España decidió enviar a Venezuela a su más experimentado oficial para poner orden y freno a quienes, alzados en armas, osaban enfrentar a la corona, por tal motivo y necesidad llegó a la provincia de Venezuela el mariscal Pablo Morillo (España 1778-Francia 1837), veterano en la lucha napoleónica.

Arribó el 7 de abril de 1815 a la isla de Margarita al frente de sesenta barcos y diez mil veteranos soldados.

luego de rendir a la isla el día 10 alcanzó Caracas, adonde llegó el 11 de mayo.

Continuó de Puerto Cabello hacia su destino final, Cartagena de Indias “La Heroica”, la cual sitió desde el 22 de agosto hasta el 6 de diciembre.

Por tal cruenta acción donde murieron muchos próceres y población civil, recibió el título de “Conde de Cartagena”.
Regresó a Venezuela donde ejecutó operaciones militares en Margarita y Llanos Centrales.

En febrero de 1818 había instalado en Valencia su cuartel genera.

El 16 de marzo de 1818, durante el combate en la quebrada de Semen, sector de La Puerta, próximo a San Juan de los Morros, en pleno combate, donde salieron derrotadas las fuerzas del Libertador, un valeroso soldado de infantería le clavó una lanza que le ingresó a la altura del ombligo, saliendo por la cadera; los integrantes del Estado Mayor eliminaron a sablazos al osado combatiente.

Con la urgencia del caso, Morillo es trasladado hasta Villa de Cura y embarcado a través del lago de Valencia para recibir las atenciones médicas durante más de dos meses en la ciudad del Cabriales; fue alojado en la casa de don Miguel Malpica.

La corona española lo recompensó de nuevo con la designación de “Marqués de La Puerta”.

Restablecido de la grave herida sufrida, desarrolló una serie de obras en beneficio de la comunidad valenciana, pudiendo mencionarse el haber iniciado la construcción de la Torre sur de la catedral, segunda torre de la santa iglesia.
Trabajos que fueron concluidos en 1829, gracias a la contribución del gremio de pesadores de Valencia; sería la segunda torre de la Santa Iglesia.

Clausuró el viejo cementerio ubicado al frente de la Plaza Mayor, construyendo uno nuevo con su respectiva capilla hacia el sur, el cual comprendía la extensión de una hectárea, denominado «Cementerio Morillo», camposanto que luego fue reubicado cerca del cerro Guacamaya, con el nombre de «Cementerio Municipal de Valencia».

En el Cementerio Morillo, fueron inhumados, entre otros, el intrépido coronel Juan José Rondón, héroe de la Batalla de Pantano de Vargas, el ilustre político Fernando Peñalver, el abogado valenciano Miguel Peña, los generales Juan Uslar y José Trinidad Portocarrero, valenciano.

Empedrado de las calles, con la finalidad de mejorar las pocas calles y caminos de la época.

Otra de las obras que dejó Morillo, que actualmente existe y conocemos como el «Puente Morillo», ubicado hoy en la calle Colombia sobre el río Cabriales, el cual comunicaba la antigua Calle Real de la ciudad con Guacara y Valles de Aragua.

Antes de ser construido había que atravesar con dificultad el río, caudaloso en tiempos de lluvia.

Alrededor de doscientos prisioneros trabajaron en dicha obra, uno de los cuales fue el coronel Juan Uslar, capturado en 1819 y trasladado desde La Victoria a Valencia, donde sería condenado a muerte.

Morillo le conmuta la pena por trabajos forzados en la construcción del puente.

Cuenta la historia y tradición, que la señorita María Dolores Hernández, vecina del sector, encargada de llevarle a los obreros agua y comida, se enamoró de Uslar, con quien se casó al poco tiempo.

Este pudo ser liberado gracias a los Tratados del Armisticio y de Regularización de la Guerra, firmados entre el Libertador y Morillo en Trujillo en noviembre de 1820.

Don Arturo Uslar Pietri es descendiente de este prócer hannoviano.

El alarife (maestro de obras) era el venezolano Francisco Arteaga,; presenta tres arcos de medio punto.

Durante el gobierno de Antonio Guzmán Blanco, el ingeniero de origen francés Antonio Malaussena (1853-1919), quien construyó el Teatro Municipal de Valencia, que se asemeja al Teatro de la Opera de París, realizó mejoras al puente.

El general Cipriano Castro, quien también ordenó algunas mejoras al Puente Morillo, quiso cambiarle el nombre por el de “Puente Restauración”, prevaleciendo su denominación de “Puente Morillo”; a finales del siglo XIX el tranvía de la ciudad pasaba sobre sus fuertes estructuras.

El 12 de junio de 1820, cumpliendo instrucciones de la corona española, Morillo inició las coordinaciones de paz con Bolívar, que concluyeron con los Tratados de Trujillo.

Luego de conocer y abrazar al Libertador a finales de noviembre, entregó el mando el 13 de diciembre al general Miguel de La Torre y Pando y embarcó el 17 en Puerto Cabello para dirigirse hacia España.

En La Coruña lo visitaron en 1835 los generales Daniel Florencio O’Leary y Carlos Soublette, recibiendo de sus manos documentos decomisados en las campañas a las fuerzas republicanas, cuyos contenidos apoyaron con gran utilidad la preparación de las muy conocidas “Memorias del general Daniel O’Leary”.

Eumenes Fuguet Borregales.
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