(Foto Cortesía)

Los familiares de Keivis José Barrientos Sojo (20) habían ido a la morgue, sin poder reconocerlo entre las fotografías que les mostraban, hasta el martes 8 de mayo cuando optaron por indagar en profundidad, ya que al amigo de Keivis, que también estaba desaparecido, lo encontraron allí el día anterior.

Ambos salieron el sábado 21 de abril de Plan de Manzano, carretera vieja Caracas-La Guaira, en la moto propiedad de Gerardo, de quien no conocen su apellido. Les informaron que fueron hallados en el sector El Colchón, de Nueva Tacagua, cerca de la autopista Caracas-La Guaira.

En la morgue dijeron que murió en un enfrentamiento con la PNB . Su padre, Jeisson Barrientos, está convencido de que fue un ajusticiamiento porque lo mismo le ocurrió hace cinco meses al segundo de sus hijos, Keivis Jesús (26), dentro de su propia casa.

El 22 de noviembre supuestos funcionarios se metieron a las 3:00 a.m. a la vivienda. Sacaron a los padres y a las dos hermanas y dentro quedaron Keivis Jesús, un primo y un vecino, que pernoctaron allí después de ver el juego Caracas-Magallanes. A los tres los mataron. Keivis José salvó la vida porque saltó desde un balcón y ganó la calle.

Jaisson Barrientos recordó ese día. “Como yo trabajo en una gasolinera salgo a las 4:00 a.m.. Los muchachos se quedaron durmiendo en mi casa para que yo los levantara porque tenían que salir temprano. Después de ajusticiarlos, los policías se llevaron la comida, dinero y los cartones de cigarrillos que yo vendía. Gritaban por radio simulando que estaban en un enfrentamiento, delante de mí. Destruyeron mi casa, hasta la nevera recibió tiros. Sembraron armas y granadas, tomaban fotos y videos”.

Los policías volvieron, hicieron dos allanamientos más, supuestamente buscando a Keivis José, y a los familiares les dijeron que si denunciaban les iría peor, denunció el padre.

Este miércoles la familia hizo contacto en la morgue con representantes de la Fundación El Milagro, una ong que defiende los derechos humanos, presta apoyo psicológico, acompañamiento y asesoramiento a familiares de víctimas de ejecuciones extrajudiciales y desapariciones forzadas.

Jeisson Barrientos teme por su vida. “Señor, qué más va a esperar? Ya mataron a sus dos hijos”, le dijo Claudia Villarreal, madre de Luis Martín Leal Villarreal (20), ajusticiado por un policía frente al Farmatodo de Catia. Ella aún está luchando para limpiar la honra de su hijo y ya logró que le cambiaran la calificación de enfrentamiento por homicidio calificado.

Jeisson Barrientos perdió a sus tres varones. El mayor, que llevaba su mismo nombre y tenía 21 años, murió al desatarse una balacera hace 8 años en una fiesta en el barrio Blandín, de la carretera vieja Caracas-La Guaira. De él le quedó un nieto que tiene 10 años.

 

 




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