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@pabloaure

Definitivamente, el problema de Venezuela somos los venezolanos. No estamos de acuerdo con el régimen, porque es un antro de corruptos, que han empobrecido a la nación aplicando modelos populistas y fracasados; pero aupamos una oposición que pretende sustituir las caras del régimen, pero no su empobrecedor modelo populista.

A Venezuela y a sus ciudadanos hay que hablarles claro. No importa que te eches encima a esa minúscula representación de la oposición aglutinada en la MUD. Lo hemos dicho muchas veces y hoy lo repetimos: el sistema que ofrece la MUD es exactamente igual al que está implantado en el país desde hace muchos años, lo que pasa es que los actuales gobernantes han actuado como lo que son: una banda delictiva que se adueñó del poder y que no pretenden soltarlo bajo ninguna circunstancia. Aquí hay que combinar estrategias, pues lo que propone la MUD los atornilla. Hay suficientes demostraciones que lo ratifican.

Los tarantines

La semana pasada me referí a través de la red Twitter @pabloaure a una campaña electoral que viene protagonizando uno de los alcaldes de Carabobo que ofrece 300 mercados para combatir el alto costo de la vida y el hambre de los carabobeños. Mayor muestra de populismo no se puede exhibir: ¿quién ha dicho que esa es la solución? Mientras no ataquemos el problema de base, tendremos a los ciudadanos pasando hambre y muriéndose de mengua, así tengamos miles de tarantines.  El hambre se ataca creando fuentes de financiamiento para los agricultores y productores, seguridad jurídica, igualdad competitiva, donde el gobierno proteja la industria nacional en lugar de otorgar divisas que por lo general son renegociadas para adquirir en el exterior bienes que luego son traídos y distribuidos por el mismo gobierno lo cual provoca la distorsión económica que hoy padecemos, eso imposibilita al productor nacional competir con los régimen que fija el régimen. Los gobernantes locales, regionales o nacionales prefieren que el ciudadano les agradezca una bolsa de comida antes que desarrollar oportunidades que garanticen la dignidad ciudadana en todos sus aspectos. Los populistas no crean oportunidades sino que las limita.

Esa práctica populista del régimen ha quebrado a miles de industriales y productores, pequeños, grandes y medianos. Los quiebra porque no hay reglas claras para la competencia. Impone leyes laborales, improvisa impuestos a la producción, distribución y consumo, inventa cualquier tipo de permisos y trámites burocráticos para el productor nacional, mientras que para al importador enchufado o no, les da todas las prerrogativas y facilidades.

Por cierto, y volviendo al alcalde que ofrece 300 tarantines para “evitar que Carabobo pase hambre”, les informo que ni siquiera ha podido acondicionar de una manera digna el mercado municipal que se encuentra en la jurisdicción de su municipio. Cientos de quejas de los comerciantes y usuarios, donde a los vecinos cada vez se les dificulta más ir a comprar con comodidad lo que allí se comercializa. No hablaré de los costos en esos “mercaditos” porque son muy parecidos a como se compran en las grandes cadenas de supermercados, aunque sí debo hacer una acotación: mientras que en los supermercados pagan impuestos los tarantines no pagan nada.

Para quienes me preguntan de por qué no hago las denuncias por los demás medios de comunicación, les tengo que decir que por lo general utilizo mi cuenta twitter @pabloaure y algunos portales electrónicos, porque cada día los medios de comunicación  son más limitados y casi siempre aparecen “informando y declarando” los mismos personajes (de un lado y del otro) que han llevado al país a las desastrosas  condiciones donde hoy nos encontramos.

Triste espectáculo.-

Algo que nos llamó poderosamente la atención fue el triste espectáculo representado por el alcalde de Naguanagua y el consorte de la alcaldesa de San Diego, tras ser impedida la instalación de un mercado (tarantín) de Alejandro en la comunidad de La Esmeralda, patrocinado por el municipio Naguanagua.

Si esos tarantines son de alguna manera subvencionados por un municipio, pienso que el espacio geográfico donde deben estar  localizados es en la jurisdicción del municipio que hace la erogación y nunca fuera de su jurisdicción.

La mejor manera de luchar contra este monstruo llamado socialismo del siglo XXI, no es empleando sus mismas herramientas populistas, llámense Clap, Mercales o bolsas de comida. Hoy les recomiendo a ambos que se pongan a trabajar por la seguridad que dejen su pretensión de aparecer encabezando los sondeos de opinión. Lo que Venezuela anhela es cambiar a este régimen de oprobio, y no observar a personajes aparecer posicionados en encuestas, porque por ahora, la única elección que tenemos los carabobeños es a cuál funeraria vamos a ir de primero a dar un pésame, pues todos los día algún carabobeño muere víctima del hampa o por falta de medicinas.

 

El problema de Carabobo no se resolverá ni con 300 tarantines, tampoco con ideales monárquicos como los que inspiran al exalcalde de San Diego ni mucho menos la represión despótica impuesta desde el ejecutivo regional. A Carabobo lo transformaremos sus ciudadanos, no es un asunto de algún gobernante que se sienta imprescindible, que utiliza el dinero público para su promoción personal. Los ciudadanos comprometidos seremos quienes tracemos el rumbo de los cambios generando el conocimiento necesario para crear un país de emprendedores que no dependan de ningún gobernante.

 

El compromiso es con la educación.

Para los que me atacan por mis críticas constantes hacia ambos sectores (opositores y oficialistas) les digo: pierden su tiempo porque jamás me silenciarán en mi derecho de alertar a mis conciudadanos del peligro que representan los que hoy gobiernan, y de algunos que bajo la utilización de las mismas prácticas populistas pretenden desplazarlos.

Si les provoca tildarme de divisionista, pues que lo hagan, porque seguiré con el empeño de desvelar esa perversa manera de engañar a la gente para lograr el favor a través del voto y al mismo tiempo mantener en la miseria al país. No quiero dividir, lo que quiero es esclarecer los modelos.

Mi Compromiso es Ciudadano, y ese compromiso lo honramos diciendo la verdad y recorriendo todos los sectores del país, promoviendo la única herramienta en la cual creemos: la educación. En la medida en que tengamos mayor conocimiento tendremos un mejor país.

Hemos dado suficientes demostraciones de enfrentar a este régimen mal llamado revolucionario en todos los terrenos y también hemos sufrido su feroz persecución, pero que no se entienda que nuestra lucha es para sacar a los rojos para sustituirlos por otros con las mismas prácticas que originaron la llegada de lo que hoy padecemos.

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Pablo Aure
Secretario de la Universidad de Carabobo y Coordinador General de la agrupación política "Compromiso Ciudadano". Abogado. email: [email protected] Cta Twitter @pabloaure
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