henrique Fernando Salas, gobernador de Carabobo. (Foto Orlando Nader)
Sin nombrarlo, el gobernador del estado Henrique Fernando Salas identifica como destructor de Carabobo, aquel general (r) que le arrebató la reelección por un tercer período hace casi 4 años. “Recibí un estado irresponsablemente saqueado, desbaratado. Me ha tocado administrar ‘chivita’ a ‘chivita’ para poner a funcionar las áreas neurálgicas de la entidad”.
Por estos días anda todo atareado entre sus responsabilidades como mandatario regional, su participación en las primarias para apuntalar la candidatura de Leopoldo López y la próxima llegada de Rania Carolina, su primogénita, anhelo de su corazón.
Se le aguan los ojos cuando se le pide que hable de la larga espera. Sonríe al tiempo que respira profundo, como para contenerse. Inútil. Se disculpa porque se le desborda la emoción y hace una pausa. “No te niego que hablar de este momento de mi vida me pone un nudo en la garganta. La paternidad era muy esperada por mí.”
-Carolina está empeñada en parir de forma natural a Rania y yo quiero entrar al quirófano cuando llegue el momento. ¡Puede nacer el día de las primarias! Sonríe de nuevo. “Somos dos primerizos. Me enseñaron a darle los masajes en la espalda, los pies y el vientre cuando comiencen las contracciones. Me están entrenando, ya sé más o menos”.
Lleva puesto desde el primero de enero del nuevo año, el escapulario de la Virgen del Valle y el Cristo Milagroso. “Para que nos ilumine con la unidad, me dé paciencia para trabajar y contagiar a todo el mundo”.
Pareciera que las primarias serán una medición de fuerzas en Carabobo de cara a las elecciones de gobernadores, le comentamos para provocarlo. Él respalda la precandidatura de Leopoldo López y el alcalde de San Diego -quien aún pretende ser su contendor- la de Henrique Capriles Radonski. No cae en el lance, ni se incomoda. “La Mesa de la Unidad se articuló para evitar que siguiéramos divididos. Asumimos el compromiso de la unidad. Es una decisión sagrada, inviolable. Nadie se puede pasar de esa línea”.
-Sería un error identificar a las primarias como sucursales de campaña para otra cosa. Para mí la unidad debe ser un sentimiento colectivo, no solamente de los políticos sino de todos los venezolanos que aspiran a un cambio en la conducción del país. Tenemos muy buenos precandidatos, preparados, diferentes propuestas y nuestro compromiso es convertirnos al día siguiente en su coordinador de campaña. Hay que alejar fricciones y evitar todo tipo de fractura.
Confiesa que su trabajo con Leopoldo López, la lucha que emprendieron juntos por la descentralización le permitió conocerlo. “Sé cómo trabaja, reconozco su inteligencia, tenacidad y es resteado. Por eso decidí apoyarlo”.
Hace un paréntesis. “Hay otro factor”, agrega a sus razones. “La política es lo más parecido a una guerra moderna”
-Como lo digo yo -se ríe-. En política se va avanzando, conquistando corazones y espacios que no se pueden entregar. Sería un error retroceder.
-¡Pero en democracia se conquistan!, riposta. Es la voluntad popular la que decide, entonces el mejor candidato para la gobernación del Zulia sin duda es Pablo Pérez, para la gobernación de Miranda, Henrique Capriles Radonski. Sería fatal entregar esos territorios. En cambio en este momento, Leopoldo López no ocupa ese tipo de tribuna y le ofrece una propuesta al país. Sería muy sencillo e integraríamos el mejor “line up”, como se dice en términos beisboleros. Al día siguiente del 12 de febrero, gane quien gane las primarias, asumiré la jefatura de la campaña para que sea exitosa en el estado Carabobo.
-No existe duda que todavía hay incertidumbre sobre la enfermedad del Presidente, las cuales se irán aclarando en el camino. Es una variable que dibujaría un escenario incierto para los intereses internacionales y nacionales montados en la candidatura o no del mandatario nacional. No quiero especular. Por otro lado, los nombramientos que ha hecho, a veces pareciera que trabaja en un Plan A y en un Plan B. De manera pues, que de darse las primarias como la estamos esperando, todavía hay un largo camino por andar hasta el 7 de octubre.
- El 7 de octubre se definirá el rumbo de Venezuela. Estamos enfrentando a quienes no creen en la descentralización, ni quieren candidatos a gobernaciones y alcaldes que sean elegidos por la voluntad popular. La fecha marcará el futuro; pensar más allá sin dedicación exclusiva a obtener un resultado contundente en las elecciones presidenciales, sería interesante, pero... ¡no debemos quitarle la vista a la pelota!, como en el beisbol, podríamos poncharnos. ¡Cuidado! El resultado podría ser contrario al deseado perdiendo de vista el 7 de octubre.
-Carabobo tiene dos buenos alcaldes: Alejandro Feo La Cruz de Naguanagua y Enzo Scarano de San Diego. Tengo que convertirme en el campeón de la unidad. Díganme lo que me digan, estoy obligado a convocar a la unidad, porque no creo en otra cosa. Lo que pueda llevarnos a fracturas, ¡espero que no se presenten!, nos debilitaría. La Mesa de la Unidad elaboró un reglamento para entendernos, por fin, como país. Son demasiados los venezolanos que están nerviosos, preocupados, por la inseguridad, por el cerco a la propiedad privada, las limitaciones de empleo. ¡Son temas tan serios! La unidad hay que cuidarla con muchísimo celo. Cualquier vientecito que sople en contra, puede ser la gran diferencia entre ganar o perder.
- Si soltero asumí ese compromiso, ahora que va a nacer mi hija con mucha mayor razón para que todo sea distinto a lo que hoy vivimos. Sigo sintiéndome joven y todavía tengo mucho que aportar. Percibo que la memoria es frágil para algunos, no se acuerdan que cuando recibí el gobierno en 2009, habían destruido la Maternidad del Sur. Acabaron con Atención Inmediata, no había ningún operativo parecido a Operación Alegría, tanto echaron para abajo al estado, que ni siquiera había grama en el Parque Fernando Peñalver ni en el Negra Hipólita. Me tocó comenzar una gestión y a los pocos meses a los gobernadores nos despojaron de las autopistas, puertos y aeropuertos, pero además dejan de enviar a los estados y municipios la mitad de los recursos que la Constitución establece. Aún no estamos satisfechos con los logros -enumeró cada una de las obras ejecutadas-. Podemos mostrar la disminución de la tasa de homicidios -se levanta e indica la data en una lámina que refleja que en 4 años del “gobierno destructor” se disparó el delito hasta sumar 1.679 muertes violentas al año-. “Hoy hay 360 asesinatos anuales menos en Carabobo. Este es un gobierno que ha trabajado en silencio, que tiene voz cuando se presenta una obra. Contra viento y marea seguiremos avanzando.
-No, absolutamente. Más bien lo que la gente desea es que no nos dividamos nunca. Anhela que salgamos de este vendaval y después nos digamos lo que queramos. Si estamos enamorados de la unidad, debemos olvidar cualquier otra cosa.
-Hemos enmendado el error, si es que hubo error. Hay muchas interpretaciones. Es tan espectacular la importancia que representa la unidad, que a todos nos obliga pasar la página. Por eso frente a quienes luchan porque se divida Carabobo, tendré que ser paciente y convertirme en el campeón de la unidad, pase lo que pase.
-Si lo ves desde el punto de vista de género, creo que en el gobierno de Carabobo es el que tiene más mujeres en el gabinete. Si es por la edad, hay 4 directores generales y secretarios que están entre 25 y 30 años. La mayoría de los miembros del Ejecutivo regional no son miembros de partido político, comenzando por el Procurador del estado. Creo en gobernar convocando a los mejores.
-Comprendo que los medios se nutren de la polémica política, pero he considerado que estos tres años de conducir un estado desbaratado, irresponsablemente saqueado, me ha tocado agarrar calle y administrar chivita a chivita. Yo quiero hacer mucho más. Supe de un ministro que se pregunto cómo hace “El Pollo”, lo trancamos y trancamos y no logramos paralizarlos. Mi experiencia ha tenido valor en esta oportunidad. ¿Qué me ocurre también? Me vienen a entrevistar y yo quiero hablar de las patrullas que estoy comprando y resulta que el tema es la polémica política. Así como los medios critican y les doy la razón, como gobernador desearía que también destacaran las noticias positivas.