02 febrero 2012

Luis Enrique Vizcaya Subero ||

Los universitarios y el país Campaña electoral, democracia y política

Una de las deudas más importantes de nuestro liderazgo político es la de no haber educado el país sobre la importancia y contenidos de la democracia. Pudo haberse desarrollado un ciudadano consustanciado con la responsabilidad social y pública. Pareciera que un baño de petróleo hubiese aletargado o aplazado el interés por los asuntos públicos, y hubiésemos ido despertando a medida que la democracia no satisfacía las demandas sociales e iba debilitándose, confiscada por sectores que la usaban como modo de usufructuar el poder. La mayoría social iba quedando rezagada en el proceso desdemocratizador.

La política pasó a ser un modo de movilidad y ascenso social y parte de lo esencial que era el desarrollo humano de vastos sectores se desatendió, en medio de confrontaciones de menor cuantía política pero de jugosos beneficios devenidos de la renta petrolera.

Al paso de la lucha por el poder lo electoral ha cobrado una importancia tal de ser confundido con la política total. Lo cual nos ha llevado a trasladar solo al ámbito electoral el quehacer y el interés de lo político.

El momento histórico exige recuperar el valor estratégico y social de lo político para comprender y potenciar nuestras acciones cotidianas o extraordinarias incluyendo lo electoral.

Se trata de asumir el ejercicio y la acción política como un modo de construir una mayoría social, no solo electoral. Esto debe hacerse a partir de las aspiraciones y necesidades de la sociedad, como se ve, no se libran en el ámbito electoral sino en el ámbito social cotidiano. No todos los días hay elecciones y no podemos esperar que las haya para luchar por nuestras demandas políticas o de cualquier otra índole. Tampoco podemos esperar a que fulano de tal sea electo a alcalde, concejal, diputado o gobernador. Se trata de que la sociedad alcance sus logros a través de la organización de los ciudadanos en la lucha social y no al revés. ¿Cuántos no han ocupado ya esos cargos e inclusive, agravaron con su acción u omisión los males existentes? El reto planteado hoy es estratégico e histórico en el sentido que nos jugamos el sentido democrático de nuestra sociedad frente a un gobierno autocrático y excluyente, que confisca y frena expresamente el ejercicio político de la sociedad.

La victoria electoral de los sectores democráticos deben ser el producto de la interpretación y el liderazgo de los intereses de la mayoría. Lo electoral debe ser entendido como un modo de construir esa mayoría.

luisevizcaya@hotmail.com