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El Gobierno nos dice que el hombre es el general Raúl Baduel. Para muchos esto ha sido una sorpresa. Pero muy rápidamente la especie se ha regado en bisbiseos, en los corrillos y en las redes sociales. ¿Por qué no?, dicen los desesperados venezolanos, a quienes se les han cerrado todas las rendijas dejándolos atrapados en una situación infernal, que se agrava día con día y a la que no le ve salida porque todas las previstas por la Constitución han sido obliteradas por el régimen.

El martes en la noche, inmediatamente después de creado el “Comando Antigolpe”, -brazo represivo integrado, por cierto, por quienes podrían atentar contra la institucionalidad, esto es, los militares-, efectivos del Sebin y la Dirección de Contrainteligencia Militar rodearon la casa de Baduel, en la urbanización Villas de Aragua, en Maracay, por orden emitida por la juez militar de Control del estado Vargas, capitán Jamilet Salazar. La acción tiene lugar dos meses antes de que se extinga la pena a la que fue condenado, tras ser detenido el 2 de abril de 2009 por orden de un tribunal militar, y seis años después, el 12 de agosto del 2015,salió de Ramo Verde para tener casa por cárcel. Cuando lo allanaron estaba a punto de recuperar su libertad… y el goce pleno de sus derechos políticos.

Este cambio en la circunstancia del compadre de Chávez no estaba en el tapete. Probablemente, con excepción de su abogado y de su familia, nadie estaba al tanto de que en pocas semanas Baduel estaría en posibilidad de lanzarse al ruedo político, si ese es su deseo, cosa de la que no tenemos certeza porque no se ha pronunciado públicamente ni ha comentado sus planes.

nadie estaba al tanto de que en pocas semanas Baduel estaría en posibilidad de lanzarse al ruedo político

No sabemos de él. Pero el régimen, al parecer, sí. Y el reciente hostigamiento nos lleva a concluir que, según los informes recibidos por Maduro, Baduel, quien salió hace una década del Ministerio de la Defensa, despacho que encabezó entre 2006 y 2007, todavía tiene suficiente ascendiente moral, institucional y de toda una vida como oficial dentro de las fuerzas armadas como para ejercer alguna influencia en los uniformados.

Deben tener razones para temerle. Si hay algo de lo que el régimen se ocupa es de recabar información, del tráfico de datos y el espionaje. Qué sabrán.

La respuesta debe estar en los hechos de la víspera. Declarado el abandono del cargo por la Asamblea Nacional, con argumentos irrebatibles que configuran una adulteración flagrante de las funciones presidenciales; y dado que no hay ninguna duda de la potestad del Parlamento para hacer esa declaratoria, el ejercicio de la Presidencia es ilegal y se justifica desalojar a Nicolás Maduro del poder por cualquier medio constitucional. Las fuerzas armadas podrían asumir que a partir de este momento no reconocen a Maduro como comandante en jefe. Esto no lo va a hacer el Alto Mando Militar, comprometido como está con todas las irregularidades, por decir lo menos. Tendría que salir del seno de las Fuerzas Armadas otro grupo de oficiales que manifieste su inconformidad con lo que ha venido ocurriendo y exija retomar la senda constitucional, el respeto a los poderes elegidos y, sobre todo, el derecho de la población a expresarse mediante el voto, que también ha sido cancelado por Maduro.

De los atropellos a Baduel se infiere que el régimen tiene conocimiento de que la figura que podría poner en marcha estas iniciativas es él. Baduel no es un oficial retirado más. Fue él quien evitó el derrocamiento de Chávez, en abril de 2002. Tiene moral para decirles, a los oficiales activos y a quienes entonces le obedecieron, que aquello era anticonstitucional y que así como élse plantó en aquel momento, ahora les toca a ellos exigir el cumplimiento de la Constitución. Sus antecedentes permiten prever que Baduel no llamaría a un golpe ni a ninguna felonía, sino que optaría por una iniciativa apegada a la ley.

En fin, los cubanos deben haber advertido que la liebre puede saltar por Maracay. Habrán espiado alguna reunión. Alguien murmuró algo en un cuartel. O están equivocados… pero  ahora ya por Venezuela se dice que el hombre es Baduel.




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