Foto: @CardenalesDice

El cubano Jorge Martínez se llevó el premio Carrao Bracho, tras una brillante campaña con Cardenales de Lara, que le permitió una victoria holgada en la escogencia de la prensa acreditada para cubrir las incidencias de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional.

“Debo agradecerle a los que hicieron posible este premio, a los periodistas que votaron, a los receptores que trabajaron conmigo todo el año y al equipo que medio la posibilidad de lograrlo, porque ningún premio se consigue en solitario”, soltó el habanero, de 33 años de edad, después de conocer la noticia, mientras los larenses practicaban en el Estadio Antonio Herrera Gutiérrez.

El as de los Cardenales de Lara ganó por una amplia diferencia, tras recibir 28 votos para el primer lugar, más del doble de los que obtuvo Williams Pérez (12), su compañero de equipo, que lo escoltó en la selección. Pedro Rodríguez (4), Omar Bencomo Jr. (3), Logan Darnell (2) y David Kubiak (1), también fueron tomados en cuenta con sufragios al primer puesto.

Martínez había terminado entre los tres primeros de la votación en las dos campañas anteriores, tras exhibir un dominio similar al que mostró durante la eliminatoria 2018-2019.

“Al principio de la temporada uno no está pensando en eso, sales juego a juego. Claro, después, cuando la temporada va caminando y comienzas a ver los resultados, dices ‘bueno vamos a ver’, porque era la tercera vez que estoy entre los candidatos y uno piensa en eso”, reveló el derecho. “Pero no es nada que me quite el sueño. Simplemente, haces el trabajo, que voten o no ya no está en tus manos. Preocupa más la victoria del equipo, clasificar y llegar los más lejos posible. Pero quién no va a querer ganarlo (el Pitcher del Año)”.

Desde la 2016-2017, cuando el antillano se unió por primera vez con los crepusculares, Martínez es el único lanzador en la LVBP con menos de 2.50 de efectividad (2.39) en más de 150 innings de labor (184.2).

“Ha sido el pitcher más consistente en los últimos tres años”, acotó el boricua José Rosado, coach de pitcheo de Lara, sobre Martínez. “Llegar a una liga de muchos bateadores con experiencia y dominarla desde el día uno hasta hoy, es meritorio. Es un lanzador que ataca la zona, que trabaja temprano en los conteos, que sabe usar todos sus lanzamientos. Sin importar si tiene por delante dos o tres innings más, se enfoca en la entrada que en la que está, en un pitcheo a la vez. Esa ha sido su clave”.

Martínez tiene la habilidad para minimizar las veces en las cuales los contrarios le levantan la bola y logra mantener un buen equilibrio con los rodados que provoca.

“Lo más importante es mantener el enfoque. El trabajo diario es lo que te va a dar eso. Confiar en tus pitcheos. Esta es una liga de bateadores, de mucho poder, todos los equipos batean y uno tiene que hacer ajustes constantes porque los contrarios saben hacer muy bien su trabajo. No soy un pitcher de poder, ni de 95 millas por hora, así que trato de mantener la bola bajita, con pitcheos quebrados, porque un tirador como yo, si no le batean roletazos va a tener problemas”.

Francisco Arcia fue responsable de cubrir la mayor parte de los juegos de Lara en la receptoría y Martínez le dio crédito por sus logros, en tanto que aseguró que en ocasiones dejaba el partido en sus manos.

“Trabajo bien con todos los receptores, pero lógicamente Arcia estuvo más conmigo este año porque fue el catcher titular. Me ha ido muy bien con él. Me gusta estar siempre en la misma página con el receptor, no me gusta estar chequeando tantos pitcheos, porque eso te quita el ritmo. Por eso conversamos lo que vamos a hacer antes del partido, antes de cada entrada incluso, para estar en la misma página, pero muchas veces me dejo llevar. Los catchers aquí tienen más conocimientos que yo sobre algunos bateadores. No voy hacer de ingenuo y asegurar que sé más que todo el mundo. Pero cuando confío en un lanzamiento, tomo el control de la situación”.

Ese pitcheo es un slider cortante. Si funciona, el equipo contrario está problemas. “Su clave es el slider, no hay secretos con eso”, enfatizó Rosado.

El dominio de Martínez también cuanta con otro acicate y tiene que ver con sus colegas iniciadores en Lara.

“La competencia que tenemos aquí en la rotación de abridores me mantiene enfocado. No se puede relajar uno, porque sino la permanencia no está asegurada. Es un grupo de abridores muy bueno”, afirmó.

Aunque las cosas han podido ser diferentes hace tres años. Martínez fue contratado, en principio como relevista, no estaba en los planes de la gerencia para que abriera juegos, pero el importando destinado a tal fin declinó reforzar a los Cardenales.

“Venía de hacer un buen trabajo en México. No era algo a lo que estaba acostumbrado en mi carrera (salir desde el bullepn), pero faltó un abridor y me dieron la oportunidad. Así que cuando llegué aquí no tenía un plan específico, venía a un beisbol desconocido. Pero me fui metiendo”.

Un ejecutivo de Lara aseguró haber olvidado el nombre de aquel importado que no se presentó. Tampoco hace falta ese ejercicio de memoria.

“Las expectativas cuando llegué a Venezuela eran hacer mi trabajo como profesional. Ahora espero que los años que me quedan sean aquí, con Cardenales”.

PRENSA LVBP.




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.