Palacio de Miraflores

“Maduro o negocia su salida, o lo van a negociar a él”. Así de contundente fue el embajador del gobierno interino de Juan Guaidó en Estados Unidos, Carlos Vecchio, respecto al futuro del dictador venezolano, luego de que la administración de Donald Trump aumentara la presión sobre el régimen chavista. “Esto va en serio. Va a haber una transición en Venezuela”, aseguró el diplomático, en diálogo con Infobae, desde Washington.

Los últimos anuncios del gobierno norteamericano provocaron un fuerte sacudón en el seno de la dictadura. Primero con la acusación del Departamento de Justicia contra Maduro y la cúpula chavista por narcoterrorismo y el ofrecimiento de una millonaria recompensa a quien aporte información para su arresto; y luego con la confirmación del mayor despliegue militar antidrogas en la región, donde la Armada de Estados Unidos movilizó buques y aviones cerca de las costas venezolanas. ”Esta operación militar, conjuntamente con otros 22 países, busca parar con todo lo que significa el tráfico de drogas en la región”.

Sin embargo, Washington aclaró que está dispuesto a dar concesiones, siempre y cuando el final sea con Maduro fuera del poder. Por ahora, el reloj sigue corriendo para el dictador. “Tic tac”, dijo Guaidó, luego de que el líder chavista lo amenazara en cadena nacional con que la justicia le llegará al presidente del Parlamento en el marco de la operación “tun tun”. Pero esa negociación debe ser “ya”, advirtió Vecchio. “Estoy convencido de que está hoy en plena discusión en Miraflores la cabeza de Maduro y está también en todo el círculo íntimo, en otros actores civiles, y también en algunos actores militares”, indicó el embajador, quien consideró que el dictador por estas horas “no confía ni en su propia sombra”.

En este contexto, y ante la necesidad de conformar un gobierno de transición que lleve a elecciones libres y transparentes, Vecchio destacó la gira que realizó Guaidó por Europa y Estados Unidos a principio de año, donde consiguió “un apoyo y una cooperación internacional de financiamiento que nos permita atender las dos emergencias que nosotros estamos enfrentando en este momento”. En esa línea, durante la entrevista el embajador también se refirió a la situación del país ante la lucha por contener la propagación del coronavirus.

-Mientras Maduro asegura que la gestión del régimen ante la pandemia es ejemplar, el presidente interino Guaidó ha denunciado falta de transparencia en la información y cada vez son más las denuncias por la precaria situación de los hospitales. ¿Cuál es la situación real del coronavirus en Venezuela?

-Lo primero que hay que decir es que a nosotros nos tocó esta pandemia frente a otra emergencia. Nosotros estamos enfrentando dos virus: uno, lo que ha causado el régimen de Nicolás Maduro; segundo, la pandemia como tal. Frente a esa pandemia Maduro ha continuado en su misma forma y estilo, censurando a los medios de comunicación, manipulando la información, mintiendo y, por supuesto, persiguiendo a quienes de alguna manera tratan de informar sobre el virus. No sólo contra dirigentes políticos, sino también contra periodistas, doctores, enfermeros, pero también contra los venezolanos que protestan por tener acceso a la salud. Anunciaron un total de casos que no superan los 170, aproximadamente, pero el número de tests que se están haciendo diariamente es muy bajo, cerca de 140, cuando por ejemplo Colombia hace cuatro mil diarios. Entonces sin dudas las cifras que se están manejando no reflejan la realidad y mientras tú tengas una dictadura de ese nivel va a ser imposible determinar el efecto completo que tiene dentro de nuestra población. Por eso nosotros creemos que organizaciones internacionales de la salud, como por ejemplo la Oficina Panamericana para la Salud, y otros organismos, tienen que asumir el control de la información porque al final del día se trata de la salud pública de los venezolanos.

-Desde hace años el sector sanitario en Venezuela atraviesa una profunda crisis. ¿En qué condiciones se encuentran los hospitales ante el coronavirus, y cómo le afecta a los trabajadores de la salud la falta de combustible que hay desde hace semanas?

-De acuerdo al ránking que se ha hecho de salud y hospitales de la Universidad Johns Hopkins, nosotros estamos entre el peor de la región. Información que nosotros tomamos de nuestros expertos, más de la mitad de los médicos y enfermeras no tienen los equipos necesarios para enfrentar la pandemia. Es decir, no tienen las máscaras, los guantes, cerca del 80% no cuenta con agua potable. Uno le dice a la gente que se lave las manos, pero los médicos no pueden, están en riesgo. El número de camas no es suficiente, por lo que creo que el sistema de salud está en las peores condiciones, pero comenzó no con esta pandemia, sino mucho tiempo atrás. La falta de combustible está afectando a los doctores, a las enfermeras, porque no pueden llegar al hospital. Todo eso es un elemento adicional, que está complicando al sistema de salud, y eso tiene otro impacto en la vida económica y social de Venezuela. Las personas en Venezuela viven del día a día, entonces no pueden quedarse en su casa porque no tienen los ahorros, no tienen suficiente comida, y tienen que salir a ganarse la vida o a sobrevivir. O mueren por la pandemia, o mueren por falta de comida. Este es uno de los aspectos más delicados porque nosotros pudiéramos estar en escasas horas, días, en medio de una explosión social porque toda esta pandemia, a la cual se le une esta crisis que estoy mencionando, sencillamente es una bomba de tiempo.

-¿Considera que el coronavirus está dejando aún más al descubierto la crisis humanitaria que ha venido negando el chavismo durante años?

-Lo está poniendo mucho más en evidencia. Ese deterioro no comenzó hace una semana, sino que es el acumulado de 20 años. En el caso del combustible, por poner un ejemplo. Este es el país con la reserva de petróleo más grande del mundo, con cinco refinerías dentro de nuestro país, con la capacidad de procesar 1.3 millones de barriles diarios. Hoy estamos sin gasolina, y estamos obligados a importar. El otro aspecto que considero relevante mencionar es que nosotros hemos estado en cuarentena durante 14 años. Eso ha sido la cuarentena antidemocrática, por decirlo de alguna manera. Nosotros hemos tenido que estar conectados virtualmente desde 2014 con los activistas de nuestro partido. Hemos visto también que los vuelos internacionales en Venezuela se redujeron desde el año 2014 para acá. Por ejemplo, la deserción escolar inmensa porque los niños por falta de comida no pueden ir al colegio, o simplemente porque los maestros se iban y no aguantaban. O este aislamiento de más de cinco millones de venezolanos fuera del país. Hoy el mundo lo entiende. Por eso decimos que no es válido atender solo la pandemia, y luego dejar el tema político contra el régimen de Maduro. Tenemos que atacar estas dos emergencias. Por eso el presidente interino ha dicho que para poder atender, y evitar esa explosión social, tiene que aplicar un plan de emergencia. Y para poder aplicar ese plan de emergencia necesitamos un gobierno de emergencia nacional, integrado de manera plural.

-¿En qué consiste este plan de emergencia que propuso el presidente Guaidó?

-El plan de emergencia consiste en aumentar la ayuda humanitaria, sobre todo en el aspecto de salud. Asistencia a nuestros médicos, doctores, y todo el equipamiento médico, para atender la pandemia. Esto implica también apoyo a los hospitales. Necesitamos también el apoyo para comenzar a darle unas transferencias económicas a los venezolanos, mientras superamos la pandemia y reactivamos nuestro aparato económico. Para poder lograr eso necesitamos el financiamiento internacional, y particularmente de organizaciones multilaterales como el Banco Interamericano, como el Fondo Monetario, y la única forma de que eso llegue es que exista una transición hacia la democracia. Ese plan de emergencia por supuesto atiende también a los servicios públicos, principalmente de electricidad y agua. Inmediatamente que nosotros presentamos este plan, y la conformación de ese gobierno de emergencia nacional, Estados Unidos presenta su propuesta, que va en la misma dirección. Reconoce la necesidad de una transición democrática en Venezuela para poder atender la emergencia. Yo destaco del proyecto de Estados Unidos que establece por primera vez el mecanismo claro para el levantamiento de las sanciones. Estados Unidos pone claramente cómo levantarlas, pone la pelota, por decirlo de alguna manera, del lado de Nicolás Maduro. Además porque es falso que las sanciones impiden la ayuda humanitaria. El día de ayer llegaron 90 toneladas de apoyo médico y humanitario a Venezuela, apoyado por Estados Unidos, terceros países, y organizaciones internacionales. Las sanciones tienen un mecanismos de excepción porque nosotros cuidamos para que así fuera para que pudiera llegar la ayuda humanitaria sin tener ningún tipo de problema. Yo he preguntado aquí en Estados Unidos si Nicolás Maduro ha utilizado el estado de excepción para comprar medicinas en los últimos dos años. No, no ha hecho ninguna solicitud. Hace menos de tres semanas pagó aquí en Estados Unidos 16 millones de dólares a una firma de lobistas para que lo apoyaran. Entonces tienes para pagarle a lobistas, pero no para solicitar medicinas. Ahí es donde vemos que Nicolás Maduro quiere aprovechar esta situación para decir que el culpable es Estados Unidos, cuando el culpable es él. Las sanciones son consecuencia de acciones que ha tomado Maduro, y si Maduro las quiere levantar, ahí está la propuesta.

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