Alfredo Chirinos y Aryenis Torrealba fueron detenidos por la DGCIM el 28 de febrero 2020, acusados de traición a la patria. (Foto Cortesía Infobae)

El operador político José Vicente Rangel, quien ha estado en las cercanías del poder en los gobiernos de Carlos Andrés Pérez, Hugo Chávez y Nicolás Maduro, expresó el 16 de junio de 2016 lo siguiente: “Nosotros no tenemos las manos teñidas de sangre, la sangre es lo que nos separa de ellos”, aludiendo a los gobiernos previos a la revolución, reseña Infobae.

Vale acotar que, entre los argumentos de dirigentes chavistas para justificar la llegada de la revolución al poder están: la cárcel, tortura, desaparición o asesinato de dirigentes a manos del Servicio de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (SIFA) y la Dirección General de Policía (DIGEPOL). Los nombres más simbólicos, que se han repetido como estribillo han sido: los asesinados Jorge Rodríguez, Fabricio Ojeda, Alberto Lovera, así como el desparecido Argimiro Gabaldón.

José Vicente Rangel no podría repetir la frase del 2016, pues en los últimos años se han acentuado torturas y asesinatos, tales como: la del capitán Rafael Acosta Arévalo a manos de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM), la extraña muerte del concejal Fernando Albán desde el piso 10 del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) o la desaparición forzosa de Luis Alcedo Mora Carrero, un dirigente de izquierda en Mérida.

Cada una de las historias de la Cuarta República, como llaman a los gobiernos que hubo desde la caída de Marcos Pérez Jiménez hasta la llegada de Hugo Chávez, ha sido propaganda constante para la revolución bolivariana y el proceso de ideologización por parte de la inteligencia cubana que actúa en el país.

Lo que está ocurriendo ahora en el país parece una nueva etapa para silenciar los brotes de resistencia o crítica del gobierno de Nicolás Maduro. Quizá ya no son suficientes la tortura, la muerte, la persecución y la violación de los derechos humanos de los adversarios, ahora se trata de acallar las protestas internas, las cuales realizan los dirigentes chavistas u organizaciones ante la brutal crisis de salud, educación, y producción. Todo esto, mientras avanza el narcotráfico, los grupos irregulares, la corrupción y el hambre.

Alcedo Mora no aparece

La estrategia

Es un hecho que Nicolás Maduro ha liquidado políticamente a figuras de gran peso en la revolución como Rafael Ramírez y Elías Jaua. A su vez, ha mermado el poder de Diosdado Cabello Rondón, mientras le abre paso a Tareck El Aissami que le resulta prometedor por sus alianzas con Irán.

Lo que no se esperaba era que brotara la rebelión interna de organizaciones pequeñas del Polo Patriótico que se niegan a solo limitarse a respaldar las candidaturas del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). La respuesta del mandatario ha sido usar al Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) para arrebatarle las directivas a partidos como Patria para Todos y Tupamaro, a cuyo líder ordena encarcelar, mientras llegan amenazas a dirigentes de otras organizaciones, los cuales formaron la Alianza Popular Revolucionaria (APR).

El 22 de agosto Maduro comentó públicamente: “Que nadie se confunda. Que nadie se convierta en tonto del divisionismo, que quiere disgregar la revolución bolivariana. Unamos en oración y en acción revolucionaria”. Además, buscando un culpable responsabiliza a un funcionario de la administración Trump. “Tú, Elliott Abrams, que quieres dividir al chavismo, te digo no podrás. Que nadie se preste como tonto útil del divisionismo, que Elliot Abrams quiere penetrar”, expresó.

Con esas palabras causa indignación en los dirigentes del chavismo, quienes lo critican al considerarlo susceptible de ser comprados o influenciados por el hombre a quien cientos de veces han señalado de enemigo del país.

Maduro no ha entendido lo que ocurre con esa cantidad de partidos pequeños del chavismo, cansados de esperar ser oídos, de sacrificarse siempre en nombre de la revolución, mientras la crisis del país en los sectores pobres crece.

Mientras no hay nada que mitigue la crítica situación de esos sectores pobres, es evidente la riqueza de los jerarcas del chavismo, del oro que brota a borbotones para mantener a rusos e iraníes, a la par que se anuncia la compra de armamento, el movimiento de millones dólares en el Banco Central de Venezuela (BCV) o la enorme cantidad de dinero desplegado para la defensa de Alex Saab, preso en Cabo Verde.

Giovani Urbaneja preso
Giovani Urbaneja, preso.

Desaparecidos o muertos

Desde que Alcedo Mora desapareció el 27 de febrero de 2015, la lucha de sus compañeros más cercanos y amigos ha sido tenaz, más aún por no contar con el apoyo de los cuerpos de seguridad ni del Ministerio Público o Defensoría del Pueblo.

Durante estos cinco años no hubo mención alguna por los más altos líderes del chavismo o la revolución sobre ese caso. Ahora se ha desatado una serie de hechos, que ponen bajo la lupa que algo podría estar ocurriendo con aquellos líderes que han manifestado alguna crítica.

José Carmelo Bislick Acosta. Líder de la revolución en Guiria, quien fue asesinado luego de ser secuestrado de su casa. Él venía realizando denuncias por contrabando de combustible y narcotráfico en la población de Guiria, estado Sucre.

Carlos Lanz, desparecido hace tres semanas
Carlos Lanz, desparecido hace tres semanas.

Carlos Lanz, hermano del intelectual de izquierda Rigoberto Lanz, podría ser uno de esos casos. Su hijo, Alex Lanz narró que su padre salió de su casa el 8 de agosto de 2020 y desde entonces nada se ha sabido de él. El Fiscal General nombrado por la Asamblea Nacional Constituyente, Tarek William Saab, dijo que las investigaciones de inteligencia están en desarrollo.

Aunque la desaparición de Carlos Lanz fue tendencia en redes sociales, no ha habido pronunciamiento alguno por parte de las más altas figuras de la revolución.
“Sancocho Power”
Miguel Mejía, conocido como “Sancocho Power”.

Miguel Mejía, mejor conocido como “Sancocho Power”, era un dirigente de la juventud del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). Fue asesinado el 20 de agosto de 2020 por asfixia mecánica y encontrado muerto en su domicilio en Sabana Grande, donde había estado compartiendo la tarde con dos amigas. Era grafitero y había sido animador en actos políticos del PSUV en barriadas populares.

Aunque Nicolás Maduro dijo en un mensaje que le habían dado el último adiós a Mejía y manifestó sus condolencias a sus familiares y a toda la juventud revolucionaria, no mencionó las causas de su muerte ni de la investigación a seguir.

Andrés Eloy Nieves Zacarías y Víctor Torres de Guacamaya TV
Andrés Eloy Nieves Zacarías y Víctor Torres de Guacamaya TV, asesinados por funcionarios de las FAES.

Andrés Eloy Nieves Zacarías y Víctor Torres. A los dos jóvenes comunicadores comunitarios los asesinó la Fuerza de Acciones Especiales (FAES) en la sede del canal Guacamaya TV, ubicado en Cabimas de la Costa Oriental del Lago. Los funcionarios después de asesinar a los dos jóvenes, decomisaron todos los equipos televisivos y en el informe del caso dijeron que fue un enfrentamiento y que Nieves pertenecía a una banda delictiva.

Uno de los muchachos es hijo de Franklin Torres, director del canal, quien relató: “Fue un crimen. Todos vimos cuando pusieron hasta armas a los cuerpos”. En el caso de Nieves Zacarías, integraba el Frente Francisco de Miranda y militaba en el PSUV del Zulia. El Ministerio Público anunció la detención de seis funcionarios de FAES.

Giovanni Urbaneja. El 20 de agosto de 2020, funcionarios de la brigada del Servicio de Investigaciones Penales (SIP) de Guanipa, detienen en su casa al ex diputado regional del PSUV en el estado Anzoátegui y uno de los creadores de la Fundación Socialista de Integración del Sur (Fundisur). La orden de aprehensión fue emitida por el Fiscal séptimo Jairo Gil.

En el 2017 denunció ser acosado por la Juez de El Tigre, Lilian del Carmen Pérez Pino, según dijo por haber solicitado que se investigaran corrupción y sobornos de funcionarios de PDVSA San Tomé vinculados al Cartel del Zar, que manejan algunos gerentes de PDVSA, en Petropiar, Petrocedeño y la División Ayacucho”

Ahora la orden para detenerlo es por la Ley contra el Odio. Lo acusan de utilizar las redes sociales para incitar al odio con noticias falsas, a la vez que estaría promoviendo al “Movimiento Anarquista Venezolano Oveja Negra”, que sería un Grupo Estructurado de Delincuencia Organizada (GEDO).

Alfredo Chirinos y Aryenis Torrealba. Estos jóvenes ingenieros, activistas de la revolución bolivariana y trabajadores de PDVSA, fueron detenidos por la DGCIM el 28 de febrero 2020. El ministro Néstor Reverol alegó que eran traidores a la patria y que estaban pasando información a los Estados Unidos.

La madre de Aryenis, Belkys Barrios de Torrealba, lo considera retaliación contra quienes denuncian a los corruptos dentro de PDVSA. “Nuestros hijos son correctos, incorruptibles. No tienen estrellas en su uniforme, no son militares. Pero si tienen la dignidad muy alta. Y nosotros ahora una gran decepción”, aseveró.

El padre de Alfredo es constituyente por Barinas y fue guerrillero del Frente José Leonardo Chirinos. La madre es Mercedes Azuaje de Chirinos y asegura que a su hijo le “están cobrando su honestidad y su negación a servir a intereses corruptos en la empresa y el país”. Denunciaron que los jóvenes habían sido torturados y los presionaban para que se declaran culpables.

Con información de Infobae




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