18 septiembre 2013

Luis Tomás Izaguirre T. || Culpables pero no Responsables

La herencia política de Chávez
Tomasin@hotmail.com

Existe un hecho cierto que consiste en la trampa del mismo Gobierno que no sabe qué hacer para manejar las políticas gubernamentales. Trata de mantener la imagen del difunto Presidente, pero al mismo tiempo procura deslastrarse de la misma, con la finalidad de crear una nueva imagen política, siendo esto muy complejo.

Desde el mismo momento en que Maduro asume la conducción del Poder Ejecutivo y el resto de los poderes del Estado, ha estado entrampado entre los consejos que le han dado los hermanos Castro en torno a cómo desarrollar su Gobierno, y las características de un Gobierno que aspira a el poder interno del PSUV o viceversa. Si bien es cierto que el poder interno del PSUV no tiene intención de pelear con Maduro en este momento, en virtud de que es él, quien da y quita recursos, no es menos cierto que ellos están esperando el momento oportuno para hacerse respetar como representantes legítimos o no, de la militancia del PSUV.

El debate se centra en que ambos grupos se sienten herederos de Chávez, tanto Maduro como la dirigencia nacional del PSUV. Maduro hereda a Chávez en la conducción del Ejecutivo Nacional, y la dirigencia política del PSUV hereda a Chávez en la conducción del Partido Político. Es decir, existen dos herederos con un solo objetivo que es el poder, sea político o económico, sea gubernamental o no. En otras palabras, uno hereda la conducción ejecutiva del Estado y recursos económicos.

Señalan algunas personas que manejan encuestas, que el PSUV sufrirá una amplia derrota en las elecciones venideras parecidas o quizás superior a la recibida por Maduro cuando perdió el apoyo de la militancia del PSUV, y que no logra recuperar y por al contrario decae su popularidad. De ocurrir este secreto a voces la herencia se volverá sal y agua, pues no habrá forma de recomponer las relaciones entre ambos herederos, visto a que uno depende de la asesoría cubana, y el otro heredero depende de las ejecutorias y planes del Poder Ejecutivo, palabras más o palabras menos, en un futuro no muy lejano existirá una suerte de endoso de culpa por las futuras derrotas electorales, las cuales tratarán de tapar de la manera que sea.

El supuesto plan del colapso total, denunciado por Maduro, implica que el Gobierno está consciente de los descalabros futuros que se le avecinan, tanto en lo económico como en lo social no es otra cosa que la aceptación del descalabro, Maduro intenta anticiparse inculpando a la oposición de un supuesto colapso total del país, que a todas luces, no tiene asidero; pues la oposición no está en condiciones de ejecutar un plan de esta magnitud.

El colapso total es un mecanismo del Ejecutivo para prever una descomposición económica del venezolano en un futuro, pero resulta que el colapso, el descalabro socioeconómico de los venezolanos está presente y es una realidad producto de las erradas políticas gubernamentales y la falta de previsión y planes y proyectos de desarrollo por la otra parte.

Todas las políticas que ponen en movimiento el Estado, son confusas, siempre existe una marcha y una contramarcha producto de la ineficiencia o incapacidad, así como de iniciativas erróneas por desconocimiento técnico en el manejo de la realidad venezolana.

Los herederos de Chávez tanto del Ejecutivo Nacional como del Partido Político, comienzan a deslindar calladamente posiciones de jefatura, que alegan les corresponden en su condición de heredero, y en lo sucesivo sería importante visualizar la posición de los gobernadores de cara a los resultados de las próximas elecciones, pues si analizamos a estos funcionarios individualmente, nos daremos cuenta que ellos en un momento determinado son quienes desde el partido pueden señalarle al Ejecutivo nacional algunas normas de conducta política que en muchos casos choca con las recomendaciones cubanas.

Venezuela cambió, los actores cambiaron pero la política a través de la historia siempre ha sido una sola, la cual siempre se repite.

Por una Venezuela libre y de los venezolanos, manos a la obra.




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