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Estefanía Rosales Coronel

Que
alguien pueda escribir sin ver, es lo más asombroso que han presenciado. Una de
las dos niñas responde, Andrés [nombre ficticio] se adelanta a decir, en voz
más baja -como para sí mismo- “ella no es de la casa abrigo, tiene mamá”.

Andrés
tiene 11 años, cree en la magia. Le apasiona el fútbol y teme a las cosas
sobrenaturales, a los objetos que se mueven solos. Está alerta. Nada se le
escapa, como tampoco, los balones en el campo.Una vez metió un gol de cancha a
cancha, relata entusiasmado. Sus ídolos son Neymar, Messi y Kaká, el nombre del
último lo hace reír, pero quisiera ser ingeniero y cantante. ¡Y rico! precisa
en segundos.

Andrés
y sus hermanos llegaron a la casa abrigo antes de pronunciar sus primeras
palabras. De acuerdo con la Memoria y Cuenta del Ministerio del Poder Popular
del Despacho de la Presidencia y Seguimiento de la Gestión de Gobierno (2014)
habían 698 niños, niñas y adolescentes en una situación similar a la de Andrés,
anhelando una familia con la cual celebrar Navidades, cumpleaños o el Día del Niño.

De
esa cantidad solo 67 gozaron de la colocación en familias sustitutas, pero no
quiere decir que hayan sido adoptados, como lo aclara el director de la ONG
Proadopción, José Gregorio Fernández.

Los
Retos

Desde
2007, el Instituto Autónomo Consejo Nacional de Derechos de Niños, Niñas y
Adolescentes [Idenna] es el ente rector en materia de protección a niños, niñas
y adolescentes, responsable de los procesos relacionados con la adopción en
Venezuela. No ofrecen estadísticas, “son confidenciales para proteger a los
menores”, se excusa cortesmente el director en Carabobo, Alex Domador.
“Procuramos que el proceso de adopción se cumpla en 9 meses y es gratuito”.
¿Qué pasa cuando alcanzan los 18 años? “Se capacitan para que tengan un oficio
o ingresen a la universidad con un padrino que pague sus estudios”.

Una
de las urgencias es visibilizar a los niños que están esperando por familia, de
lo contrario, es difícil determinar si en el país las adopciones son suficientes,
reclama Fernández.

El
Idenna evalúa y certifica la adoptabilidad del niño, para que sea candidato a
la adopción. Pero en algunas ciudades, hay infantes que no son reportados al
Idenna oportunamente y se inicien las investigaciones pertinentes, causando
largas permanencias en las casas hogares, explica el director de Proadopción.

Procurar
familias adecuadas, es otra de las debilidades del sistema, de acuerdo con
Fernández. Las diligencias se hacen para garantizar la felicidad del adoptante,
dejándose del lado al verdadero protagonista: el niño. “Me preocupa que la
Defensoría Pública se ocupe más de las condiciones de los establecimientos que
de su derecho fundamental: tener una familia”, insiste el director de
Proadopción.

 Los niños pequeños son los que tienen mejores
posibilidades, los mayores  crecen en las
casas de abrigo, como le tocó a Eduardo [nombre ficticio]. Llegó solo –los
otros en broma le dicen el solitario-, tiene 8 años. Le gusta estudiar, en especial
matemáticas. “Cuando sea grande quiero ser médico y pastelero”. Andrés, Clara y
Diego son ´los hermanos que le dio Dios’, pero le gustaría tener un hermanito
propio. Su superhéroe favorito es el Capitán América. Su timidez no oculta la
dulzura de su sonrisa ni el destello de sus ojos color noche.  

-La
gente siempre asocia el proceso de adopción con las difícultades de adoptar, no
con lo difícil de ser adoptado”, considera Fernández “El encuentro con un nuevo
vínculo, una  familia sobre las bases de
un amor que va más allá de la consanguinidad”. Algunas familias andan tras la
búsqueda de niños con características específicas como si se tratara de una
mascota, reflexiona con perplejidad el director de Idenna Carabobo,  Alex Domador.

La
legislación

Clara
y Diego [nombres ficticios] son los hermanos menores de Andrés. Clara, 9 años,
le teme a la oscuridad, como sus hermanos tiene la piel canela.  La preservación de los vínculos familiares y
la no separación de hermanos establece la LOPNNA en su artículo 183. Encontrar
una pareja del banco de familia con los recursos económicos dispuesta a adoptar
a los tres hermanos, limita sus posibilidades de encontrar hogar.

¿Los
requisitos para adoptar?  25 años.
Constancia de buena conducta, de trabajo y residencia fija. Cumplir con las
evaluaciones de idoneidad [condiciones socioeconómicas, legales, clínicas,
emocionales] y esperar la aprobación.

“En
la ley todo es perfecto”, opina la ex juez de protección, Luz Mara Díaz. “Deben
cumplirse los lapsos, aplicarse las pruebas, el problema queda en letra al no
cumplirse los tiempos”.

Para
la adopción se debe agotar un procedimiento administrativo, explica Díaz. El
equipo de trabajadores sociales visita el hogar del solicitante y realiza
pruebas de idoneidad, pero esa cita puede tardar 5 o 6 meses. Para la próxima
etapa, el primer informe no sirve porque las circunstancias son distintas. El
niño crece y los intereses del adoptante van cambiando.

-Entonces,
cuando ya tienes el informe de idoneidad, un paso importante, es necesario
repetirlo todo porque pierde validez, porque los lapsos no se cumplen

Es
frecuente que los niños hallados en vías públicas sean recogidos por familias
de buena voluntad, dejando de lado los aspectos legales. La abogada Díaz
precisa que los niños abandonados deben ser inmediatamente llevados a un
Consejo de Protección para que se abra un expediente, se inicie la
investigación en búsqueda de sus padres y sea trasladado a una casa de abrigo.

-La
adopción busca proveer a un niño, niña o adolescente en determinada
circunstancia de una familia sustituta adecuada para el desarrollo armónico y
lo mejor posible de ese ser humano.

Para
Fernández, el requisito indispensable para adoptar es la capacidad de dar amor
incondicionalmente. No, es para curar heridas narcisistas.

En
el Idenna, está bien delimitado en el primer requisito. “La pareja tiene que
estar clara su motivación para adoptar”, insiste Domador. “Deben saber bien por
qué quieren tener un integrante nuevo en su familia”.

Amor
incondicional, ojalá a Eduardo o Andrés y sus hermanos  les llegue un papá y una mamá.

Mitos de la adopción

Que es imposible. Que mientras más pequeño mejor. Que sus
genes son malos. Existen muchos mitos en torno a la adopción en Venezuela;
falsas creencias que deben combatir constantemente los trabajadores del Idenna.
Luego de la reforma de la LOPNNA, el proceso se simplificó y se acortaron los
tiempos hasta su duración óptima de 9 meses si no se producen retardos; explica
la Coordinadora de Adopciones, la abogada Leudys Romero.

Otra creencia es que lo mejor es adoptar a un bebé, ya que
será más sencillo inculcarle valores y adaptarlo a la vida en familia. El
director del Idenna afirma que el día que un niño es adoptado, “su vida
comienza cuando inicia una vida en familia”. Tiene un gran impacto a cualquier
edad en un niño o un adolescente.

Un mito al que se enfrentan constantemente es QUE adoptar
niños de una casa de abrigo es un riesgo, ya que se desconoce su carga
genética; algunos temen que sus padres hayan sido delincuentes y que ellos
terminen desviándose del camino de la misma forma. La psicóloga Yuvielys
Cassiani señala que “muchas veces los niños vienen con un talento especial y
son destacados deportistas, cantantes. En esos casos uno lo que piensa es de lo
que se perdieron sus padres biológicos”.




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