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Al
menos 18 especies de plantas exóticas originarias de varias latitudes, no
reportadas en el país pero con el potencial de invadir los ecosistemas nativos,
fueron descritas por el Instituto Venezolano de
Investigaciones Científicas (Ivic) tomando como referencia variables climáticas
de países donde han tenido éxito al ocupar territorios anormalmente.

Su
capacidad para modificar la estructura y funcionamiento de los sistemas
ecológicos, desplazar a las especies nativas, causar pérdidas económicas y
afectar la salud de las personas, convierten a las especies exóticas invasoras
en una amenaza. Por eso, su introducción en el país debería ser prohibida
o realizada bajo condiciones de estricto control.

La
investigadora del Laboratorio de Ecología de Suelos, adscrito al Centro de
Ecología del Ivic, Ileana Herrera, aseguró que una vez que han sido
introducidas por el ser humano de forma accidental o deliberada, las especies
invasoras logran reproducirse y expandir su área de distribución, manteniendo
frecuentemente poblaciones densas y mono-específicas, es decir, con una sola
especie.

“El
costo de las estrategias de manejo y control de especies invasoras es muy alto
y su efectividad es muy baja, por lo que la prevención es el medio más efectivo
y económico para contrarrestar el impacto ocasionado por las especies
invasoras”, dijo Herrera, coordinadora del proyecto.

Método
bajo prueba

El objetivo de la
propuesta fue generar una lista de especies de plantas con alto potencial de
invadir en Venezuela pero que aun no lo han hecho, y proponer a las autoridades
competentes que las mismas sean clasificadas legalmente como de introducción
prohibida en Venezuela.

La mayoría de las
especies identificadas pertenecen a las familias Fabaceae y Apocynaceae. Más
del 70% son arbustivas, es decir, crecen sobre varios tallos leñosos y muchas
ramas desde la base del tronco.

Del total de plantas
exóticas con potencial invasor detectadas por el Ivic, una buena proporción
podría tener algún atractivo para ser trasladadas al país.

Por ejemplo, 33% son
utilizadas para fines medicinales y ornamentales, 28% posee valor medicinal
exclusivamente y 22% es usado solo de forma ornamental. 6% tiene, además, algún
valor agrícola y agroforestal, siendo el caso de las especies Ischaemum
polystachyum
(propia de muchas islas del Pacífico) y Dichrostachys
cinerea
(oriunda de África), respectivamente.

Para justificar la
selección o el descarte de ciertas especies, el equipo de trabajo elaboró
modelos de distribución espacial tomando como referencia las similitudes
climáticas entre Venezuela y los países donde las especies de estudio han
invadido.

También se predijo la
probabilidad de invasión en Áreas Bajo Régimen de Administración Especial
(Abrae), de modo de calcular la superficie que podría ser afectada si las
especies evaluadas fueran introducidas en espacios destinados a la conservación
y el aprovechamiento sustentable.

Prevenir
es la clave

De acuerdo con la
bióloga del Laboratorio de Ecología de Suelos del Ivic, Milagros Salas, los
resultados sugieren que la gramínea I. polystachyum -común en sabanas de
hasta 2.000 metros de altura- y el arbusto Colubrina asiatica -típico de
bosques perturbados- llegarían a ocupar 60% del área de parques nacionales como
el Henri Pittier, Warairarepano, Sierra La Culata, Sierra Nevada y Canaima.

Otras que pueden invadir las Abrae son la trepadora Coccinia
grandis
-empleada en la cocina asiática- y el arbusto Boehmeria
penduliflora,
el cual podría apoderarse de 45% del área de los parques
nacionales. Entre estos figuran la Península de Paria, Cerro Saroche y Mochima
en el caso de C. grandis; y el Henri Pittier, Guatopo y Canaima por el
lado de B. penduliflora”, informó Salas.

En la Ley de Gestión
de la Diversidad Biológica del año 2008 se define a la especie exótica como
aquella que se encuentra fuera de su hábitat natural, incluyendo las partes,
gametos, semillas o huevos capaces de sobrevivir y reproducirse en una nueva
localidad.

Pero no todas las
especies exóticas son invasoras. El salto ocurre cuando se establecen y actúan “como
un agente de cambio y amenaza a la diversidad biológica autóctona o a los
procesos ecológicos inherentes a ella”, indica el artículo 12 de la
legislación.

“Por lo general, 10% de las especies exóticas se vuelven
invasoras y este proceso puede demorar muchos años, existen factores en el
ecosistema o en la misma especie que intervienen, pudiendo acelerar o atrasar
dicho proceso”, explicó la bióloga del Laboratorio de Ecología de Suelos del
Ivic, Estefany Goncalves.

Sin embargo, es necesario
evitar el ingreso al país de nuevas especies y variedades peligrosas mientras
se controlan las ya existentes. En la Estrategia Nacional para la Conservación
de la Diversidad Biológica 2010-2020 y su Plan de Acción Nacional, se señala
que la introducción de especies exóticas es la segunda causa próxima de pérdida
de diversidad biológica en el mundo.

Riesgo
en puertas

El criterio aplicado
por las especialistas del Ivic para establecer el potencial invasor de las
especies exóticas fue la similitud climática con países donde se han reportado
dichas plantas. Las variables fueron la temperatura media anual, temperatura
máxima del mes más cálido, temperatura mínima del mes más frío y precipitación
anual.

Algunas especies
exóticas pueden incrementar el régimen de incendios y provocar deslaves debido
a la deforestación. Otras pueden alterar los ciclos geoquímicos del suelo,
haciendo que los niveles de nitrógeno, fósforo u otros minerales aumentes o
disminuyan, lo que dificulta el éxito de posibles acciones de siembra o
reforestación.

También existen
especies vegetales exóticas, como los conocidos eucaliptos o pinos, que
producen compuestos tóxicos para el crecimiento de otros organismos vivos
(fenómeno conocido como alelopatía).

Blindaje
legal

La creación de una
lista de especies exóticas con prohibición de ingreso e importación al país,
está contemplada en el artículo 81 de la Ley de Gestión de la Diversidad
Biológica.

Asimismo, forma parte
de los lineamientos de la Estrategia Nacional para la Conservación de la
Diversidad Biológica 2010-2020 y su Plan de Acción Nacional, que sirva como
referencia vinculante para prevenir, controlar y erradicar a las especies
exóticas.

La jefa de la Unidad
de Diversidad Biológica (BiodiVen) del Ivic, Dinora Sánchez, consideró que con
esta propuesta se está dando respuesta a un requerimiento de país en materia de
protección de la biodiversidad.

“Recientemente, comenzamos a trabajar en un catálogo sobre
especies de animales exóticos potencialmente invasores en el país, de modo de
abarcar a la fauna de este tipo”, afirmó la bióloga del Ivic, Milagros Salas.

En el proyecto
igualmente colaboran el Laboratorio de Biología de Organismos, la Unidad de
Sistemas de Información geográfica (Unisig) y la Unidad de Diversidad Biológica
del Ivic; así como la Oficina Nacional de Diversidad Biológica del Ministerio
del Poder Popular Para el Ecosocialismo y Aguas.

Prensa del Instituto Venezolano de Investigaciones Científicas (IVIC) 




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