La costurera Marilene Leonor dos Santos sonríe el jueves 5 de marzo mientras trabaja en la sede de "Costurando sonhos" ("Cosiendo sueños"), un proyecto que busca empoderar a las mujeres víctimas de violencia machista en Paraisópolis, una de las mayores favelas de Sao Paulo (Brasil). EFE

Tejer para conquistar sueños. Ese es el objetivo de la marca “Costurando sonhos”, un proyecto que busca empoderar a las mujeres víctimas de violencia machista en Paraisópolis, una de las mayores favelas de Sao Paulo.

Con poco más de dos años de vida, “Costurando Sonhos” se ha convertido en un refugio para decenas de mujeres en Paraisópolis que han encontrado en el diseño y la costura una oportunidad para trazar su propio camino, lejos de la violencia que durante años ha asolado sus hogares.

“La mujer que tiene sus propios recursos económicos se siente dueña de sí”, aseveró en una entrevista con Efe María Do Santos, fundadora del proyecto junto con su compañera Sueli do Socorro.

Fiel a sus principios, Do Santos no pudo quedarse de brazos cruzados cuando en 2017, mientras trabajaba en el servicio de asistencia social de Paraisópolis, percibió un exponencial aumento de solicitudes de trabajo de mujeres víctimas de violencia machista.

“Investigamos y percibimos que estas mujeres tenían una baja escolaridad, una baja autoestima y dependían totalmente de sus compañeros”, recordó Do Socorro quien, igual que su compañera, decidió pasar a la acción en un país golpeado por la violencia machista y que registra más de mil feminicidios por año.

Por ello, decidieron crear “Costurando Sonhos” (Cosiendo Sueños), una iniciativa con la que comenzaron a ofrecer cursos de costura a mujeres en situación de vulnerabilidad para que pudieran conseguir su independencia económica.

“El trabajo ayuda a la mujer a salir del círculo de violencia”, afirmó Do Socorro, quien lamentó haber vivido de cerca varios casos de violencia machista.

Marilene Leonor Do Santos, de 40 años, sufrió durante años el maltrato de su pareja, pero consiguió salir adelante gracias al apoyo de “Costurando Sonhos”, que ya ha formado a más de una centena de mujeres en los últimos dos años.

“Fue grandioso, maravilloso”, expresó la mujer, quien siempre tuvo el sueño de aprender a coser.

Para Camila Prado Cordeiro, una joven de 29 años, la oportunidad de trabajar en esta marca fue “una transformación” que “cambió” su vida, no solo por darle “una profesión y una renta”, sino también por “levantarle la autoestima”.

Ese es el objetivo que empeña cada día a la técnica de moda de “Costurando Sonhos”, Sida Feliquis, a cruzar la enorme ciudad de Sao Paulo para llegar a la comunidad de Paraisópolis y trabajar en el proyecto.

“Las chicas han mejorado mucho su autoestima. Saben que pueden, que son capaces”, asegura Feliquis.

A día de hoy, la marca está trabajando en la confección de su segunda colección de ropa sostenible de la mano de Estefani Ferrara, encargada del diseño.

Ferrera conoció el proyecto cuando todavía estudiaba en la universidad y empezó a formar parte de él el año pasado, convencida de que “ofrecer esta actividad” es “el primer paso para el empoderamiento femenino”.

“Entré para crear un diseño de una eco bolsa, que hoy es el producto más fuerte de la marca”, explicó.

La iniciativa se ha convertido en un ejemplo más de emprenderismo en Paraisópolis, una enorme favela de más de 100.000 habitantes que, paradójicamente, colinda con uno de los barrios más exclusivos de la ciudad, Morumbí.EFE




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