El mayor logro de Salinas antes de la Vuelta al Táchira había sido el Giro a Venezuela/ Foto: Archivo
COMPARTE

El béisbol es el deporte dominante en Venezuela pero en Rubio -población andina donde nació el nuevo campeón de la Vuelta al Táchira, Jhonathan Salinas- los niños sueñan con el fútbol y el ciclismo.

Salinas fue uno de esos chicos que preferían marcar goles o montar en bicicleta a tomar un bate. Hoy, a los 26 años, disfruta su mayor éxito: el domingo pasado conquistó la 52º Vuelta al Táchira, principal giro del país caribeño y primera cita de 2017 en el tour americano de la Unión Ciclista Internacional (UCI).

“Doy gracias a Dios por el talento que me regaló. Hemos trabajado mucho para aprovecharlo y ojalá este triunfo me abra otras puertas”, comentó en entrevista con la AFP.

Ganador de dos de las diez etapas, Salinas se quedó con el título tras cubrir en 33 horas, 2 minutos y 45 segundos los 1.280,4 kilómetros de carrera.

“Fui poco a poco. La Vuelta al Táchira se gana en las últimas etapas, en la montaña, y no salí a atacar desde el principio (…). Gané con la cabeza, no con las piernas”, relató.

De hecho, tomó el maillot amarillo de líder en el octavo día de la ruta.

La última fracción tuvo como punto de partida su natal Rubio, en el estado Táchira (oeste, fronterizo con Colombia). El recorrido de 94,2 km que cerró la prueba estuvo lleno de recuerdos para él.

“Siempre le pedía una bicicleta a mamá para el Niño Jesús (regalo de Navidad), aunque me gustaba mucho el fútbol”, contó Salinas.

Rememoró igualmente las veces que ayudó en casa vendiendo naranjas que cultivaban sus padres, Bernabé y Ana María. “Desde joven sé lo que es trabajar para ganarme las cosas y creo que esa disciplina me ha ayudado como ciclista”, agregó.

Confianza reforzada

Salinas considera que alzarse como campeón de la Vuelta al Táchira -que contó este año con 264 competidores, además, de México, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, Cuba, Chile e Italia- podría ser el impulso que esperaba.

Tenía triunfos importantes en el currículo, como el campeonato de la Vuelta a Venezuela-2014, pero ninguno tan prestigioso.

“Hay oportunidades con equipos del extranjero. Vamos a ver si se concretan porque la cosa está difícil en Venezuela por la falta de patrocinadores”, expresó el corredor, refiriéndose a la grave crisis económica del país petrolero.

Pertenece al equipo Kino Táchira y en Martinica, isla francesa en el Caribe, al Pedal Pelotine.

Aunque con cautela, Salinas se atreve a mirarse en el espejo de los mejores ruteros venezolanos, como José Rujano, tetracampeón de la Vuelta al Táchira (2004, 2005, 2010 y 2015). ‘El Cóndor’ ya tiene 34 años.

“Yo, la verdad, antes lo veía muy difícil, pero estoy ganando confianza. Cada día trabajo mejor (…). Nunca pensé, cuando empecé, que iba a terminar ganando la Vuelta al Táchira y acá estamos”, expresó.

A pesar de su gusto por la bicicleta, no fue hasta los 16 años que se inició formalmente como pedalista, gracias a un profesor de matemáticas y educación física que le puso el ojo.




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.





Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.