Moisés G. Hernández
Valencia, noviembre 6 (REDACTA).- Este año el inicio de la Feria de Valencia, bautizada con la gestión del alcalde Edgardo Parra como I Feria Agroindustrial de Valencia, fue diferente. La desorganización marcó la inauguración del principal espectáculo popular de la ciudad.
El acto de apertura estaba previsto para las 7 de la noche en el Parque Recreacional Sur. Sin embargo, por razones desconocidas el alcalde Parra llegó dos horas después a la tarima colocada frente al portal de feria. A las 9:10 la Coral Bolivariana de Valencia, que hizo su debut, interpretó el Himno Nacional, seguido por el de la ciudad.
Acompañado de su tren ejecutivo, la primera dama del municipio, Emilia Guardia, dirigentes del PSUV, concejales y diputados del Consejo Legislativo, el alcalde Parra pronunció su discurso, en el cual manifestó que la feria se había logrado montar “contra todo pronóstico”, refiriéndose a las críticas hechas por dirigentes de oposición y “algunos medios de comunicación”.
“Yo agradezco infinitamente al pueblo valenciano su presencia, también al comité de feria que hizo un gran esfuerzo contra todo el saboteo”, expresó Parra.
En el grupo también estaba el embajador de China, Zhang Tuo, y entre los asistentes el alcalde de San Diego Enzo Scarano.
El encendido del portal de la feria, uno de los momentos más esperados del primer día, no fue el mejor. Sólo prendieron los bombillos del ala derecha, y algunos minutos más tarde encendieron los de la sección izquierda.
Según Parra, a las 9 de la noche habían entrado a la feria 30 mil personas. Pero, a diferencia de ediciones anteriores, a las 7 de la noche los estacionamientos del parque estaban casi vacíos, y entrar en vehículo era muy fácil porque no había cola. El congestionamiento, sin embargo, se notó después de las 9 de la noche.
Los tradicionales asistentes tal vez extrañarán este año los sitios donde catar vinos o una más amplia variedad de locales donde pasarla bien. El popular “Chiringuito” que patrocinaba una conocida compañía de telecomunicaciones ahora es el Barrio Chino, local en donde además de vender platos de ese país asiático, hay una especie de bazar de cosas para el hogar. Se mantienen las tarimas de las cerveceras, las ventas de pinchos y los espectáculos al aire libre.
El acto inaugural finalizó con 15 minutos de fuegos artificiales y una danza de dragones chinos. |