(Foto referencial /cortesía)
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Robert Tortolero comía pasta en su casa. Eran la 1:38 a.m y venía de una fiesta en la que discutió con unos invitados. Ese suceso desencadenaría su muerte.

A la 1:40 a.m unas voces provenientes de la calle llamaban a Tortolero. Estaban en la vereda 12 del sector 1 en El Rincón, municipio Bejuma. Al salir a la calle una ráfaga de disparos liquidó al joven de 22 años. Su hermana escuchó todo aunque estaba en el anexo trasero de la vivienda.

Los otros familiares se encontraron con la escena. El cuerpo de Tortolero baleado en la cabeza, la espalda y el abdomen. La caída le provocó una fractura en el brazo izquierdo.

En la vivienda residían. La hermana, la sobrina, la madre y una niña. Robert se dedicaba a recoger plásticos en la calle para venderlos. Además trabajaba como obrero. No tenía hijos pero si una novia.

Según información policial la muerte del joven se debió a un presunto ajuste de cuentas.




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