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Sara Pacheco

La primera sensación que llega al cuerpo al pasar por la calle Cantaura, entre Urdaneta y Las Ferias, en la parroquia Candelaria, es miedo. Pero no es debido a la inseguridad o algún factor natural, sino a la posibilidad de terminar lastimado con un poste de alumbrado público encima.

Desde hace más de 3 años un poste emula a la Torre Inclinada de Pisa, sin embargo, su estado no se debe a las mismas condiciones. Danelis González vive muy cerca. Contó que una noche varios sujetos intentaron robar los cables, presume que para traficar el cobre. Amarraron el núcleo de energía a una camioneta para que su objetivo fuera realizado con mayor facilidad. No cayó del todo. Tampoco pudieron llevarse el cableado.

Inmediatamente los vecinos realizaron la denuncia. Algunos hablaron con el consejo comunal, la respuesta fue que para ese momento les cobraban Bs cuatro mil para enderezarlo. “Amaneció una cuerda atada al tubo”. El problema afectó directamente a quienes están más cerca. “Al señor que trabaja frente al poste tuvieron que venir a arreglarle eso. Fue el más perjudicado”. Hasta ahora ninguna cuadrilla se ha acercado a verificar el problema.




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