Don Eladio


A los 78 años de edad falleció, el 9 de junio de 1984 en la ciudad de Caracas, don Eladio Alemán Sucre, director fundador de "El Carabobeño". Nuestro director fundador se hizo acreedor al respeto y estimación del pueblo valenciano, como ejemplo de periodista honesto.Y por eso la Universidad de Carabobo le confirió el doctorado Honoris Causa,el cual él interpretó como un reconocimiento, más que a su persona, a la capacidad de sacrificio y de servicio a la comunidad que debe tener todo comunicador social.

Don Eladio nació en Ocumare del Tuy, capital para entonces del estado Miranda, un 28 de febrero de 1906. Su padre fue don Urbano Eladio Alemán, un hombre muy trabajador y su madre doña Soledad Sucre, persona dedicada a las actividades hogareñas. Su infancia fue feliz, rodeado del cariño de sus padres y hermanas,hasta que un día el destino le jugó una mala pasada y le arrebató a sus papás.

Fallecidos sus padres, quedó al cuidado de su abuela Carmen Núñez de Sucre, pero como la situación económica que vivía la familia no era muy holgada se vió en la necesidad de trabajar ingresando a la imprenta del Estado como "utilite",donde aprendió el oficio de tipógrafo.

La vida desde entonces no le fue muy amable. Veía jugar a los demás niños de su edad, mientras que él trabajaba. Siempre deseó tener una bicicleta, hasta que la consiguió gracias a sus ahorros. El día que la estrenó se sintió el ser más feliz del mundo. Y fue precisamente esta bicicleta, la que lo traería hasta Valencia.

Después de algún tiempo, cuando ya aquel niño se convirtió en un hombre, se casó con doña Clemencia Pérez y fundó un periódico "El Bibliográfico", de circulación quincenal que después vino a ser sustituido por el semanario "Propagaluz", antecesor de "El Carabobeño".

Eran días de graves tensiones políticas y económicas, pero la idea seguía presente y por fin, el primero de septiembre de 1933, salió el primer ejemplar de "El Carabobeño" con una edición de cuatro páginas y un tiraje (1) de 3 mil ejemplares. Desde ese momento y a pesar de las grandes tensiones políticas y problemas económicos don Eladio trabajó siempre en función de su comunidad, de mantenerla informada y con una verdadera vocación de servicio, contra la cual no pudieron ni la persecusión ni el exilio político, ya que él tenía muy claras cuáles eran las metas de su vida.

La desaparición física de nuestro director-fundador nos llena a todos de una gran tristeza, pero también nos hace seguir el compromiso de mantener plenamente los ideales de un hombre que tuvo fe en la vida y en su pueblo.