COMPARTE


(Foto Andrews Abreu)

Dayrí Blanco

Los números son dramáticos. El billete de cien bolívares no es el mismo. Todas las operaciones dan resultados progresivamente negativos. Las sumas y las multiplicaciones no son suficientes, los valores involucrados han sido severamente afectados por la inflación. Y las restas y divisiones son fiel testimonio de que su poder de compra ha sufrido una caída libre. Desde su emisión en 2007, la moneda de mayor denominación ha estado inmersa en un gran ciclo de distorsión de la economía venezolana.

Una sonrisa irónica y un suspiro largo y desesperanzador lo dicen todo. “Con un billete de cien bolívares no se compra nada”, expresó Luis Quiñónez tras hacer un esfuerzo tratando de conseguir en su memoria algún producto que puede adquirir a ese precio o menos.

Todo indica que el billete que lidera el cono monetario del país ya no es tan fuerte como fue vendido por el Gobierno nacional cuando anunció su nacimiento junto a la reconversión que eliminó tres ceros a los valores acostumbrados.

El economista y profesor de la Universidad de Carabobo, Carlos Ñáñez, lo explicó en números. Un billete de cien bolívares compraba en 2007 38 dólares a 2,6 bolívares cada uno en su tasa preferencial de la época. Al cambio de 4,3 permitía adquirir 23,26 billetes verdes. Pero desde 2013, con la cotización protegida que aún se mantiene a 6,3 bolívares se compran 15,8 dólares. A tasa Sicad I apenas se canjean cien bolívares por 8,34 dólares y con Sicad II solo dos, porque éste se cotiza a 52,10. Más dramática es la distorsión del dólar paralelo que es el que realmente rige la economía nacional: calculado a 170 bolívares se compra 0,58 dólares.

El cono monetario compuesto por los billetes de 2, 5, 10, 20, 50 y 100 bolívares, en su suma da un valor de 187 bolívares, que es muy cercano a la cotización del dólar en el mercado negro. “Eso nos hace evidentemente pobres”.

Pero eso no es todo. En 2007 el billete de 100 representaba el 4,81 de la canasta básica y el 16% del salario mínimo, que era de 614,79 lo que era igual a 142 dólares. Con el aumento que comenzará a regir el 1° de febrero esos números se reducirán a 0,33%, 1,78% y a 32,9 dólares.

Urge reforma monetaria

Una bolsa de pan, gastos de pasaje para ir a la universidad, y dos empanadas para el desayuno sin jugo. Esas fueron las únicas respuestas de quienes esperaban en una cola en las puertas de un supermercado a la pregunta basada en qué pueden comprar en la actualidad con un billete de cien bolívares. La mayoría simplemente contestó “nada”.

Todo apunta a que se requiere la emisión de billetes de mayor denominación. Al menos uno de 200 y otro de 500, lo que no quiere decir que la inflación se frenará, pero al menos se reduciría el gran gasto que implica la impresión. En 2014 se emitieron dos billones de billetes de cien, lo que distorsionó en gran medida la estructura de precios. “Eso sería una depreciación monetaria, no una devaluación”, apuntó Ñáñez.

Pero el hipotético billete de 200 bolívares ya se ha hecho insuficiente porque su poder de compra no se equipara al que tenía el de 100 cuando fue emitido. El Banco de la República de Colombia estableció un mecanismo para establecer las necesidades de nuevas denominaciones y los momentos en los que se debe desagregar las viejas de bajo valor, en el que el salario promedio diario debe multiplicarse por cinco y el resultado representa el monto que la más alta denominación debería cubrir. En el caso de Venezuela el billete debe ser capaz de cubrir 930 bolívares, lo que indica que el de 500 bolívares, bajo este método también estaría desfasado.

El profesor universitario fue enfático al sostener que no se ha resuelto el problema de pobreza. “El tema no es qué billete se debe emitir sino frenar la distorsión inflacionaria”. Sin embargo sugiere que monedas sin poder de compra como la de un bolívar y las especies de 2, 5 y 10 deben ser eliminadas. “Este modelo ideológico fracasado no ha permitido que se tomen las medidas monetarias necesarias”.




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.