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Dayrí Blanco

Los
días comienzan antes para
Ana Aguilar. Ya no sale de su casa al sur de Valencia a las 6 a.m. No
es suficiente. Para llegar a Naguanagua, donde trabaja como secretaria, tuvo que ajustar el
inicio de su rutina a las 5 a.m. Ahora invierte una hora adicional en las dos
paradas de transporte público que visita cada mañana, y donde batalla junto a
unas 3 docenas de personas por un espacio en la unidad que pasa cada 30 minutos
por el abordaje de pasajeros. Todos víctimas de la escasez de repuestos que
tiene siete mil vehículos paralizados.

La mitad de la flota de autobuses de Carabobo está detenida. Es una realidad que se
siente en el incremento en 1400% del tiempo de espera de los usuarios de
servicio. Cada dos minutos transitaba por la avenida Universidad una unidad con
destino a Los Caobos, donde vive Ana, ahora con suerte se ve por el lugar cada
15 o 20 minutos. Lo normal es que transcurra media hora entre el paso de una
camioneta y otra. Por eso sus días no solo comienzan antes,
terminan más tarde aunque el flujo de pasajeros haya bajado con el inicio de
las vacaciones escolares.

La historia de Ana no es inédita. Se replica en otras
experiencias como la de José Lugo, quien de retorno a su casa en Güigüe aborda una unidad unas cuadras antes
de llegar a su destino al terminal de Valencia, cancela la tarifa, pero no se
baja del vehículo, sigue sentado para asegurar su puesto de regreso y vuelve a
pagar pasaje. Desembolsilla el
doble pero garantiza su llegada antes de las 8 p.m.

Desde hace más de un año comenzó la falla. Adolfo Alfonzo,
presidente del sindicato de transportistas del estado, detalló que la escasez
de repuestos es crítica. No se consiguen cauchos, baterías, partes eléctricas,
piezas de motor ni correas. Relató que hace cuatro meses un chofer compró un
juego de anillos para motor en 12 mil bolívares que  lo ofrecen en el
mercado informal en 240 mil.

El sector solo cuenta con la oferta de la Misión
Transporte y sus proveedurías que en la región cubre el 10% de la necesidad. En
la de Valencia, en el Parque Recreacional Sur, el
mecanismo es atender a 10 socios de cada línea por semana para la compra de una
batería y dos cauchos. Un proceso que solo puede hacerse cada seis meses. Un
acumulador de 650 amp es vendido en
tres mil 14 bolívares, de 800 amp en 4 mil 200, de
1000 amp en 4 mil 700 y de 1400 amp en 5 mil bolívares. El único modelo de
neumático disponible actualmente es 750/16 en 10 mil 400 bolívares.

 




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