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La menstruación (conocida como regla en nuestro país) suele ser tabú, no se habla de ella y está escondida o oculta como si fuese algo malo. Cuando la adolescente menstrua (o monstrua como chistosamente lo escuche en una película) suele ser un proceso duro y difícil por ser un paso definitivo a la pubertad y doloroso por el fin de la niñez.

Este puede ser un proceso más fácil para madre e hija con un  rito de la menarquía, puede ser el primer momento para juntas honrar su feminidad; un ritual de menstruación es un hermoso rito de paso femenino, lo cual nos permite sanar y aceptar en este tiempo lo que ha sido una zona obscura de la mujer ante su sociedad.

Este tipo de ritual, ofrece la seguridad y la certeza a la joven mujer de que sus sentimientos han sido compartidos desde todos los tiempos por todas las mujeres. Es una guía a su poder como mujer.

La primera menstruación es la oportunidad de recibir amor y de ser felicitada por la primera ascensión de nuestra vida, el fluido sagrado que se hace presente despertando nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestro espíritu para crecer o puede ser la puerta a la no aceptación y negación del poder de nuestros ciclos naturales y la “carga” de tener un sangrado que solo ensucia nuestra ropa.

El ritual de Menarquía es la recepción y guía amorosa de nuestras hijas, es ahí donde podemos hacernos cargo de sus necesidades físicas y emocionales; es donde las mujeres de tu comunidad o familia pueden reunirse para apoyar y nutrir este momento.

Quizá pienses que para algunas de las mujeres cercanas la idea puede ser bochornosa, sin embargo, no por eso necesitamos posponer o dejar de crear este momento donde la joven puede ser honrada, es su momento especial y lo podemos convertir en algo muy significativo, se sorprenderán de la energía, la sanación (de cada una de las mujeres que participan) y alegría que acompaña este ritual.

Y como es eso puede ser una reunión femenina, con regalos y compartiendo la experiencia de ser mujer, para #papá o la figura masculina más importante le dejamos la tarea importantísima de regalarle flores.

 

Se llama Espermaquía a la primera eyaculación que se produce en el varón. Tiene lugar entre los 12 y los 14 años, aunque la variación individual es amplia y puede ocurrir a una edad tan temprana como los 10 años, o tardía, hasta los 16, sin que ello signifique que exista una anomalía, es un equivalente masculino a la  menarquía o primera menstruación, y sucede durante la polución nocturna conocida coloquialmente también cómo sueños húmedos.

Discutiendo el tema con varones veo con preocupación que si muchas nos agarran por sorpresa la menstruación con poca o ninguna información, al hombre es peor, el adolescente se levanta abochornado y temeroso cuando le sucede, con miedo a comentarlo con los padres quiénes no le dijeron que pasaría.

Al igual que la hembra, el varón adolescente debería tener un rito de la Espermaquía donde solo con papá o su figura masculina más cercana salgan se reúnan y discutan la experiencia de ser un hombre y así dar paso al desarrollo y una despedida bonita a la infancia, no en grupo, al género masculino no le gusta eso de exponer delante mucha gente sus sentimientos y damas así sea mamá no participa… a ella le damos el trabajo importantísimo de darle un regalo muy masculino como puede ser una prenda de vestir como una corbata.




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