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Luis Alejandro Borrero | @LABC7

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El convoy se detuvo de repente. Seis camionetas y un carro se encontraron de frente con el portón verde y ferroso de la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales La Mariposa, que depura las aguas negras de Valencia, Naguanagua y Libertador. La instalación estaba por ser objeto de una revisión internacional. No era la mañana lluviosa la que impedía que los técnicos se bajaran de los vehículos; sino una presencia indeseada.

La planta no funciona. Desde mediados de 2015 fue técnicamente abandonada por la Compañía Anónima Hidrológica del Centro (Hidrocentro), a pesar de ser estratégica para la salud pública. Delincuentes ingresaron constantemente para llevarse piezas de aireadores: componentes electromecánicos con una hélice que disolvían oxígeno en los estanques. Fueron desmantelados: su cobre, motor y demás elementos eran el atractivo del hampa y el símbolo de la anuencia que perfiló un delito ambiental.

Las pérdidas ocasionadas son estruendosas. Para 2008 cada aireador de 72 caballos de fuerza tenía un valor aproximado de 64 mil dólares, sin contar el entramado eléctrico e instalación. En la primera —y lo que se hizo de la segunda etapa— de La Mariposa se contabilizaban 102 máquinas. Varias reposan en el piso rotas, flageladas y desmanteladas. También fue arrasada la central de tableros eléctricos, el laboratorio de pruebas con todos sus equipos y hasta la planta eléctrica que hacía funcionar el complejo.

Aireadores desmantelados (Foto Archivo / Rafael Freites)

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El diputado a la Asamblea Nacional (AN) por Carabobo, Carlos Lozano, estaba entre aquel convoy y la reja verde oxidada. Su lenguaje corporal era rigidez pura. Él quería cruzar para inspeccionar junto con los posibles contratistas, el personal de Hidrocentro y el Ministerio del Ambiente el inicio del proceso de licitación para la recuperación de La Mariposa, proyectada para cuatro años.

Estaría terminada en 2020. Para Lozano, la AN tiene una misión contralora y la calidad del agua en Carabobo es un tema que amerita toda la atención. Sostiene que la sombra de la corrupción y negligencia ronda el proyecto desde hace más de una década. Declaró que no dejarlo pasar era estar a las puertas de otro gran desfalco internacional. La retirada del convoy avivó sus sospechas ¿Qué querían ocultar?, se preguntaba con molestia.  

La lluviosa mañana del 14 de mayo de 2016 no era la primera vez que una comisión de ingenieros extranjeros visitaba La Mariposa, a 11 kilómetros al suroeste de Valencia. En 2001 el Gobierno firmó un primer contrato con la Corporación Andina de Fomento (CAF) para su ampliación. Fue la continuación del opaco camino de los recursos, que ya suman más de 140 millones de dólares en 15 años.

Problemas técnicos desde el inicio

La Mariposa fue diseñada en 1982 e inaugurada en la gestión del expresidente Rafael Caldera en 1989. Se hizo gracias a recursos del Banco Interamericano de Desarrollo —organismo distinto a la CAF—. Constaba de cuatro módulos (estanques para procesar aguas negras). Hubo problemas de conceptualización que hicieron que no se aprovechara la capacidad instalada, señala una fuente consultada por El Carabobeño cuya identidad fue protegida.

Las plantas como La Mariposa funcionan almacenando las cloacas en sus módulos. Allí se les inyecta aire a través de aireadores puestos en forma vertical sobre el agua sostenidos por un puente de concreto. El oxígeno disuelve la materia orgánica —como el agua oxigenada cura la infección de una herida en la rodilla de un niño que se cayó montando la bicicleta—. Luego, un cóctel de bacterias se alimenta de los desperdicios en el complejo proceso de depuración de las aguas servidas que llegaban desde el área metropolitana de Carabobo.

Rediseño constante

La Mariposa es una historia constante de proyección y ejecución simultánea. Después del primero se iban diseñando los siguientes tres módulos a partir del ensayo y error. Cuando el primer estanque se inauguró los aireadores estaban suspendidos en fila y fijados por un puente aéreo de concreto que cruzaba la mitad del estanque. Eso impedía que el oxígeno llegara a todos los rincones del también llamado reactor biológico.

Aireadores en el puente de concreto (Foto Archivo Rafael Freites)

Pasó igual en el módulo II y III, donde las ampliaciones se hacían con base en las modificaciones que surgían del error. Por eso el Módulo IV tiene un diseño tan distinto a los primeros tres. Sirve con aireadores flotantes que pueden cambiar de posición según la necesidad y acumulación de materia orgánica.

El diseño era algo nuevo. La fuente lo califica como improvisado. Pero los cuatro módulos de La Mariposa no cubrían la demanda. Ese déficit llegó a 50% cuando años después se hizo necesario replantear el diseño en 2001. El presupuesto del BID se había agotado porque parte de los recursos se había destinado para la compra de equipos y afectaba la inflación de la época. Con un nuevo Gobierno inició el proceso de ampliación tan necesario.

El 20 de agosto de 2001 se firmó en Caracas un contrato entre la CAF y el Gobierno. La construcción de dos módulos sería financiado por el organismo internacional que conforman 19 países. La Mariposa tiene dos etapas. La primera con cuatro módulos de los cuales solo funcionaban dos para la época, según una copia del contrato original que firmó la entonces ministra de Ambiente, Ana Elisa Osorio. El monto del proyecto, que se iba a culminar en ocho años, era de 20 millones de dólares, según una copia a la que El Carabobeño tuvo acceso.

Se calcula que 80% del agua que una persona consume es devuelta hacia las cloacas. Venezuela es de los países de América Latina que consume más litros de agua per cápita, unos 120 diarios. Cuando La Mariposa se inauguró se hizo para una población de 800 mil habitantes. Para 2016 creció en 59% la demanda, con un millón 279 mil 382 personas ocupando los tres municipios, según el Instituto Nacional de Estadística.

Lozano no pudo entrar a la inspección. Su actitud provocó que el convoy con posibles inversionistas se retirara. Fuentes confirmaron que desde entonces no han vuelto. El proceso de recuperación se paralizó desde entonces, hasta que Hidrocentro anunció la ampliación del proceso licitatorio hasta el 25 de julio de este año, informó Lucio Herrera Gubaira, director legal de la Fundación Movimiento por la Calidad del Agua (Fmpca).

Obras no ejecutadas

La primera fase de La Mariposa trataba dos mil 400 litros por segundo (l/s) en cuatro módulos. La segunda fase, que firmó CAF en 2001, agregaría ocho nuevos módulos más grandes con capacidad de mil 600 l/s cada uno. La obra debió estar lista en 2007, pero solo se culminaron dos, según denuncias de la Fundación Movimiento por la Calidad del Agua (Fmpca) confirmadas por El Carabobeño. El máximo instalado fue de cinco mil 600 l/s.  

De los ocho módulos proyectados en la segunda fase contratada con CAF se terminaron dos módulos. Aún así el sistema era generoso y noble. La fuente contó que ni siquiera en diciembre, mes en el que en teoría se consume más comida y las aguas negras estaban más concentradas, se alcanzaban los límites de Demanda Biológica de Oxígeno: la medida de medición en aguas servidas. La planta tenía capacidad para disolver 260 miligramos de oxígeno en cada litro de agua, pero eso nunca era necesario.

Los operadores y personal de La Mariposa hacía magia para que funcionara la planta en la mayor parte de la década de los 2000. Se hacían pedidos a granjas avícolas para que vendieran la sangre de los pollos. La razón era que debido a fugas en el sistema de cloacas de la ciudad, rupturas de colectores, y problemas en el planteamiento de una tubería matriz en la entrada de la planta no llegaba suficiente caudal. Las bacterias de los estanques se quedaban sin alimento suficiente y comenzaban a morir.

En diciembre de 2015 se firmó un contrato nuevamente con CAF. Esta vez por 125,5 millones de dólares para la rehabilitación de La Mariposa y su instalación hermana: La planta de tratamiento de Los Guayos. Según la página del organismo multilateral el contrato se encuentra actualmente ‘en desembolso’.

La visita frustrada en mayo fue parte de una primera fase del contrato, explica Lucio Herrera Gubaira, director legal de la Fmpca. El abogado logró reunirse con la CAF en julio para pedir información sobre el proyecto. “No están para nada sorprendidos con el estado de la planta. Ellos saben que lo que allí pasó y que está inoperativa”.

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Lucio Herrera y Carlos Lozano en la CAF

Que se ampliara el plazo del contrato para el 25 de julio fue positivo. Gubaira y Lozano, quienes se reunieron con el vicepresidente corporativo de CAF, José Carrera dieron su visto bueno a la actuación del organismo multilateral. El contrato del cual se les informó daba cuenta de 100 millones de dólares, y no de 125, como explica un propio boletín de CAF. La ampliación del contrato permite que empresas venezolanas hagan sus propuestas.

El organismo multilateral fue claro, relató Gubaira: La firmada en 2015 es la única erogación de dinero que se ha hecho en los últimos años para La Mariposa. Significa que la CAF reconoce un proceso de deterioro, pero no que sus recursos invertidos se hayan perdido, interpretó Gubaira en entrevista con El Carabobeño. En la reunión no se habló del contrato firmado en 2001 y si hubo erogaciones entonces que sí pudieron perderse por el estado actual de la instalación.

Un delito ambiental agravado

En la Ley Penal del Ambiente se especifica que las aguas deben ser tratadas antes de enviarse a otro cuerpo de agua. En el caso de La Mariposa van hacia el embalse Pao-Cachinche. Este no solamente recibe aguas no tratadas, sino que a su vez es la principal fuente hídrica de Carabobo, pues de allí se abastecen los hogares de los municipios Valencia, Nagunagua, Libertador, parte de San Diego y parte de Los Guayos. Todo a través de la planta potabilizadora Alejo Zuloaga, que necesita agua de buena calidad proveniente del embalse para cumplir sus funciones.

En enero de 2016 Hidrocentro compareció en una interpelación ante la AN. Su presidenta, Luigina Cercio, desmintió que La Mariposa estuviera inoperativa. Le calificó solamente como una disminución de operaciones que gracias al contrato con la CAF sería solventada. Minimizó el hecho que los efluentes (lo que sale) llegara a Pao-Cachinche, diciendo que ese proceso tardaba tres meses y que la planta funcionaba como una instancia de oxidación. Pero según el concepto la planta no era una laguna de oxidación, sino un complejo de tratamiento de agua residual, y en función de ello se hicieron los contratos de ampliación en 2001 y 2015.

El agua de La Mariposa sale sin tratamiento al río Paíto y luego al embalse Cachinche (Foto Archivo Rafael Freites)


El río Paíto sufre por la inoperatividad de La Mariposa (Foto Archivo / Rafael Freites)

Al estar inoperativa La Mariposa el agua que llega a Pao-Cachinche es de muy mala calidad. Se estima que cinco mil l/s —la mitad de un camión cisterna convencional— entran cada segundo al embalse a través del río Paíto. Para Manuel Pérez Rodríguez, director general de Fmpca La Mariposa funciona como un filtro previo al embalse, y su estado explica la pésima calidad del agua en Carabobo, donde en las casas se reporta que de los grifos sale un líquido negro, con mal olor y sabor. Rodríguez lo adjudica a la incapacidad de potabilizar el agua del embalse.

 Manuel Pérez Rodríguez, director general de la Fmpca (Foto Archivo / Saúl Zerpa)

Pero las máquinas en La Mariposa están apagadas. Flotando en sus módulos se han hallado tres cadáveres de personas en menos de un año. “Nos bañamos con agua putrefacta y que tiene restos de muertos”, dijo el diputado Lozano en respuesta a la declaración oficial de Hidrocentro. Gubaira le califica como parte de un delito de lesa humanidad que no prescribe y del cual se establecerán responsables cuando se restablezca el estado de derecho. Por casos como el de La Mariposa, el culpable enfrentaría de uno a tres años de prisión o multas cuyo valor supere los mil salarios mínimos, según el artículo 28 de la Ley.

Exigencia de transparencia

El plazo de la ampliación del concurso internacional para reparar la planta vence este lunes 25 de julio. Pero eso no significa que La Mariposa haya sido un ejemplo en lo que respecta a contrataciones públicas, según Daniela Martucci. La coordinadora en Carabobo de Transparencia Venezuela apunta que la rehabilitación de una instalación así ha configurado un caldo de cultivo para la opacidad estatal. Nunca expertos, organizaciones civiles y  académicas tuvieron oportunidad de revisar el proyecto. “No sabemos el estatus. No hay documentos que garanticen que esas obras fueron ejecutadas”.

Desde 2010 el capítulo regional de Transparencia, una Organización No Gubernamental anticorrupción, ha hecho hincapié en la claridad que escasea en las obras de la calidad del agua en Carabobo. “Solo conocemos de créditos y montos aprobados. Pero no sabemos en qué estado están las obras”. Los carabobeños tienen derecho a saber qué ha sucedido en el caso de La Mariposa, exigió la activista.

Solo hay una manera de saber las implicaciones para la salud de los carabobeños que está teniendo el consumir agua que no es potable, opinó Martucci. Es que el Estado dé la cara en casos tan evidentes de no ejecución de recursos como La Mariposa. “Exigimos respuestas sobre el abandono y la falta de obra en el caso de esta planta”. Lo que se ha hecho, y lo que falta por hacer debe ser escrutado por la sociedad.

Que haya iniciado un nuevo proceso de licitación sin que se hayan aclarado la denuncia es un motivo para que Transparencia haga énfasis en la claridad. Cuando se trata de dinero público no solo las organizaciones públicas como Hidrocentro deben ser auditadas, sino también las privadas que tienen que ver: como las contratistas que firmaron las reparaciones. Incluso la CAF debería rendir cuentas, dijo Martucci. “El tema del agua ha sido opacidad total desde cualquier punto de vista”. No saber qué pasó con los recursos termina afectando un derecho humano.

Daniela Martucci, coordinadora de Transparencia Venezuela en Carabobo  (Foto Archivo / Carlos Blanco)

EN DATOS: 

  • 2007: fecha en la que debió estar lista la segunda fase de La Mariposa

  • 102 aireadores hay instalados

  • 125,5 millones de dólares: contrato firmado por la CAF en diciembre de 2015

  • 20 millones de dólares: contrato firmado por la CAF en 2001

  • 1989: inauguración de La Mariposa

  • 800 mil habitantes: proyección inicial. 1 millón ´279 mil 382 habitantes demanda actual

  • En 59% creció la demanda de habitantes para la ampliación de La Mariposa que no se terminó

  • 1 a 3 años: prisión por delitos ambientales de efluentes no tratados en cuerpos de agua

INFOGRAFÍA:

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