El presidente de Paraguay, Santiago Peña, advirtió este miércoles ante la Asamblea General de la ONU que existe una "crisis de la democracia". Ahondó en los casos de Venezuela, Nicaragua y Haití, al tiempo que rechazó el autoritarismo y la intolerancia que se traducen en "crímenes políticos", en referencia a los asesinatos del senador colombiano Miguel Uribe y del activista estadounidense Charlie Kirk.
En el caso de Venezuela, calificó de verdaderamente alarmante la situación en el país. Denunció violaciones sistemáticas de los derechos humanos y las libertades fundamentales, así como la persecución a líderes políticos.
Añadió que en Nicaragua hay persecución a opositores políticos, expulsión de órdenes religiosas y despojo de la nacionalidad a nicaragüenses. "La crisis de la democracia, amigos, no se resuelve con mano dura, ni censura, ni autoritarismo, ni mucho menos violencia. Debemos resistir a estos impostores atrayentes".
Peña pidió una acción decidida y coordinada de la ONU en Haití, que se encuentra asediada por la violencia de bandas armadas. "Paraguay lo sabe y está listo para ayudar al pueblo haitiano, que ya no puede esperar".
El mandatario paraguayo aseguró que el mal, la ideologización radical, la intolerancia, son desafortunadamente reales. Afirmó que aún está conmocionado por los que denominó atentados políticos contra Uribe y Kirk. "Ambos, en lugar de acudir a la violencia para imponer sus ideas, recurrieron al debate libre, abierto, franco y, pese a ello, fueron asesinados".
"No es tiempo para tímidos, señores. O estamos del lado correcto, de la paz y la razón, o estamos con la violencia y la intolerancia, indicó.
Peña pide rechazar la "violencia política"
Kirk, activista ultraconservador de 31 años de edad, fue asesinado el 10 de septiembre por el impacto de una bala mientras ofrecía una charla en una universidad de Estados Unidos. Uribe, precandidato presidencial en Colombia, falleció el 11 de agosto, dos meses después de ser gravemente herido en un atentado en Bogotá.
El líder paraguayo dijo que "la violencia política es inmoral, intolerable y profundamente dañina y llamó a rechazarla sin matices. Peña advirtió que la democracia está asediada por todos los cuarteles y espectros, tanto por la izquierda como por la derecha".
Refirió que esta situación de crisis es el caldo de cultivo perfecto para el autoritarismo. Seguidamente expresó la enorme preocupación de Paraguay por las restricciones al ejercicio de derechos fundamentales, como el acceso a la libre información y la libertad de expresión en algunos países hermanos, entre los que mencionó a Venezuela y Nicaragua.
Israel y Palestina
Insistió en que "Israel tiene el derecho legítimo a defenderse, aunque también hizo un llamado urgente a la "implementación de una solución que alivie la situación humanitaria en territorio palestino. También que se garantice la liberación inmediata de los rehenes en poder de Hamás.









