Teatro Guaparo, fue una de las salas de cine más exquisitas de la ciudad, con el mejor sistema de sonido para la época; después del declive de las salas de cine fue alquilado a una iglesia evangélica y luego quedó sin uso y en franco deterioro. Av. Bolívar. Fotos Luis Cabrera @salteveneno
Bajo el lema “la ciudad se percibe distinta en dos ruedas”, el fotógrafo Luis Cabrera recorre Valencia y sus alrededores, capturando con su lente espacios que poco a poco, frente a los ojos de todos, fueron sumidos en el abandono. Como resultado, se consigue con una ciudad llena de lugares desolados, sumergidos en el deterioro y el olvido.
Laterales del antiguo colegio Cruz Vitale, una presunta quiebra administrativa llevó a cerrar las puertas de esta institución académica de amplia trayectoria; vecinos indicaron que “las dueñas” vendieron el techo del inmueble. Av. Díaz Moreno, paralelo a la Av. Bolívar.
Cabrera explicó que Después del estallido es un ensayo fotográfico que está en proceso. La inspiración surgió en él, a partir de la necesidad de movilizarse en la ciudad bajo la sombra de la escasez de gasolina, que afecta actualmente a todo el territorio nacional.
En medio de esta situación, el fotógrafo tomó la iniciativa de aventurarse a transitar en bicicleta, lo que tuvo un efecto contemplativo en su persona. Pues a diferencia de  sus traslados sobre vehículos automotores, no se había percatado en el avanzado deterioro en el que se encuentran muchos rincones de Valencia, “en especial la Avenida Bolívar, que a pesar de ser “por donde pasa la Reina”, pareciera que la Reina dejó de pasar por ahí hace mucho tiempo”.
Antiguo Hotel Excelsior, iba a ser demolido por la ampliación de la Av. Bolívar, por motivos no conocidos la demolición quedó a la mitad, luego de años abandonado fue invadido por varias familias. Av. Bolívar.
Esta nueva mirada que emergió en Cabrera, lo motivó a realizar recorridos en busca de más puntos que acabaron desiertos en la ciudad, acompañado de Rafael Delgado (fundador de la Escuela de Fotografía en El Carabobeño),  Saúl Zerpa (fotógrafo de prensa) y Daniela Chirinos (Periodista cultural). Él mismo señala que: “fue en uno de ellos que tuve la sensación de que fuimos víctimas de un estallido y no nos dimos cuenta, por la destrucción, ausencias, espacios vacíos, y un deterioro generalizado”.
El también economista, docente, artista y fotógrafo Luis Cabrera, con su trabajo se adentró en un viaje arquitectónico en una ciudad que clama sentido de pertenencia. Se percibe como una muestra para la documentación y exaltación de aquellos recintos que fueron epicentro de experiencias importantes en la historia de los valencianos.
Antigua sede de entidad bancaria, completamente desvalijada. Av. Bolívar.
El ensayo fotográfico ha tenido dos etapas de desarrollo. La inicial fue  un acto exploratorio que empezó al hacer registros fotográficos con una cámara compacta y tan solo dos rollos, uno de 24 exposiciones y otro de 36. Luego compartiendo el material en redes sociales, en búsqueda de referencias de los lugares fotografiados. Lo que recuerda que Valencia no cuenta con un cronista desde hace unos cuantos años.
“La segunda etapa, fue estructurar un trabajo en analógico con película blanco y negro” –asegura el artista– “No solo por los valores estéticos implícitos, sino además por darle un valor documental adicional al registro fotográfico”.
Para la muestra, el artista recurre a una técnica que amplía las posibilidades para la representación de la fotografía. Con una rica composición a blanco y negro crea una experiencia única y saca a flote las memorias de aquellos que tienen algo para contar.
Fachada de vivienda antigua, como muchas de esa zona, con la fachada muy deteriorada. La Candelaria.
“Después del estallido”, no solo deja constancia de una ciudad que ha descuidado sus espacios, dejándolos en las ruinas y sepultándolos en el olvido. También evidencia el vacío que supone para la identidad de los valencianos, puesto que se pierde historia y tradiciones de una Valencia que venía en progreso, y de la que hoy en día solo se anhela rescatarla.
“Este tipo de trabajos fotográficos no son una denuncia per se, porque no hay responsables únicos en esta amalgama de tragedias que nos rodean”. Cabrera busca una reflexión del ciudadano al confrontarse con las imágenes y darse cuenta de cómo tenemos una ciudad similar a aquellas que han sufrido ataques bélicos. “Se hace necesario repensar la ciudad”.
Antiguo Hotel Camoruco, actualmente inoperativo y presuntamente invadido; en la parte superior, en la terraza operaba un Tasca llamada Oasis. Av. Bolívar.
Luis Cabrera cuenta con una vistosa galería en sus redes sociales: @salteveneno



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