(Referencial)

El Ejército de Afganistán confirmó hoy la muerte de 45 talibanes en un bombardeo ayer de las Fuerzas Aéreas contra una reunión de ese grupo, mientras que el Gobierno admitió el deceso de un número indeterminado de civiles en la zona, algo que atribuyó a disparos de los insurgentes.

Un portavoz del Ejército afgano, Hanif Rezaee, dijo que al menos 45 talibanes murieron y otros 25 resultaron heridos en el bombardeo en la provincia septentrional de Kunduz e insistió en la presencia de líderes insurgentes en la zona.

“Una célula casi al completo de líderes talibanes para el noreste de Afganistán ha sido eliminada en el bombardeo, once de ellos líderes y comandantes talibanes de alto nivel, incluyendo un miembro del Consejo de Quetta”, apuntó la fuente.

Los talibanes acusaron ayer a las autoridades afganas de haber bombardeado una madrasa o escuela coránica y aseguraron que 150 civiles fallecieron o resultaron heridos en el ataque.

El Ejecutivo se ha limitado a confirmar un número indeterminado de estas bajas, que perecieron por disparos de los insurgentes y no por el fuego de los helicópteros militares.

El portavoz del Ministerio de Defensa, Muhammad Radmanish, afirmó hoy en rueda de prensa que las Fuerzas Armadas atacaron a líderes talibanes que se encontraban en un escenario y que luego los insurgentes atacaron a los civiles que estaban a su alrededor en el área con armas cortas.

La misión de la ONU en el país (Unama), por su parte, indicó que está investigando los hechos para esclarecer los detalles de lo ocurrido y determinar si hubo víctimas civiles.

“La Unama está estudiando activamente la alarmante información sobre serios daños a civiles ayer por un bombardeo en Dasht-e-Archi, Kunduz”, apuntó en su cuenta de Twitter, al precisar que un equipo especializado en derechos humanos se encuentra ya sobre el terreno.

La provincia de Kunduz es uno de los lugares donde los talibanes han plantado una oposición más férrea al Gobierno afgano, llegando incluso a capturar la capital provincial homónima en dos ocasiones, en 2015 y 2016.

Desde el fin de la misión de combate de la OTAN en enero de 2015 el Gobierno de Kabul ha ido perdiendo terreno ante los talibanes hasta controlar apenas un 57 % del país, según el inspector especial general para la Reconstrucción de Afganistán (SIGAR), del Congreso de Estados Unidos.

De acuerdo con la misma fuente, los talibanes controlan alrededor de un 11 % del territorio afgano y el resto está en disputa.




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.