(Foto Cortesía)

 

Por un error en los códigos de numeración, funcionarios del Servicio Nacional de Medicina y Ciencias Forenses, (Senamecf) entregaron el cadáver equivocado a una familia que realizó velatorio y cremó los restos sin percatarse de que no se trataba de su deudo.

Este lunes en una reunión con el director de la morgue, se encontraron ambas familias y quedó dilucidado el problema.

María Ignacia Torrelles tenía más de 90 años y murió en su casa el sábado 24 de febrero de un paro respiratorio.

En la morgue se retardó la entrega porque la dama nunca había sacado cédula de identidad, tampoco tenía partida de nacimiento, y sus familiares tuvieron que realizar una serie de trámites para darle legalidad al procedimiento.

Ella les contaba a sus hijos que había sido criada en un orfanato de Barquisimeto. Dejó tres hijos, seis nietos y once biznietos.

El sábado 3 de marzo, cuando llegaron con la carroza fúnebre a retirar el cuerpo de María Ignacia, les mostraron un cadáver que no era el suyo. La nieta Nathaly Peña dijo que no podían llevarse ese cuerpo, su abuelita no tenía dientes y la ancianita que estaba viendo sí los tenía.

Los funcionarios del Senamecf les recomendaron que volvieran el domingo, porque la persona que tenía la llave para buscar los cuerpos no se encontraba. El domingo tampoco hubo respuesta y regresaron este lunes.

Andrés Peña, nieto de la señora María, exigió una respuesta. Resulta que a la morgue habían ingresado dos ancianitas y hubo una confusión en la numeración. A la señora María Ignacia la retiró otra familia el lunes 26 de febrero, la velaron en el Cementerio del Este, fue cremada y esparcidas sus cenizas en el mismo camposanto.

Los familiares dijeron ayer que tenían dudas porque no les parecía conocida la batica de casa que lucía la difunta y además tenía el cabello más cortico, pero la aceptaron así.

Cuando bajaron ayer al sótano de la morgue, encontraron a la viejita que si era de ellos. Ahora tendrán que hacer nuevamente el procedimiento, mientras que los familiares de María Ignacia no tuvieron la oportunidad de despedirla ni de esparcir sus cenizas donde habían decidido.

 

 




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.