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Luis Alejandro Borrero | @LABC7

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Ha sido excesiva la explotación de Simón Bolívar como figura. Los políticos le han utilizado en los últimos años como una base ideológica para afianzar sus propios proyectos. Incluso cuando en la filosofía, y mucho más en la práctica, distan mucho de lo que pregonaba el llamado Padre de la Patria, analiza el profesor Carlos Cruz, presidente de la Academia de la Historia de Carabobo.

Simón Bolívar, de quien hoy se conmemora su nacimiento en 1783, ha sufrido un desgaste notable. Cruz afirma que en efecto fue un gran hombre. De ideas destacables. Increíblemente valiente. De propuestas interesantes: como la Gran Colombia, la cual nunca se consumó por las enormes dificultades de la época y diferencias entre Venezuela, Colombia y Ecuador. Pero fue esencialmente un hombre, no un Dios, como le pintan algunos en sus memorias. Y allí reside parte del desbarajuste de su imagen.

Cuando a los jóvenes se les habla del Hombre de las Dificultades, generalmente muestran rechazo hoy día. Parecen agobiados de tanta propaganda oficial, observa el profesor. El repudio hacia lo que representó el Libertador ha sido producido por la detonación con intereses políticos de su legado, explica el catedrático.

El reposo podría ser un comienzo. Para recuperar la iconografía del Libertador, Cruz recomienda que se deje pasar un tiempo en el que no se machaque tanto a Bolívar en la vida cotidiana. “Nadie quiere saber nada de Bolívar porque se ha hecho un abuso de su memoria y un gran daño”. Revertir eso es parte del trabajo duro que le tocará a los venezolanos, escuelas, academias de historia y universidades. Recuperar la importancia historiográfica será un proceso de años.

Para Cruz es falso lo que afirma el chavismo. Que Bolívar estaba aprisionado en textos y formalidades de óleo y pintura durante la Cuarta República. Que fue con la llegada del Socialismo del Siglo XXI que se le rescató y llevó a las calles a formar parte de la cotidianidad. Para Cruz es una manipulación: “Estuvo siempre en la historia después de la Independencia. Fue recordado como tenía que ser”. En épocas pasadas también se cometió el error de querer ponerlo como un Dios, pero en una menor escala que en los últimos tres quinquenios. “A los grandes personajes los tenemos que analizar como hombres, porque lo contrario es hacerle daño a la figura de las personas”.

Deformaciones

Nunca hubo respuesta de la exhumación de los restos de Bolívar que iniciara el presidente Chávez. Los historiadores no han podido tener acceso a un análisis de las causas y el resultado del estudio. Cruz le califica como una agresión a la memoria. “Pareciera que se tratara de una especie de teatro con fines que no sabemos. No es posible que haya pasado tanto tiempo y no sepamos qué pasó con eso”. En el propio diario del médico de Bolívar se revela que desde el punto de vista clínico fue una tuberculosis la que acabó con su vida.

El pintor peruano José Gil de Castro elaboró el retrato del Libertador que luego, él mismo reconociera como el más exacto. Pero la tergiversación de la historia, en opinión de Cruz, al revelar una imagen nueva por parte del fallecido presidente Hugo Chávez, fue la ilustración de un hombre que nada tiene que ver con las características físicas de Bolívar. ¿Por qué se trató de cambiar la imagen con una manipulación horrorosa?”. Es un ejemplo de cómo una fracción política se ha querido adueñar de un legado más amplio que sigue, ocasionando un terrible daño a un prócer tan preponderante, concluyó Cruz.

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