Un pueblo agotado, un país desangrado, presa del caos y la miseria. (Foto Cortesía)
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Editorial de Le Monde

Un pueblo cansado, un país desangrado, en vías al caos y a la miseria, bajo la bota de un régimen que ha ensombrecido en el gangsterismo: ¿Cuánto tiempo podrá durar la tragedia venezolana heredera del chavismo?, lo que es decir, un desastre económico y social de proporciones históricas.

El presidente Nicolás Maduro se aferra al poder en una huida hacia adelante donde la violencia del Estado es la cotidianidad de los ciudadanos.

Sin embargo, ellos han plebiscitado la oposición al régimen el domingo 16 de julio, a través de un referéndum informal y simbólico organizado por la Asamblea Nacional, controlada por la oposición.

Después de la derrota en las legislativas de diciembre 2015, el sucesor del antiguo presidente Hugo Chávez (1999-2013) ha postergado todos los escrutinios previstos por la ley.

El poder chavista, durante mucho tiempo imbatible en las urnas, es ahora minoritario en el electorado, y se opone a la alternancia.

¿Cuánto tiempo podrá durar la tragedia venezolana heredera del chavismo? (Foto Cortesía)

DESPILFARRO POPULISTA Y CORRUPCIÓN

Él, tangencialmente busca alternativas. Como la convocatoria de una Asamblea Constituyente que busca ser designada el 30 de julio, según una manera de escrutinio corporativo, contrario al sufragio universal y a la propia Constitución chavista.

Esta Constituyente estaría destinada a reemplazar a las instituciones que escapan al control del Ejecutivo, como la Asamblea Nacional.

Desde principios de abril, los venezolanos han dicho “basta” a la supuesta “revolución bolivariana” que ha arruinado a una nación riquísima en petróleo.

No es la caída de los precios del crudo lo que ha precipitado el hundimiento de la economía, es la negligencia populista, la estatización de los sectores claves frecuentemente confiados a militares incompetentes, la corrupción en proporciones jamás vistas anteriormente: la mitad de la renta petrolera de los últimos veinte años desapareció sin dejar ninguna huella.

Las fuerzas armadas, controlan un tercio de los ministerios y una parte de la economía.(Foto Cortesía)

El chavismo esconde un Estado mafioso, implicado en todos los tráficos, desde la droga hasta las armas. El país es una de las plataformas principales de exportación de estupefacientes hacia Europa.

El último pilar del régimen, las fuerzas armadas, controlan un tercio de los ministerios y una parte de la economía. Ciertos medios militares hacen jugosos negocios, gracias entre otros, al control de cambio implantado desde hace quince años.

La suerte de los venezolanos no es para nada envidiable. Recesión, hiperinflación, devaluación de la moneda y pérdida vertiginosa del poder de compra: el empobrecimiento es general.

El 16 de julio,  7,5 millones de participantes en el referéndum venían de las urbanizaciones de clase media y de los barrios más pobres.

“El chavismo esconde un Estado mafioso”. ( Foto Cortesía)

INCOMPETENCIA Y BANDOLERISMO DE ESTADO

Frente a esta oposición que exige elecciones anticipadas. Maduro responde con una represión brutal, el uso desproporcionado de la fuerza, las detenciones en masa y la utilización de tribunales militares contra los civiles.

Desde mayo, la soldadesca del régimen ha matado con balas a una centena de manifestantes, dos jóvenes han sido asesinados en las manifestaciones que acompañaban el jueves 20 de julio a una jornada de huelga general en el país.

En este “cara a cara” desigual, la oposición necesita la solidaridad internacional. Los grandes vecinos de Venezuela, como Colombia, deben imponer una mediación y luego una retirada ordenada del clan Maduro.

No hay otra solución. El populismo versión Hugo Chávez, ha destruido un país, arruinado a sus habitantes, desgarrado una red social que ya era frágil.

Es la alianza de la incompetencia y del bandidismo del Estado sobre el fondo de la tiranía política. Y más nada!

Fuente: http://www.lemonde.fr/idees/article/2017/07/21/au-venezuela-la-tyrannie-…




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