En la dinámica política lo que no tiene un fundamento estimable, termina en el colapso. El fundamento estimable de la hegemonía, durante el siglo XXI, ha sido la combinación de bonanza petrolera con un proyecto de dominación despótica, disfrazado con algunos ropajes democráticos.

La hegemonía, sustentada en la represión y la depredación, no ha colapsado. Lo que sí ha colapsado es la República, el Estado institucional, la democracia social, la economía productiva y todo lo necesario para el desarrollo integral del país. Incluyendo, en primer lugar, a la educación, los servicios de salud, y demás servicios públicos.

A primera vista parece una paradoja. Pero no lo es: depaupera e impera, no se inventó en Venezuela. Pero lo fundamental no es eso. No. Es que buena parte de los llamados a representar a esa nación que sobrevive en catástrofe humanitaria, comparten de buena o mala fe, el fundamento estimable de la hegemonía en cuanto al disfraz con algunos ropajes democráticos.

La fuerza de ese fundamento o premisa está en que los “opositores” la asuman, con todas las críticas farisaicas que quieran, pero que la asuman y traten de desenvolverse en sus coordenadas. Resultado: el colapso de la oposición política, acaso ya tan rechazada como Maduro y los suyos.

No me refiero exclusivamente a los “alacranes”, cuyo descaro es notorio. Hay gente respetable que insiste en asumir la referida premisa, así como también sobran los aprovechadores, de vieja y nueva data.

¿Qué hacer? sustentar la lucha por la causa democrática en sus propios fundamentos estimables. No seguir jugando el juego de la hegemonía. Las farsas con retórica seudo-democrática, que tanto agradan a los señores Borrell de todas partes.

¿Y cuáles son esos fundamentos o premisas propias? La articulación de la protesta social en el cauce del cambio político efectivo. Las opciones y exigencias constitucionales para el restablecimiento de los derechos de los venezolanos…

Se dice fácil, lo sé. Pero la alternativa es el colapso. Y es un deber patriótico que ello no sea así.




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.