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Jesús Elorza || jesuselorza@hotmail.com

Sorprendidos, estaban los habitantes de Naiquatá, al ver que el más representativo e influyente miembro de la comunidad, andaba deambulando las calles con síntomas de embriaguez y cantando boleros. 

Que le pasa, camarada Merentes, se atrevió a preguntar uno de los vecinos. 

– Nada amigo, nada. La mujer que más quería me ha dejado, respondió y de seguidas, se echó un trago para inspirarse y comenzó a cantar “Soy mal querido/ por la mujer/ que yo más quiero…..” 

Bueno camarada, supere ese guayabo y búsquese a otra. Usted es un hombre de fortuna y no le será difícil conseguir a una nueva pareja. Animo, pa’ lante es pa’ lla, le dijo su vecino para estimularlo. 

– Hip, hip…es que usted, no sabe lo que me ha hecho esa ingrata…Déjeme decírselo cantando y campaneando un whisky, comenzó a tararear “Ese maletín es mío/ desde el comienzo al final/ lo hicieron a mi medida/ yo serví de inspiración/ sus dólares y euros/ se clavaron en mi corazón…” 

A buena pea, tiene el camarada. Cambio la letra de la canción.             

-Yo, no he cambiado nada, replicó Merentes. Es que se llevó mi maletín, que estaba lleno de dólares y euros. 

¿¿¿¿???? No entiendo, dijo asombrado el vecino. 

– La ingrata, hip, hip, hip…otro palo más para coger fuerza, se aprovechó de mi confianza y se fue con 300.000 dólares y 40.000 euros que yo tenía en mi maletín. Y comenzó a cantar de nuevo “No te guardo rencor/ yo se que el dinero/ cubre los anhelos de tu corazón…” 

Eso es un robo. Denúnciela camarada. Yo lo acompaño a la estación de policía que tenemos aquí en el barrio….vengase conmigo. 

– Sombras nada más entre mi vida y su vida / sombras nada más. Yo no voy a denunciar a nadie. Fue la etílica respuesta.  Yo nunca lloré / por ningún querer / pero me ha llegado / hasta el fondo de mis cuentas bancarias / su cruel proceder. 

El camarada, sigue con sus arreglos musicales para intentar explicar la situación y yo no entiendo nada de lo que dice. Con esos boleritos, no convence a nadie. Una cosa es el despecho por un amor y otra cosa es un robo millonario como el ocurrido. No creo, expresó el vecino, que ese amor a menos que sea una locura romántica lo lleve a intentar tapar lo ocurrido. 

La otra cosa, de donde provino esa montaña de real. Si el camarada, es Presidente del Banco Central de Venezuela, lo lógico es que esos dólares estuviesen a buen resguardo en las bóvedas de la entidad y no en un maletín……esto me huele a guiso. 

Presumo, que esos billetes son productos de negociaciones fraudulentas o cobros de comisiones ilegales y los tenían durmiendo en ese maletín, para lavarlos posteriormente. 

Este camarada, en su intento de imitar a Felipe Pirela, ha pasado del Mal Querido al Mal Habido….guillo con ese tipo. 

Cuando, la policía llegó al sitio del hecho, se consiguió que hasta un pernil que estaba en la nevera, también se lo llevaron. A manera de burla, el oficial que comandaba la comisión, al mejor estilo de Wilfrido Vargas expresó “Esa barbaraza acabó con to…” 




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