22 enero 2012

Presidente limita derechos de miles de venezolanos en Miami

"El gobierno quiso actuar en contra de los residentes en Estados Unidos". (Foto El Carabobeño)

Alfredo Fermín / afermin@el-carabobeno.com

Con el cierre del consulado en Miami, el presidente Chávez no protestó contra Estados Unidos por la declaración de persona no grata de la cónsul. Aprovechó la oportunidad para vengarse de los miles de venezolanos, residenciados en el estado de Florida, que les adversan, limitándole los derechos constitucionales que les corresponden dentro y fuera del país.

La internacionalista Elsa Cardozo hace esta afirmación luego de observar que llama poderosamente la atención que, existiendo la posibilidad de resolver el conflicto de una manera discreta, el gobierno venezolano haya decidido cerrar el consulado

“Hay evidencias de que, el gobierno de Estados Unidos, tuvo un acercamiento e informó sobre sus razones para investigar a la cónsul y sobre la posibilidad de relevarla de sus funciones. Sin embargo, el gobierno venezolano optó porque la situación se agravara para que Estados Unidos -soberanamente- declarara a la cónsul persona no grata”.

Quedó la impresión, por declaraciones contradictorias de la funcionaria, que el presidente Chávez no estaba bien informado de lo que estaba pasando. Es extraño que se haya tomado una decisión política, distanciada de la práctica diplomática normal, que era la de expulsar a algún funcionario consular, de equivalente rango, de Estados Unidos en Venezuela.

El gobierno optó por otra cosa diciendo que no tenía quejas que ponerle a la labor de los cónsules de Estados Unidos en Venezuela. Es decir que el cierre del consulado es una medida que no está dirigida a contrariar, fuertemente, los intereses de Estados Unidos. En esta oportunidad, no hubo las graves descalificaciones que, en otros tiempos, hizo el Presidente contra Washington.

- ¿Por qué se ordena el cierre del consulado?

- Es evidente que el gobierno venezolano quiso actuar en contra de los nacionales residentes en Estados Unidos, en particular con los que están en el estado de Florida, una de las comunidades de venezolanos más grandes en el exterior. Con esta medida, se descalifica a la mayoría opositora residenciada fuera y a las organizaciones de venezolanos en el exilio.

- ¿Cómo afecta a los venezolanos residenciados en Florida el cierre del consulado?

- Es un asunto que afecta a alrededor de 300 mil venezolanos residenciados, no solo en Florida, sino en otros estados como Carolina del Sur, Carolina del Norte y Georgia para trámites relacionados con el comercio, con Cadivi, pensiones, jubilaciones, matrículas escolares, remesas estudiantiles. Hay implicaciones legales para el registro de nacimientos, fallecimientos y trámites funerarios. Las implicaciones son graves para los venezolanos registrados en el consulado de Miami.

Si un venezolano es puesto preso o es acusado, ante un tribunal, una de las funciones del consulado es apoyar, proteger y asistirlo. Es un efecto muy visible que, pareciera, que para el gobierno venezolano solo tiene importancia la política y los dividendos electorales .

Los inscritos en el Registro Electoral, en esa circunscripción, según el rector del Consejo Nacional Electoral, Vicente Díaz, son 70 mil venezolanos que en buena parte, mantienen posiciones opuestas al presidente Chávez. El gobierno sacó esa cuenta y de inmediato les frenó el derecho al voto o por lo menos les dificulta que lo ejerzan.

- ¿La decisión afectará las elecciones primarias de la Mesa de la Unidad Democrática del 12 de febrero?

- Las elecciones primarias no se ven afectadas. La Mesa de la Unidad Democrática tiene una organización que no depende de la sede consular. Las votaciones se efectuarán en lugares distintos. Pero, si se mantiene cerrado el consulado habrá dificultades para votar en las elecciones presidenciales de octubre. Aún transfiriendo las funciones consulares a otra circunscripción, la más cercana, está a cientos de kilómetros de Florida y la Embajada en Washington está a mil y tantos kilómetros. Si a esto le sumamos los trámites económicos para trasladarse a otros sitios, se estaría violentando el derecho político al voto a ciudadanos, que son tan venezolanos como los que vivimos en Venezuela.

- Con el análisis que usted hace da la impresión de que el gobierno no ha suavizado las relaciones de Venezuela con Estados Unidos.

- Continúan siendo relaciones complejas, llenas de recovecos y esquinas. Cuando examinamos lo que ha venido ocurriendo, en los últimos años el gobierno venezolano, a pesar de su retórica, ha disminuido los ataques al gobierno de Obama.

El ejemplo más reciente es el de la visita de Ahmadinejad a nuestro país, durante la cual el presidente Chávez dio discursos y declaraciones menos estridentes, menos desafiantes y frontales. En esta ocasión, su discurso fue relativamente moderado. El presidente se valió de la burla, del sarcasmo y la ironía pero no confrontó directamente a Estados Unidos, lo que no quiere decir que no va a continuar desafiándolo, a pesar de que con su política antiimperialista, más entusiasta que la de Cuba, continuará disminuyendo la confianza en Venezuela, como proveedor seguro y confiable de petróleo.

- ¿Cuáles son los objetivos de esta alianza con el gobierno teocrático de Irán?

- Son relaciones complejas, llenas de sombras. Una cosa es la retórica del envío de uranio desde Venezuela a Irán para la fabricación de armas nucleares. El trasfondo de la relación, entre Venezuela e Irán, no es fácil desentrañar por el secretismo y la opacidad que caracteriza a los acuerdos y los negocios anunciados para vivienda, fabricación de carros, de bicicletas, municiones y pólvora.

Son acuerdos que hacen pensar que pueden ser ciertas las denuncias -muy graves- que se han venido haciendo respecto al verdadero sentido para que, el presidente Chávez, esté resteado con Irán, como no lo hicieron ni Cuba, ni Ecuador, ni Nicaragua durante la visita de Ahmadinejad a estos países latinoamericanos.

Los presidentes de esos países no se entusiasmaron tanto para afirmar, como dijo Chávez, en tono irónico: estamos desarrollando juntos armamento nuclear, para atacar a Washington.

- ¿Es necesario que Nicolás Maduro renuncie como canciller de la República luego de que el presidente Chávez lo designó candidato a gobernador del estado Carabobo?.

- Nicolás Maduro es el séptimo canciller que ha tenido el presidente Chávez, en trece años. Maduro es uno de los que más ha durado en el cargo. Su salida del cargo de canciller, para ser candidato a gobernador, no significa ningún cambio profundo. Es la continuación de una política exterior que, como la política nacional, tiene el decisivo ingrediente de Hugo Chávez.

Pareciera que la especialización, el conocimiento en un área particular, no importa cuando una persona puede saltar de un cargo a otro, de un ministerio a una gobernación, como son los casos de los ministros de Relaciones Exteriores, Interiores y el Vicepresidente de la República que los han puesto de candidatos a gobernadores.

Eso confirma que en la campaña electoral que se aproxima el futuro político del Presidente depende del movimiento de sus fichas en esta situación que es la más adversa, que él ha enfrentado en términos electorales desde que asumió el gobierno.

- ¿Cómo es la imagen del presidente Chávez después que se anunció la enfermedad que padece?

- No hay dudas de que el presidente está enfermo, pero hay dudas sobre su recuperación. En todo caso, prevalece una expectativa acerca de cómo asumirá su función, en este año en el que se conjugan complicaciones que han tenido efectos en la estructura política que lo apoya, tan centrada en su persona que, el mismo dio a conocer su enfermedad, comenzaron a mostrarse grietas y fisuras internas. Es una interrogante cómo se manejará el presidente Chávez, como se moverá, en una situación tan compleja dentro de su propio espacio político.

Diplomática

Elsa Cardozo es profesora de Teoría de las Relaciones Internacionales, Política Internacional, Política Latinoamericana y Política Exterior Venezolana.

Se ha dedicado, en los últimos años, a la investigación biográfica y ha publicado, en las ediciones de El Nacional libros sobre Esteban Gil Borges, canciller de Gómez, López Contreras, Laureano Vallenilla Lanz llamado el ministro de prensa de Gómez y de Yanaet Abouhamad, fundadora de la sociología contemporánea en Venezuela moderna. Es articulista de importantes diarios y analista de las relaciones internacionales de Venezuela.

- La diplomacia venezolana -afirma- ha perdido jerarquía, absolutamente; está metida en una burbuja, orientada a relaciones irritantes con la comunidad internacional. Por otra parte, es una diplomacia cuyo foco fundamental, y eso lo ilustra el caso del consulado en Florida, no son los intereses del Estado Venezolano sino el interés electoral del gobierno que pasa por descalificar a grupos importantes, organizaciones, iniciativas y personas.

Lo vimos el año pasado, en el caso de Guayana, cuando el gobierno descalificó a quienes hicieron saber lo que estaba sucediendo con esa república. Lo mismo ha hecho en las relaciones con Colombia marginando al sector empresarial venezolano y favoreciendo al empresariado colombiano. En los acuerdos del gobierno venezolano con los empresarios colombianos. Ahora se pone de manifiesto en el caso del consulado.

- ¿Qué se dice en el mundo diplomático de la invitación del presidente Chávez a los embajadores, para actos oficiales que duran nueve horas?

- Eso es considerado un abuso, una desconsideración. El presidente Chávez tiene ese sello de discursos extensísimos en los que, más que transmitir un mensaje sustantivo expresa otras intenciones. En el caso de la última presentación de su memoria y cuenta su objetivo fue tratar de demostrar que se ha recuperado de la enfermedad que padece.

Por eso terminó su discurso diciendo: aquí estoy, he retornado.