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Ana Isabel Laguna || [email protected]

Mientras a escala nacional, se registra un aumento de 9% en desnutrición infantil, de acuerdo a un reciente estudio de la Fundación Bengoa; Carabobo figura entre las primeras regiones del país con mayor índice de desnutrición escolar, entre 7 a 12 años, ubicándose en el segundo lugar después de Barinas, y seguido de Apure y Portuguesa, según reportan otros indicadores que maneja el Instituto Nacional de Nutrición.  

Lo paradójico de esta lamentable situación, desde la óptica del doctor Gustavo Oviedo, coordinador del postgrado de Nutrición de la Universidad de Carabobo, es que estas dos últimas regiones llaneras, tradicionalmente se han caracterizado por la ganadería y la agricultura, y nuestro estado por ser zona industrial donde se debería tener mayor acceso a los productos. 

Este lamentable cuadro de desnutrición en la población escolar, los especialistas lo atribuyen a la deficiencia de nutrientes y calorías, que desde hace tres años se agudiza en la población venezolana, por la escasez de alimentos. Se habla que lo normal es la ingesta de dos mil 500 calorías al día, pero las investigaciones arrojan que el promedio de consumo se está ubicando entre mil 500 o mil 700, aseguró Oviedo. 

El INN para el año 1999 reportaba la desnutrición infantil -niños menores de 5 años- en 4,66%; para el 2003 subió a 5,28% que algunos atribuyen por el paro petrolero y luego en el 2007 baja a 4,19%, pero los últimos valores que se tiene de este organismo son del 2011 en que ubicó que este valor había disminuido en 2,9%. Pero, no ofrece data desde esa fecha, cuando en los últimos tres años se ha agravado la escasez y desabastecimiento de los alimentos. 

Este mes de febrero, el Programa de Nutrición Comunitaria de la Fundación Bengoa que realiza investigaciones sobre esta área reveló que la desnutrición aumentó en la población infantil para el primero y segundo semestre del 2015, de acuerdo a un estudio que llevaron a cabo en 1500 alumnos en edad escolar y ubicados en escuelas donde se les garantiza el desayuno. 

Venezuela había mejorado hace 30 años el crecimiento secular de su población, en cuanto a la talla y constitución corporal, destacándose los venezolanos por sus características físicas y cognitivas. Ahora, la preocupación se centra en las generaciones futuras, tomando en cuenta este declive nutricional.

“El problema no es lo que el niño pese, sino la calidad de los alimentos que consuma. Si está ingiriendo el principal alimento que es la leche y los derivados lácteos, las distintas proteínas entre pollo, huevo, carnes o pescado, combinado con los demás nutrientes como es el hierro, calcio, complejo de vitamina B, zinc, muy importantes para el crecimiento y desarrollo”, argumentó Oviedo. 

La doctora Maritza Jiménez, de la fundación Bengoa, manifestó que si esta desnutrición está ocurriendo en planteles que cuentan con programas de alimentación, no quiere pensar lo que estaría pasando en los que no se ejecutan. Citó cifras del Instituto Nacional de Estadísticas, en que se señala que el consumo de cereales cayó entre 26 y 30%, leche en polvo en 53%, aceite y atún 26%. 

Cruce de Desnutrición Y Embarazos Precoces

Otra inquietud de los especialistas es el cruce de desnutrición y embarazos precoces, tomando en cuenta que Valencia lidera en el país en este problema y Venezuela en el continente. Y lo grave no es que estas niñas van a tener deficiencias, sino también sus niños, cuyo sistema inmunológico, óseo y neurológico resulten comprometidos. 

Se habla además de “desnutridos en útero” -el peso y talla del feto no va con la edad gestacional-  porque estas adolescentes tienden a recurrir al médico cuando tienen ya cuatro meses de gestación. “Ya ha pasado ese lapso tan crucial de los tres primeros meses para que el embrión se desarrolle óptimamente, con la debida ingesta por parte de la madre de micronutrientes como ácido fólico, zinc, hierro, calcio”. 

El panorama es realmente complejo y doloroso, porque estas incidencias se podrían ver es en 15 años, cuando se pueda medir si tendrá la misma capacidad intelectual y física que las generaciones anteriores de venezolanos.

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Pobreza y déficit

Dr. Gustavo Oviedo Colón

Nutrólogo y docente de la Universidad de Carabobo

En los últimos tres años el impacto de la inflación, el encarecimiento de alimentos, la escasez y el desabastecimiento, han generado un aumento vertiginoso de la pobreza y déficit de ingesta calórica en venezolanos. 

El costo de la canasta alimentaria para diciembre 2013 fue cercano a los ocho mil 500 bolívares. Para enero 2016: 106 mil 700 bolívares. Un incremento  del 1.255 %. A todas luces deja entrever la grave situación económica que atraviesan los ciudadanos. 

Al aplicar el Método Líneas de Pobreza para establecer la condición económica, el resultado es más dramático; ya que un grupo familiar cuyo ingreso sea menor de 2 canastas alimentarias, es decir inferior a 213.400,00 bolívares está en pobreza. Entonces, nos hacemos la gran pregunta ¿Qué trabajadores, empleados o profesionales tienen un sueldo superior a 200 mil bolívares mensuales? 

Si bien es cierto, no contamos con cifras actualizadas de pobreza en nuestro país, no hace falta un gran estudio para llegar a una nefasta conclusión: “Cerca del 90% de los venezolanos nos hemos empobrecido en apenas 2 años”. 

Por otra parte,  durante el último año el auge en el costo de los alimentos superó el 450%, con una distorsión que supera el 1000% entre el precio justo que ha fijado el gobierno nacional y el valor real que ha impuesto el comercio informal o los llamados “bachaqueros”. Hecho que ha impactado en la ingesta de calorías y calidad de los nutrientes que consumen los venezolanos. 

Ni el Instituto Nacional de Nutrición y el Instituto Nacional de Estadística,  publican datos sobre la desnutrición infantil desde el 2010. Sin embargo, se pronostica más del 20 % de déficit nutricional en los escolares y adolescentes,debido al impacto de la situación económica y el desabastecimiento de alimentos, sobre todo, en estratos más humildes. Las repercusiones pueden perjudicar el desarrollo físico e intelectual de las próximas generaciones de venezolanos. Por lo que urge la toma de medidas y decisiones oportunas por parte del Gobierno,que garanticen la disponibilidad y el consumo de alimentos y nutrientes que merecemos como habitantes de esta gran nación.




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