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Ana Isabel Laguna || alaguna@el-carabobeno.com

De cada 100 mujeres de la Gran Valencia 42 tenían hipertensión arterial
[HTA], sobresaliendo del resto de las venezolanas. Y aunque la
medición no era para un concurso de belleza, en promedio, la circunferencia de
la cintura registró una dimensión entre 110 y 120 centímetros, superior a los
90, límite normal establecido por la Organización Mundial de Salud. Sumaban dos
altos valores de riesgos cardiovasculares. Un tercero preocupó más a los
médicos investigadores: La mayoría de la muestra sufría de estrés psicosocial,
asociado a la carga que conlleva asumir el papel de “cabeza de hogar”.

Estos hallazgos de la salud de la mujer valenciana, son algunos de los
resultados cruzados de dos investigaciones complementarias realizadas por la
Fundación Venezolana de Cardiología [filial Carabobo] en conjunto con la
Universidad de Carabobo, Centro Médico Docente La Trinidad [Caracas] y Datanálisis.
La primera efectuada a escala nacional, detectó que el género femenino en
Valencia registraba mayor incidencia de HTA que los hombres, 35,6%,
superando a las de Maracaibo y Caracas. Sorpresivo indicador
que condujo a un segundo estudio, el cual abarcó 300 personas de los cuatros
municipios de la Gran Valencia, Libertador, Los Guayos, Valencia, San Diego y Naguanagua,
para determinar en dónde estaban las afectadas, informó el doctor Gerardo Chazzin,
presidente del Capítulo Carabobo de la SVC. 

-El municipio Libertador fue el primero en arrojar los casos; luego
Valencia con mayor registro en la parroquia San Blas, en mujeres entre los 18 y
80 años. Indicadores que nos dicen que debemos dirigir la educación hacia toda
población, femenina y masculina, con mayor énfasis hacia la mujer para
 que aprenda a manejar mejor ese estrés que prácticamente está
matando a los ciudadanos. TAmbién, mayor control del peso con mejores
hábitos alimenticios y ejercicios, dejando el consumo del alcohol y cigarrillo,
advirtió Chazzin.

Los 7 factores de riesgos

En orden de prevalencia, los factores de riesgo en la población
venezolana que afectan el corazón son siete: el consumo de tabaco, la obesidad,
la hipertensión arterial, los trastornos del metabolismo de los lípidos [dislipidemia o dislipemia],
la diabetes, el sedentarismo y el estrés psicosocial.
Devienen en enfermedades cardiovasculares que  provocaron en el
país la muerte de 25 mil venezolanos en 2012, de acuerdo con los registros de
la Sociedad Venezolana de Hipertensión.

Pero, el estrés está entre los detonantes que más dispara la
presión arterial y en la mujer es preocupante, manifestó el especialista.
“Por tradición, el hombre a partir de los 40 años de edad era más afectado. En
cierta forma ella estaba ‘protegida’ hormonalmente, disminuyendo esa
ventaja al llegar a la menopausia, estando más expuesta a los problemas cardiovasculares.
Llama la atención que en Valencia, los valores se estén revirtiendo y por el estrés la
mujer desplace al hombre en casos de hipertensión”. 

El reflejo

Los peculiares datos recolectados en la Gran Valencia pudieran
ser un reflejo de la sociedad. Cuando los expertos fueron casa por casa en cada
uno de los barrios y urbanizaciones, sobre todo, en la zona sur, detectaron que
mientras  más bajo es el estrato social y el grado de instrucción, mayor
era la incidencia y prevalencia de enfermedades cardíacas, porque van enraizadas con
el estilo de vida,  explicó en detalle el doctor Chazzin. “Haciendo
las encuestas con Datanálisis, me encontré con jóvenes de 18 años de edad
que fuman 3 cajas de cigarros diarios; no tienen conciencia de los daños que
causa el tabaquismo”. 

Otro dato revelador: Por encima del 28% de las personas ingiere más 50
tragos de alcohol los fines de semana, en estratos más bajos de Valencia. “La
prevención es lo más importante en las enfermedades cardiovasculares, para evitar que el paciente tenga un infarto, un accidente cerebrovascular o una muerte súbita”. 

El doctor Chazzin relata que ya tiene pacientes de 27 años de edad que han presentado infarto de miocardio. “Al principio de mi carrera como cardiólogo se observaban los casos después de los 40 o 50 años, pero ha bajado la incidencia. Es muy grave, cuando tengan 20 años más su corazón estará deteriorado, probablemente con una insuficiencia cardíaca, que es el desenlace final”.

Proseguirán investigaciones 

El cuadro sanitario de la sociedad valenciana llamó poderosamente la atención de la Sociedad Venezolana de Cardiología, que en 5 años buscará repetir estos estudios para el seguimiento. Y desde ya ha iniciado en la región una campaña “Razones para mimar tu corazón”, enfocada más hacia la mujer, tomando en cuenta que nuestra sociedad es matriarcal y así frenar el auge de estos factores de riesgos.

-El objetivo es que la ciudadanía sepa cómo controlarlos. Si el colesterol está por encima de 200, entienda que es un factor de riesgo cardiovascular importante; que si tiene 135/85 de cifras de presión arterial debe ir a un médico para el control; si fuma o tiene colesterol alto disminuirá la elasticidad de las arterias, lo cual va a incidir en la bomba que es nuestro corazón y empezará a fallar.

Admite el cardiólogo que la inseguridad también ha propiciado que los carabobeños hayan dejado de realizar ejercicios al aire libre. Refrescó una aleccionadora experiencia llevada a cabo hace 7 años en el parque Negra Hipólita, donde alrededor de 7 mil 500 personas tenían el hábito de caminar, logrando disminuir los factores de riesgos cardiovasculares. Incluyeron taichi y charlas una vez al mes con algún especialista como endocrinólogo, cardiólogo, internista, psiquiatra. Hasta llegaron a medir el factor de riesgo del estrés y para ese entonces era de 90% en la población valenciana.“Imagínense ahora, debe ser más”.

-Tenemos que cuidar el corazón. Pensar que si no lo cuidamos vamos a tener problemas en los próximos 10, 20 o 30 años, si no trabajamos en los factores de riesgos.

A mayor edad, explicó el experto, aumenta el riesgo cardiovascular. También hay una carga genética, si su papá, mamá, tío o hermano tuvieron un infarto antes de los 62 años de edad, es propenso a que por cualquier estrés la enfermedad se exprese, ya sea en una hipertensión –calificada de “asesina silenciosa” porque no sentimos nada pero al tomarse la presión pudiera salir elevada-. Y si fuma, deje de hacerlo, porque el cigarrillo a la larga pasa factura. Es tóxico al corazón, y lo vuelve rígido.

-Se recomienda tomarse la presión dos veces al año y hacerse  los exámenes de laboratorio para chequear valores de colesterol, triglicéridos y de la glicemia en sangre.

Al Estado, el doctor Chazzin sugiere implementar algunas pautas sanitarias como en Colombia, donde tienen 14 unidades de prevención de insuficiencia cardiaca e hipertensión arterial como un servicio de salud pública hacia la población. Esquema copiado por España, nación europea que ha marcado un hito mundial al disminuir significativamente la incidencia de estas patologías. Países más cercanos como Perú y Ecuador también están adoptando políticas similares para enfrentarlas de manera precoz, educando a las personas.

“Loncheras” también propician riesgos

Otra de las preocupaciones del cardiólogo Gerardo Chazzin se desprende de los resultados derivados del programa de la “lonchera” en las escuelas carabobeñas, paralelamente ejecutado con la Fundación Ascardio: Una empanada, un tequeño o un refresco eran el denominador común hallado en estos recipientes. Un cuadro propicio para enfermedades cardiovasculares prematuras. 

Estas pesquisas llevaron a la Federación Venezolana de Cardiología filial Carabobo a un trabajo con la UC para medir el grosor de las carótidas de estos niños (evaluación de las arterias coronarias). Otra cruda realidad detectada: En niños de 12 años ya hay aumento en el grosor de las arterias. “Un indicativo precoz que nos señala que podrían convertirse en obesos, que no hacen suficientes ejercicios físicos y están sumidos en el sedentarismo, quizás por el juego electrónico, es el síndrome de los campos vacíos: los complejos deportivos lucen desiertos”.

Escasez, otra cara de la moneda

El déficit de medicamentos y de materiales médicos es otro agravante de los afectados con problemas cardiológicos en Carabobo. “Ya he comenzado a tener pacientes que presentan complicaciones. Tampoco se consiguen los marcapasos; stents –balón que dilata la arteria- para hacer una angioplastia; hasta escasea el contraste para hacer la coronaria. A los cardiólogos se nos complican el diagnóstico y las terapias”, expresa el doctor Gerardo Chazzin.

Observa que es contraproducente la conducta de algunos pacientes que para rendir el fármaco, están optando por tomar el medicamento para la hipertensión un día sí y el otro no. ¡Cuidado! alerta. “La mayoría de los medicamentos no están preparados para cubrir más de 48 horas. 

Hay picos de la presión arterial, sobre todo en la noche, cuando la persona se acuesta y cae en un estado de hibernación, en el cual baja la presión arterial en un 20%, tanto la frecuencia sistólica como la diastólica. Si la persona está dormida y le pasa esta eventualidad, aparte de que no esté ingiriendo la pastilla, tendrá mayor incidencia de infarto a nivel del ataque cerebral y de miocardio”.




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