deterioro
(Foto cortesía)

La crisis económica y sanitaria golpea fuerte al sector laboral en Venezuela. Más de 70 trabajadores petroleros, entre jubilados y activos, han muerto en lo que va de año por falta de atención médica y acceso a medicinas y alimentos, alertó el dirigente sindical de Pdvsa, Iván Freites.

Según el también secretario general del sindicato de Trabajadores Petroleros y Gasíferos del estado Falcón, la estatal petrolera no respeta los derechos laborales e incumple la concesión colectiva firmada suscrita por los empleados, la cual incluye beneficios de alimentación y salud. “Los trabajadores de PDV Marina, las refinerías y de todas las áreas operativas del petróleo están en condiciones muy graves de miseria y hambre”.

El monto de la cobertura del seguro HCM de los trabajadores de Pdvsa, aseguró, se mantiene estancado desde hace 10 años, quedando pulverizado por el proceso hiperinflacionario que vive el país, por lo que las clínicas se niegan a atenderlos y en los hospitales no se les garantiza una atención óptima.

Además del salario insuficiente, Freites hizo referencia a la tarjeta electrónica de alimentación (TEA), que en tiempos pasado servía de gran ayuda para los trabajadores de la industria petrolera, pero que ahora no alcanza a cubrir ni si quiera menos de la mitad de la canasta alimentaria. Según sus cálculos, el monto de la TEA debería estar en más de 60 millones de bolívares.

Ante esta situación, el vocero del sindicato convocó a los trabajadores del sector a una protesta nacional que se llevará a cabo el próximo miércoles 1°de julio, en la que participarán los gremios de salud, educación, empleados de alcaldías y gobernaciones, entre otros. Todos bajo una misma exigencia: cumplimiento de las reivindicaciones laborales y restitución de un salario digno.

Es una crisis muy fuerte. No podemos seguir permitiendo que la gente se muera en sus casas”, apuntó con preocupación el sindicalista. A su juicio, se requiere una solución inmediata a esta “crisis social que nos conlleva a pasar por encima de los criterios políticos de cada quien”.

petroleros
(Foto cortesía)

Colapso de PDV Marina

Los operadores de los buques remolcadores de PDV Marina no escapan del colapso y deterioro de la industria petrolera venezolana. Suspensión de beneficios, amenazas, detenciones, falta de dotación de provisiones a bordo e implementos de seguridad son parte de las precarias condiciones a las que deben hacer frente mientras laboran.

Su trabajo es fundamental: son los encargados de realizar las maniobras de atraque y desatraque en los muelles de todos los buques que entran o salen cargados con petróleo, gasolina o cualquier otro insumo. A pesar de su importancia, no son valorados, sino todo lo contrario, señaló el marino William Pacheco, quien trabaja en los remolcadores que sirven a El Palito, Puerto Cabello.

Los trabajadores de PDV Marina que prestan servicio en la refinería carabobeña, así como también los de Anzoátegui, Falcón, Vargas y Zulia, tienen casi dos semana en protesta continua para exigir el pago de una bonificación de 150 dólares para alimentos y otra de 300 euros, acordada el 18 de febrero con la antigua administración de Pdvsa, presidida por Manuel Quevedo. El primer bono fue suspendido y el segundo nunca lo llegaron a pagar.

No es un paro, porque tenemos una responsabilidad a bordo, pero comenzamos una protesta pacífica y estamos llamando a una hora cero si no nos dan respuesta esta semana para que cumplan con nuestras reivindicaciones y derechos laborales”, dijo.

Para Pacheco los problemas de PDV Marina se intensificaron cuando César Romero asumió las riendas de la empresa estatal. “Es un militar que ha venido trabajando de forma autoritaria”, afirmó.  Hasta la fecha, el nuevo funcionario no les ha dado respuestas a sus solicitudes, solo amenazas e incluso la detención de Bartolo Guerra por exigir sus derechos.

Decadencia a bordo

Las provisiones a bordo de los remolcadores fueron recortadas en más de 50%. Además, ya no cuentan con servicio de cocina, televisión, ni lavadora como lo establece el contrato. Tampoco hay material para el mantenimiento y cambio de aceite que se le deben hacer a los buques de forma periódica, denunció el marino al hacer referencia a las condiciones de trabajo.

“Trabajamos en chancletas y con bragas remendadas”, ya que desde hace más de años no han recibido dotación de botas, bragas y otros implementos de protección. También, a la mayoría se les venció los certificados del Instituto Nacional de los Espacios Acuáticos (INEA), cuyos precios de renovación pueden llegar a alcanzar los 100 dólares, impagables para quienes ganan 400 mil bolívares a la semana.

No hay ningún tipo de garantías para quienes operan los remolcadores de El Palito, ya que los buques están en pésimas condiciones, al igual  que los sistemas de seguridad. Según Pacheco, las balsas de emergencia están vencidas y ya no cuentan con una lancha a bordo que los asista ante cualquier suceso. “Hubo un compañero que sufrió un infarto y fue un problema para trasladarlo porque no tenemos lancha”.

En Puerto Cabello hay dos remolcadores y ambos funcionan, a pesar de estar en condiciones precarias. No ocurre lo mismo en otros puertos de país. El marino detalló que de los 16 que hay en Anzoátegui, seis están operativos; mientras que en Vargas, de dos solo funciona uno.

El próximo lunes 29 de junio una comisión de trabajadores de PDV Marina acudirá a hasta Caracas, específicamente al palacio presidencial en Miraflores, para exigir el cumplimiento de sus reivindicaciones laborales.




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.