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Luis Alejandro Borrero || @LABC7

Dayrí Blanco || @Dayriblanco07

6:46 a.m. La turbulencia despertó al hombre que iba en la cuarta fila de asientos. El autobús comenzaba una seguidilla de sobresaltos que no son propios de un autopista normal; sino del deteriorado viaducto de La Cabrera. El vehículo se movía de arriba hacia abajo y de un lado al otro. La mayoría de los pasajeros que viajaba desde Maracay hasta Puente Bárbula seguía dormida. Pero el hombre de bigote gris y tez morena despegó su cuello del asiento y miró a su alrededor. Se pasó la mano por la cara, aún con los párpados pegados y medio dormido. Cruzó los dedos, abrazó el bolso que llevaba en las piernas y se quedó mirando por la ventanilla. A las 6:49 a.m. el trayecto accidentado de 2,1 kilómetros había terminado, pero el sueño se había esfumado.

El viaducto de La Cabrera no solo quita el sueño, sino vidas. Al menos cuatro personas han fallecido en menos de un mes por derrapes. Del 15 al 30 de junio se originaron al menos 10 colisiones, según informes de El Carabobeño. Su deterioro es más que evidente. Desde la superficie del viaducto hay huecos que dejan ver las cabillas del concreto armado levantadas. Al fondo se puede ver la vegetación que está debajo del puente, recordó el diputado de la Asamblea Nacional (AN) Carlos Lozano en conversación con el Diario del Centro. Pero el Gobierno ha prometido rehabilitarlo nuevamente.

(Foto Archivo / Rafael Freites)

Es nuevo en el cargo. Ricardo Molina, hasta el 2 de agosto diputado de la Asamblea Nacional (AN), fue designado al frente del Ministerio de Transporte Terrestre y Obras Públicas. Hizo una inspección el fin de semana pasado en el viaducto La Cabrera, la obra de ingeniería terrestre que une a Carabobo y Aragua. “Hay desgaste en la estructura, por lo que vamos a implementar un plan progresivo en el que, sabiendo la situación restrictiva financiera que hay, nosotros podamos abordar actividades con las que ejecutemos un mantenimiento inicial y luego ir mejorando la carpeta de rodamiento, las defensas y las señalizaciones”, declaró a medios oficiales.

SOLO FACHADA

Carpeta de rodamiento, defensas y señalizaciones. Solo eso fue mencionado por el Ministro para Transporte y Obras Públicas, Ricardo Molina, como parte de las rehabilitaciones que se harán en el Viaducto La Cabrera. El funcionario obvió detalles importantes en su visita sorpresa al lugar el sábado 6 de agosto. Las juntas de movimiento, estudios de suelo, y reforzamiento de las bases no parecen estar en el plan que se ejecutará con una reconocida situación restrictiva financiera, que solo provocará que la inversión que se haga tenga un impacto visual temporal.

Las grietas de la vía se taparán. Eso es un hecho. Pero no se eliminarán por completo. Luis Barón, presidente de la Cámara de Construcción de Carabobo, explicó que mientras no se haga un análisis profundo de ingeniería estructural del puente no se logrará nada.

El Viaducto se compone de muchos pórticos que se unen a su vez por juntas que necesariamente deben tener movimiento para que el sistema se comporte adecuadamente. “Pero de acuerdo a las últimas rehabilitaciones solo se harán las reparaciones superficiales y se sellaran con productos rígidos a base de cemento o asfalto que son materiales que no permiten movimiento y por eso se crean las grietas en poco tiempo”.

Hay elementos que no han sido tomados en cuenta como elastómeros que deben usarse para que el trabajo tenga sentido. También es vital que se estudie el comportamiento de las vigas y bases que hace más de seis años fueron reforzadas en 50% de la trayectoria del puente con material metálico para mejorar la capacidad de soporte de peso, pero eso no se concluyó.

Barón indicó que debe dársele prioridad a un estudio del suelo. “Sus condiciones han cambiado. Tenemos el lago cada vez más cerca y la humedad genera una condición mecánica en el suelo que hace que la estructura se comporte de otra manera”.

Desde la Cámara de la Construcción se insistió en hacer modelos matemáticos para determinar el comportamiento actual del Viaducto y poder diseñar un sistema de rehabilitación que logre mantenerse en el tiempo. “Si se hace simplemente un maquillaje se va a seguir perdiendo la carpeta de rodamiento y se harán más huecos producto de ese movimiento en exceso al no hacer los trabajos de fondo que se necesitan”.

Los accidentes dejan en su mayoría saldos fatales. (Foto Archivo Saúl Zerpa)

VOLUNTAD: ¿DE CONCRETO?

Para Lozano lo de Molina es una respuesta plausible. Pero no es suficiente. El nuevo ministro ha debido ser más específico en cuanto al trabajo que se realizará. La caracterización del trabajo de rehabilitación, la empresa ejecutora, el monto de inversión —que el vocero oficial reconoció como restrictivo por la crisis económica— son inquietudes que matizan la rehabilitación que, a priori, luce austera, reclamó el diputado por carabobo. “No hay la total voluntad de recuperar el viaducto”.

El reconocmiento oficial es la prueba, prosigue Lozano. Molina dijo que la obra no iba a poder hacerse como se debería por falta de recursos, interpretó el diputado al leer las declaraciones. “A espaldas del ministro durante su inspección hay una obra, como el ferrocarril, que ha demandado miles de millones de dólares y que no usa nadie”.

Es inapropiado que Molina haya recomendado a los conductores de carga pesada que transitaran solo por el canal lento en el sentido Valencia-Maracay. Ese es el tramo más deteriorado. A menos de 100 metros de la entrada del túnel de La Cabrera hay cabillas que sobresalen de la carpeta asfáltica. Hay huecos en los que cabe una mano y se ve el Lago de Valencia. “¿Cómo va a decir el ministro que va presentar un presupuesto austero?”, reprochó Lozano.

El 18 de julio la Fiscalía Superior de Carabobo recibió una denuncia por parte del parlamentario. Allí consignó una declaración y material audiovisual pidiendo que se iniciara una investigación. Semanalmente se registra un accidente en el viaducto, dijo a los medios. El lunes actualizó a El Carabobeño que todavía espera que se designe un fiscal y que no se han cumplido los lapsos correspondientes.

La última rehabilitación que se hizo en el viaducto fue en 2013. Haiman El Troudi era ministro de Transporte. La inversión fue de aproximadamente 40 millones de bolívares. Cuando El Troudi dejó el ministerio el promedio de culminación de obras fue de 26,38%. En rehabilitación y construcción de vías urbanas apenas se cumplió 12,31% de la meta. La construcción y mejoras de autopistas reseñó un avance de 11%, según la memoria y cuenta. Los números indican que, al menos por los meses que están por venir, el Viaducto de La Cabrera seguirá quitándole el sueño a más de uno.


El diputado Carlos Lozano informó que los lapsos de la denuncia en fiscalía no se han cumplido. (Foto Archivo Saúl Zerpa)

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