Hace 487 años, día de Santa Ana, Madre de la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra, es fundada la ciudad de Coro, por Juan de Ampíes, acompañado del cacique Manaure, bien denominada por el eximio historiador Ramón José Velásquez, “Raíz de Venezuela”, llamada por los nativos “Curiana”; primigenia actividad fundacional, realizada sin violencia, bajo el concepto de la fraternidad y hermandad. El estado Falcón destaca ante la historia como punta de lanza del glorioso pasado nacional, en Tucacas sucede en 1499,la primera resistencia de sus pobladores ante la presencia de Alonso de Ojeda, En Paraguaná, Ojeda quien descubre Curazao, el Cabo de San Román y más tarde el lago de Maracaibo, improvisa en nuestra península, el primer asentamiento europeo en tierra firme.

Ampíes era apreciado por los primeros pobladores, por cuanto en 1525, intercedió ante las autoridades de Santo Domingo, para que devolvieran a Paraguaná, a varios nativos que habían sido apresados, llevados encadenados y algunos maltratados al mercado de esclavos de esa isla, conocida como “La Española”; entre ellos se encontraba Judibana hija de Manaure, considerada como la primera heroína de Venezuela, su nombre significa “viento en sitio alto”.

Los habitantes de la región falconiana eran los caquetíos, ayamanes, chipas,jirajaras y Ajaguas; Manaure era el “Diao”, es decir cacique de caciques. De Manaure se dice que: “Jamás palabra dio y cosa prometida que no cumpliera”;son los caquetios caballeros de la lealtad, hidalguía y valentía.

La historia refiere el encuentro amistoso de Ampíes y Manaure, como el primer pacto diplomático en el nuevo continente; conquistadores y caquetíos, participaron en la Santa Misa oficiada por el sacerdote Antonio Merino, el 23 de noviembre de 1528, día de San Clemente, bajo la frondosa sombra de un cují, hoy cruz de San Clemente, es la “Primera Misa oficiada en el Continente”.

Surgen los primeros nombres cristianos en el Nuevo Mundo; Coro es la Cuna del catolicismo Venezolano, ello se refleja en el escudo del estado. Manaure pasó a llamarse Martín Martínez; Judibana se llamaría Juana. En Coro se realiza primer mestizaje de Venezuela, al casarse Cuabana o Inés, hija de Manaure y Juan Antonio hijo de Juan de Amplíes.

Los Reyes de España, para cancelar deudas a los alemanes, le conceden en 1528, a Enrique Ehinger y Jerónimo Sailer, una “Capitulación”, especie de contrato, que les facultaba el ejercicio del poder político, militar y administrativo por un tiempo determinado, con posesión desde Cumaná al Este, hasta la Guajira por el Oeste, pudiendo designar a su criterio, gobernadores y alcaldes; a tal fin, designaron, Primer Gobernador de Venezuela a Ambrosio Alfinger en 1528, quien ocupa el cargo en febrero de 1529, sus primeras disposiciones fueron; demarcar la ciudad, designar el “Primer Ayuntamiento de America”, ese cabildo designó a Sancho Briceño como Primer Alcalde de Venezuela.

Juan de Ampies Martínez, reconoce la nueva autoridad, pero Alfinger, previendo alguna reacción, lo embarca a Santo Domingo, ordenándole no regresar; Manaure por su parte partioo en 1531 con su gente sin rumbo conocido; convirtiéndose en el primer desterrado del continente.

El Cabildo de Coro realizó en 1533, el primer reclamo territorial; convirtiéndose Coro, en la “Cuna del movimiento autonómico municipal venezolano”. El Papa Clemente VII, mediante la “Bula” del 21 de julio de 1531, designa a Rodrigo Bastidas, hijo del conquistador del mismo nombre, Primer Obispo de Coro, sería la Primera Diócesis de la América Meridional y octava en el mundo cristiano.

Obispado que pasaría a Caracas en 1636; en 1533 se construye lo que es hoy la Catedral de Coro, Monumento Nacional. Coro, fue punto de partida de expediciones, participaron soldados corianos, callados, sufridos y leales, fundadores de otras ciudades como El Tocuyo en 1545, de donde saldrían grupos colonizadores al centro y occidente de la jurisdicción, tales como: Barquisimeto en 1552, Trujillo en 1557 y Caracas en 1567, por mencionar algunas.

Coro es la Primera Capital de la Provincia de Venezuela hasta 1578; El Zambo José Leonardo Chirino, de Curimagua, lideró en la hacienda Macanilla en Cabure, una fallida insurrección en busca de la eliminación de la esclavitud. Aunque fue un hecho de carácter local, el levantamiento obedeció a una situación específica, propia de las condiciones sociales de la época, tuvo inspiración en las insurrecciones de Santo Domingo y en la Revolución francesa. El movimiento no se propagó, pero logró provocar una seria alteración del orden colonial en Venezuela

En la Vela de Coro flameó antes que en ningún otro lugar nacional, la gloriosa bandera de Francisco “libertad” Miranda el 4 de agosto de 1806.

El general realista Pablo Morillo en 1818, la denomina “Coro muy noble y leal”. El general Rafael Urdaneta libera a Coro el 11 de mayo de 1821, a tal fin contó con el apoyo de la heroína paraguanera Josefa Camejo, quien había tomado Pueblo Nuevo el 3 de mayo y controlado la península. Tras la huella de la hazaña, hay nombres falconianos, que son eternidad de la raza y que se alzan como túmulos que advierten de nuestras grandezas y apego a la región imposible recordarlos a todos.

Es justicia recordar a Blas Zavala un soldado ciego que tocaba tambor en la lucha emancipadora.

En 1830, se establece en Coro el “primer cementerio judío de América”, siendo la primera ingresada la niña Yohebe, hija de Don Joseph Curiel; el cementerio tiene la particularidad de algunas tumbas infantiles con figuras de ángeles.

Los héroes llegaron para quedarse, en las hospitalarias tierras falconianas, Urdaneta consigue en el hato Turupía cerca de Puerto Cumarebo, tierras para cultivar algodón y criar ovejos, allí le nacieron dos hijas; los corianos agradecidos lo eligieron Senador.

En Coro surge a las ocho de la noche del 20 de febrero de 1859, el grito de Federación, cuando es tomada la Casa del Parque de Armas y Municiones; acción dirigida por el comandante Tirso Salaverría, que buscaba la eliminación de las diferencias y privilegios enquistados desde la colonia; facilitó el regreso al país del futuro mariscal Falcón y el general Ezequiel Zamora, ellos no obtuvieron el éxito esperado, pero dejaron latente sus aspiraciones sociales. La Guerra federal es también conocida como Guerra larga o de los Cinco Años; nos dejó la herencia de ser iguales. Es una antorcha inextinguible de la justicia social que tanto pregonaba nuestro libertador.

Evocamos a la veleña María Anastasia Perón, enfermera conocida como la “capitana de la Federación”, cuando moribunda de un combate en El Palito en marzo de 1859 exclamaría:

“Sé que voy a morir, pero muero feliz porque se cumplieron mis ideales combatiendo por la bandera de la libertad, y le pido por Dios Nuestro Señor, porque soy cristiana, pido me entierren en la Vela de Coro, mi pueblo nativo, que es donde quiero reposen mis huesos, y que con el tiempo queden calcinados por la humedad salobre de la playa, aunada a la brisa de la sierra coriana, y que las cenizas de mis huesos sirvan de abono para sembrar la libertad y la paz de mi Patria Venezuela, que es por lo que he entregado mi vida… Viva la Federación”.

Andrés Eloy Blanco, “el poeta del pueblo”, al referirse al Grito de Federación, exteriorizó: “Coro redondeaba así su vocación venezolana y su voluntad de sacrificio”.

El egregio Mariscal Falcón, exalta al país, con su famoso Decreto de las Garantías el 18 de agosto de 1863, al abolir oficialmente la pena de muerte, convierte a Venezuela en el primer país del mundo en realizar este legado de paz, el reconocido escritor francés Víctor Hugo, autor de “los Miserables” , “felicito a Venezuela por tener a un personaje como Falcón”; igualmente el ilustre paisano, es Presidente, cuando se promulga la Constitución en 1864, que declara que las antiguas Provincias constituyen, en adelante, 20 Estados independientes, cuyo conjunto forman una nación libre, denominada Estados Unidos de Venezuela”, nombre que permaneció hasta 1953, con la designación de República de Venezuela. El estado Falcón, es nuestra Patria Chica, que es la Patria del Corazón. Falcón está relacionado con sus médanos ondulantes, la urupagua, el cardenalito coriano, el cardón, el cují, la natilla, la arepa pelada, el chuchube, las cumaraguas y la zona colonial, Patrimonio de la Humanidad, con canciones de esperanzas y destellos de Federación.

No volvamos la mirada al pasado, sólo para extasiarnos solamente de su grandeza y legado, tenemos la ineludible tarea de participar conjuntamente en todas aquellas actividades que redunden en progreso y valores que insuflan al corazón y llenan el alma al expresar orgullosos a los cuatro vientos… somos falconianos.

Churuguarero777@gmail.com




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