Naguanagua
Comerciantes de Naguanagua expusieron su preocupación a concejales (Foto: Dayrí Blanco)

Omar Requena tiene casi una semana sacando cuentas. Suma y multiplica, pero los resultados siempre dan negativos. Como comerciante de Naguanagua se le hace imposible cumplir con el pago del impuesto del aseo urbano, que aumentó en 300 %, mientras que las ventas en su local han caído.

Él tiene un pequeño negocio de venta de agua de coco en la urbanización La Granja. En enero pagó 202 bolívares por este tributo municipal. Hace unos días fue a la alcaldía a cancelar lo correspondiente del mes de febrero, pero no pudo al ver que le habían aumentado su facturación a 902 bolívares.

La deuda ya se le está acumulando. A final de marzo tendrá que pagar más de mil 800 bolívares que es el equivalente a 400 dólares. Por su mente no deja de pasar la idea de bajar su santamaría al no poder cumplir con ese pago.

No ve otra alternativa porque ya hasta tuvo que prescindir de sus empleados. Antes tenía cinco trabajadores, ahora es él quien atiende personalmente a los pocos clientes que lo visitan.

Su historia se repite en la de muchos comerciantes en Naguanagua. Manuel Chirinos tiene 15 años con su negocio en la “calle del hambre” de Las Quintas. Desde hace ocho meses ha enfrentado reiterados incrementos en los impuestos municipales, pero ninguno como este.

Él pagaba 70 bolívares por el aseo urbano y el reciente recibo indica que debe pagar 350 bolívares que hace insostenible la operatividad de su local.

Sus cuentas indican que desde el año pasado el aumento de este impuesto es de 1000 %. Para nosotros ha sido muy difícil mantenernos en estos últimos tres años con la pandemia, la crisis económica, y la falta de dinero en los bolsillos del consumidor”.

Insistió en que este es un problema que afecta a los comerciantes de toda Naguanagua, “a los de la calle del hambre, los de Mañongo, la avenida Universidad, la Bolívar Vieja y la Valencia… Todos estamos pasando por esta situación de horror”.

Condominios de Naguanagua en crisis

Este incremento no es exclusivo para el sector comercial. También incluye a los inmuebles residenciales en la misma proporción de 300 %. María Alejandra Mota, es residente de La Granja e integrante de la junta de condominio del edificio en el que vive, donde no saben cómo harán para cancelar lo que les corresponde.

“Esto afecta el flujo de caja de los condominios de forma innegable porque el aseo no acepta pagos parciales, y aunque la totalidad de los vecinos no hagan sus pagos a tiempo, debemos cancelar en la alcaldía de Naguanagua los primeros de cada mes”.

En el conjunto residencial donde vive pagaban 44 bolívares por el aseo y eso monto aumentó a 140 bolívares. “Es complicado el tema de la liquidez al momento de honrar el compromiso, porque no es lo mismo disponer de 44 que recoger 140 y recordemos que los condominios trabajan sin ganancias”.

A esto se suma que el incremento le parece, además de excesivo, injustificado porque “el servicio se sigue prestando en condiciones mínimas. No tenemos un servicio óptimo, después de las 6:00 p.m. se ve la realidad de la basura en las calles del municipio”.

Exigencia a la alcaldía

Varios de los comerciantes acudieron a la alcaldía de Naguanagua la semana pasada para pedir una explicación. La única respuesta que recibieron es que ya esa es una decisión tomada que, el concejal Marlon Díaz calificó como la condena al cierre de los establecimientos.

Junto a los también ediles Aida Rodríguez, Tomás Farías, Luis Sánchez y Carlos Carrasco, acompañó a los vecinos a la sede de la alcaldía para exigir la derogación de esta medida y la instalación de mesas de trabajo para la discusión del ajuste.

“La alcaldía de Naguanagua debe considerar que los comerciantes no son sus enemigos ni adversarios, son sus socios y por eso deben participan en la fijación de las tarifas y que coincida con la realidad económica”.

Dijo que se trata de un reclamo contundente e institucional porque los comerciantes no tienen ningún color político, “los que invierten en Naguanagua lo hacen porque han decidido quedarse en Venezuela y desean seguir con su negocio, pero están viendo cómo las inversiones se van de sus límites por impuestos municipales y los servicios públicos… Ellos trabajan diariamente para tener su sustento y contribuir con impuestos, pero ahora tienen más trabas”.




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.