Daniella Vera Alam
Valencia, julio 13 (REDACTA).- La Cámara de la Industria de la Radiodifusión se mantiene a la expectativa de conocer cuáles serán las 240 emisoras que podrían cesar sus operaciones como parte del proceso de “democratización del espectro radioeléctrico”. El informe que presentó a la Asamblea Nacional el director de Conatel, Diosdado Cabello, indica que en Carabobo serían ocho las afectadas, pero se desconoce si son AM o FM, o si son legales o “piratas”.
Las medidas se emprenderían contra las empresas que no suministraron los datos de actualización durante el lapso de 15 días hábiles que se abrió el mes pasado, lo que para Esteban Simonetti, presidente del Capítulo Carabobo de la Cámara, resulta difícil de asimilar. “Revocarle la concesión a una emisora de radio es como una pena de muerte para un ciudadano, es la pena máxima; el no haber entregado unos papeles a tiempo en el lapso establecido no amerita que la sanción sea una revocatoria”. Cuando se conozcan los motivos de las sanciones, cada empresa tomará las acciones legales para enfrentarlas. La Cámara orientará a sus afiliados.
La eventual reforma a la Ley de Telecomunicaciones, como iniciativa de Cabello, prohibirá que existan circuitos de más de tres emisoras y que se realicen transmisiones conjuntas por más de media hora diaria. La Cámara de la Radiodifusión calcula que el 40 por ciento de las estaciones saldrá del aire. Unos 18 circuitos radiales desaparecerán.
En Frecuencia Modulada (FM) funciona un total de 438 emisoras en todo el país, y los mayores circuitos son Unión Radio (40), FM Center (39) y Rumbera Network (23). En Amplitud Modulada (AM) funcionan 188 emisoras.
La salida del aire de estas emisoras no sólo limitará las opciones de los millones de radioescuchas que a diario sintonizan su programación musical, informativa o de opinión. Entre operadores, locutores, técnicos, y personal administrativo y obrero, la medida de cierre afectará directamente a más de cinco mil venezolanos que perderán sus empleos, entre ellos, mil 500 productores nacionales y unos 200 periodistas.
A pesar de que voceros del oficialismo aseguran que la intención es evitar que el manejo del espectro esté “en manos de unas pocas familias”, para los expertos en la materia la verdadera hegemonía comunicacional en el país la ejerce el Gobierno. Formalmente controla los circuitos YVKE Mundial y Radio Nacional de Venezuela, pero auspicia cientos de radios comunitarias y medios impresos, además de manejar seis televisoras (VTV, Vive TV, Tves, Avila TV, ANTV y Telesur). Sólo en 2008, las cadenas presidenciales sumaron 99 horas, 50 minutos y 43 segundos de tiempo al aire. Al asumir el control de las estaciones de radio que saldrán del aire, el Gobierno manejará el 58,57% del espacio radioeléctrico del país.
Algunas fuentes sostienen que el trasfondo del posible cierre de las 240 emisoras es político, pues alcaldes y gobernadores oficialistas estarían interesados en obtener el manejo de espacios que actualmente pertenecen a empresas privadas.
Jugada ventajista
Carlos Correa, director de Espacio Público, estima que el retiro de concesiones y las regulaciones a emisoras de radio AM y FM son una jugada ventajista del Gobierno Nacional.
Piensa que se está fragmentando un elemento importante de identidad, “eso no quiere decir que haya necesidad de las regulaciones, pero en este caso esa regulación y el retiro de concesiones son más que un adorno, lo que está atrás es un propósito político, se quiere doblegar los fines editoriales”.
El director de Espacio Público argumenta que el Gobierno utiliza cualquier excusa para ocultar su objetivo de fondo, el cual es tener canales y emisoras de radio “socialistas”.
Según Correa el público sentirá la regulación de las emisoras de radio en las transmisiones deportivas, “si es como dice Diosdado Cabello, no se podrá transmitir los juegos de Caracas-Magallanes porque los circuitos desaparecerán”. Sin embargo, indicó que no existe regulación para las cadenas y transmisiones conjuntas del Presidente de la República.
Con el anuncio de limitar a tres el número de emisoras por un circuito y sólo permitir 30 minutos de transmisión nacional entre emisoras de una misma cadena, el Gobierno lo que pretende es monopolizar la fuente de información.
Así lo considera el presidente de Fedecámaras, José Manuel González, quien advirtió que con las medidas anunciadas por el director de Conatel, Diosdado Cabello, lo que demuestra el Gobierno Nacional es que le teme a que la ciudadanía esté bien informada.
González aseguró que el Gobierno busca coartar la libertad de expresión con el cierre de emisoras radiales, las amenazas contra Globovisión, las regulaciones a las cableras y la propuesta de la Fiscal General de la República sobre la Ley de Delitos Mediáticos.
“Cuando el ministro Cabello dice que no va a dialogar con la Cámara Venezolana de Radiodifusión, le falta el respeto a todos los venezolanos”, afirmó.
González mostró su solidaridad con la Cámara Venezolana de la Radiodifusión e hizo un llamado a los venezolanos para que “dejemos el miedo y entendamos que cada vez se pierden más la libertad y la democracia”.
Con información de Danybeth Alvarado y Gerardo Hernández
Arremetida “ideológica” revela debilidad del Gobierno
Según un estudio realizado por Hinterlaces, la arremetida “ideológica” contra los medios privados revela la debilidad del Gobierno Nacional frente a mediciones que denotan un cansancio de la población por la confrontación política.
El director de la encuestadora, Oscar Schemel, dijo que la población está cansada del discurso “confrontacional” y por ello el presidente Hugo Chávez está perdiendo influencia y capacidad para renovar la esperanza.
De acuerdo con este estudio, siguen vigentes el rechazo a las estatizaciones, la defensa de la propiedad privada, problemas con las misiones sociales, aumento del pesimismo y la apatía, “han llevado al oficialismo a tener una crisis hegemónica”. El director de Hinterlaces señaló que existe un “creciente descontento y alejamiento” de sectores de la población con el discurso de exclusión del Presidente de la República. “Queda demostrado que el discurso ideológico del Presidente no es popular, es popular el discurso humano y de inclusión”. Schemel señaló que hay temor en buena parte de la población que está esperando porque surja “una alternativa vigorosa y emocionante que convoque a la mayoría de los venezolanos”. |