Foto: Vicente Soto

Prensa LVBP

No hubo sorpresas en la elección del Premio Carrao Bracho. Guillermo Moscoso respondió al favoritismo de los entendidos y recibió 26 de los 50 votos posibles para el primer lugar, en la escogencia que organiza Numeritos Gerencia Deportiva. El derecho de los Tigres de Aragua tampoco se extrañó con el resultado. Luego de tres campañas sin lanzar en la Liga Venezolana de Beisbol Profesional, se preparó durante el receso de temporada para su exitoso regreso.

“Estoy muy contento, me siento orgulloso porque me trace esa meta desde mucho antes del Día Inaugural”, dijo el maracayero, de 34 años de edad, mientras su equipo comenzaba a practicar en el Estadio José Bernardo Pérez, antes del partido por el comodín contra Magallanes. “Puedo calificarlo como el mejor momento de mi carrera en el país. Tengo 16 años como pelotero profesional, de los cuales he estado menos de la mitad aquí por compromisos en Asia, en las Grandes Ligas o porque era prospecto y me metían en lista fatiga extrema. Para mí es algo muy importante porque el premio Pitcher del Año lleva el nombre de Carrao Bracho, una leyenda que dejó números envidiables por cualquier jugador. Me llena de orgullo y le agradezco a mi familia por su apoyo durante toda mi carrera”.

Moscoso también tiene que agradecer a su amigo, compañero de equipo y, en buena medida, tutor Freddy García.

“Recibí mucha ayuda de Freddy durante el receso de temporada. Es un pelotero de experiencia que me aportó mucho. A pesar de la los años que tengas en la pelota, nunca dejas de aprender. Así que fue fundamental trabajar con él”, contó el exgrandeliga.

“Nosotros somos vecinos en Estados Unidos (Miami) y siempre he trabajado con él. Cuando estuve en Japón, que no podía jugar en Venezuela, durante la temporada muerta, él era quien me ayudaba, nos poníamos de acuerdo para entrenarnos. Y creo que esta vez fue el motivo para que Freddy decidiera volver. Estuvimos trabajando casi un mes seguido y me dijo: ‘Guillermo hemos practicado todos los días, el brazo no me duele, creo que voy a lanzar este año’. Pensé que estaba bromeando y fíjate todo lo que hizo en la temporada. Su apoyo moral fue fundamental para mí”.

A mediados de la eliminatoria, Moscoso y García compitieron por el liderato de efectividad, con el que terminó alzándose el cubano Reinier Roibal (2.03). Algo que se convirtió en una sana competencia en la cueva de los felinos.

“Sí, lo hablamos. Pero él tuvo que apartarse del equipo por compromisos de familia y viajar a Estados Unidos. Después sufrió una lesión en el pectoral izquierdo, que evitó que hiciera unas tres o cuatro salidas y al final no le dieron los innings. Pero apuesto a que si no hubiese perdido ese tiempo, se habría metido en la pelea por el Pitcher del Año”.

Moscoso terminó segundo en promedio de carreras limpias (2.05) y tercero en WHIP (1.14), dejó récord de 5-2 y fue uno de los tres lanzadores en la campaña que cubrió al menos 70 episodios (70.1).

“La recta, como para todos los pitchers, es mi envío fundamental. Si no controlas la recta, no vas a hacer nada con los rompientes. A este nivel y con el talento que tiene cada equipo, necesitas un buen repertorio”, explicó. “Sí, es fundamental la velocidad, pero lo que me ayudó fue el control sobre la recta, trabajé mucho con ella adentro, afuera, en la zona alta de strike. Los pitcheos rompientes (slider, curva y cambio), me ayudaron mucho, pero la recta fue clave”.

De sus 14 aperturas, 10 fueron de al menos cinco tramos y se apuntó seis aperturas de calidad, cifra tope en el circuito. Ningún otro lanzador fue tan durable y tiró tan profundo en los juegos.

“Aprendí de hombres como Freddy, Bartolo Colón y Pedro Martínez, viéndolos por TV. En sus inicios lanzaban hasta 97-98 mph, pero en sus primeros tres cuatro innings trabajaban al 75% de su capacidad, tratando de mantener la bola en juego y a medida que avanzaba el partido, iban aumentando la intensidad. Eso lo que trato de hacer. Lo practiqué, lo hice y me funcionó. Claro en ocasiones me metía temprano en problemas y tenía que meter el brazo, pero tuve ese control en los primeros tres o cuatro innings y ya en los últimos dos innings, lo hacía al 100% de mí capacidad. Eso me ayudó a ir largo”.

Guillermo Moscoso completó seis aperturas de calidad

Con el tiempo, Moscoso cree que evolucionará en un lanzador muy parecido al actual Freddy García, que gracias a entender cómo localizar sus envíos pudo lanzar durante 15 años en las Grandes Ligas y ganar un anillo de Serie Mundial.

“Freddy ha sido un pitcher que controla muy bien sus pitcheos, que alguna vez, en su juventud llegó a tirar 100 mph, pero ahora a los 40 años, lanza 85-86 mph, solo que sus pitcheos rompientes son muy efectivos. Quisiera tener ese dominio cuando llegue a esa etapa de mi carrera y creo que es el momento justo para aprender de una personas como él”.

Antes, espera seguir ayudando a los Tigres o a cualquier otro equipo, si Aragua se queda en los impredecibles caminos de los playoffs.

“Ahorita no tengo ningún trabajo, no hay nada que me aparte del montículo, la verdad es que voy a seguir dando el 100% en lo que resta de temporada y ojalá sea con Aragua”.




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