 Economista Guillermo Rodríguez, de la dirección política de Resistencia Civil. (Foto Ubaldo Medina) |
Omar Espaillat C.
Caracas, abril 24 (REDACTA).- El economista Guillermo Rodríguez, de la dirección política de Resistencia Civil, recomendó al gobierno diversificar la reserva de divisas en monedas diferentes al dólar de Estados Unidos.
La recomendación responde a que la totalidad de las reservas venezolanas están colocadas en dólares estadounidenses, siendo que ya no es la divisa internacional, “por lo tanto llegó el momento de diversificarlas y fortalecer al bolívar, teniendo un 40% de las reservas colocadas en euros”, explicó.
En cuanto a la discusión entre técnicos y políticos sobre las llamadas reservas excedentarias y su utilización por parte del presidente Hugo Chávez para pagar deuda externa, Rodríguez manifestó su complacencia si es para eso, ahora -advirtió- si es para emitir nuevos bolívares destinados a la expansión del gasto público, “nos parece una barbaridad”.
- La combinación mezclada y mal explicada de todos estos factores a lo único que nos conduce es a perder la seriedad en el manejo de un problema económico, que implica incluso, la soberanía nacional.
Invitamos a la actual administración de gobierno -dijo Rodríguez- a poner seriedad en este tema y actuar con nacionalismo y por el interés de la gente, y no utilizar las maniobras financieras y la desinformación para terminar aumentando el gasto público.
Subrayó el significativo peso del Estado en la economía venezolana, que pasó en los últimos seis años, del 21% del PIB al 32%, siendo “el crecimiento más grande del gasto público que se haya visto en los últimos cien años”. Esto tiene que ser detenido y enseriado, añadió.
VISIONES DEL MUNDO ENFRENTADAS
Habló el economista Rodríguez de la decisión del gobierno estadounidense de rebajar la cantidad de barriles de petróleo que importa de Venezuela, siendo que el presidente Hugo Chávez Frías en varias oportunidades amenazó con cortar el suministro de crudo al país del norte.
Al respecto recordó que ambas decisiones son producto de una visión del mundo enfrentadas, “donde los dos gobiernos tienden a hacer exactamente lo contrario, en el sentido de negociar con el cliente más lejano, que en el caso de Venezuela pudiera ser algo exitoso por ser el Estado el dueño de la industria petrolera, pero en el caso de Estados Unidos las empresas petroleras son privadas”.
“Esto significa que habrá una gran capacidad del gobierno venezolano de vender petróleo a países lejanos sin asumir mayores costos, pues al precio que se coloca un barril de crudo, el costo del transporte no resulta una carga importante”, añadió. |