DPA/AFP

El entrenador y ex futbolista Hendrick Johannes Cruyff,
catalogado como uno de los mejores futbolistas de la historia, falleció
este
jueves a los 68 años víctima de un cáncer de pulmón, contra el que luchaba
desde hace varios meses.

La información circuló por las redes sociales, luego que su
cuenta oficial en Twitter hiciera oficial el anuncio
de la muerte del ex dirigente
del Barcelona FC y reinventor del balompié moderno.

La familia del técnico también comunicó la triste noticia a través de la página web oficial del holandés, «Johan Cruyff (68) ha fallecido en Barcelona, rodeado de su familia después de una dura lucha contra el cáncer» y pidió «con gran tristeza que se respete la privacidad de la familia durante su tiempo de duelo».

«Sí, tengo cáncer. Al
principio te sorprendes mucho, pero es un hecho, así que tengo que afrontarlo
con toda la serenidad y fortaleza posible», anunció el holandés en octubre
de 2015 cuando informó sobre su padecimiento. 
Desde entonces, redujo sus apariciones públicas hasta inicios de 2016 cuando rompió el silencio para mostrarse optimista en su recuperación, «estoy ganando el partido 2-0». 

Un revolucionario

La influencia del holandés en el deporte más popular del mundo sigue vigente hoy en día con la cantera de Barcelona, cuyo estilo de juego es el fruto de las bases que sentó el Cruyff entrenador en la década de los 90.

Con sólo diez años entró en las categorías inferiores de la selección de Holanda y con 17 debutó en un partido oficial con su escudo. A partir de ahí su ascenso a la élite fue imparable durante los diez años que estuvo en el Ajax.  En 1974 participó en el Mundial de Alemania, un torneo que quedó para la historia, pues es la única Copa del mundo en la que se recuerda más al equipo que perdió la final que al campeón, Alemania. Aquel fue el torneo de la llamada Naranja Mecánica, un equipo de enorme belleza y sensación de modernidad.


En su país consiguió los mayores éxitos: tres Copas de Europa, una Supercopa y una Intercontinental. También fue subcampeón con su selección en la Eurocopa de 1974. Su inmensa calidad se vio recompensada en ese periodo a nivel internacional con tres Balones de Oro al mejor jugador europeo (1971, 1973 y 1974).

En el club azulgrana permaneció hasta 1978. Desde su llegada se convirtió en el líder de un equipo talentoso dirigido por Rinus Michels, que devolvió la alegría al Camp Nou. Inteligente y con una depurada técnica, Cruyff contribuyó a devolver al equipo al primer plano futbolístico y acabó con catorce años de sequía del Barça en la Primera División.

Él fue el abanderado de la llamada «escuela holandesa», encargada de revolucionar el fútbol contemporáneo con su fútbol dinámico, su despliegue físico, su capacidad para generar sorpresas en el enemigo y su calidad técnica. 

Su carrera como futbolista se prolongó a 1984 después de probar el balompié estadounidense y el Levante, para retirarse definitivamente en su país. Enseguida dio el paso a los banquillos. De nuevo fue el Ajax el club que le dio su primera oportunidad. Allí aplicó una forma particular que tenía de ver y prácticar el fútbol. Tras ganar la Recopa con el Ajax en 1988 repitió el trayecto que ya realizó como jugador y ficha por el Barcelona, donde permanece hasta 1996. Entre sus logros, se capitaliza la primera Copa de Europa del equipo azulgrana, conseguida en 1992. Sus métodos y su fuerte carisma forjaron el famoso Dream Team azulgrana, el comienzo de un estilo propio que continuaron después Rijkaard y Guardiola, y que hoy el Barça sigue explotando.

«Si nosotros tenemos la pelota, ellos no pueden marcar», fue su filosofía, tan compleja dentro de su propia simplicidad. Tras abandonar el Barça solo regresó a los banquillos de forma temporal para hacerse cargo de la selección catalana de fútbol.

Cruyff se constituyó como la opinión más influyente del llamado «entorno» del Barcelona, un hombre capaz de marcar los destinos del club con sólo abrir la boca y emitir mensajes. 

«Murió con el reconocimiento de todos, incluidos sus múltiples enemigos, aparecidos en torno a un carácter muy polémico y especial. Falleció un revolucionario, alguien que sentó las bases de lo que hoy es el fútbol», reseñó la DPA.





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