Las elecciones de alcaldes realizadas el pasado 10 de diciembre marcan el fin de una tragicomedia de lo que representa un gran porcentaje de la oposición en Carabobo.

Luego de lo observado durante la campaña de Alejandro Feo La Cruz, la sociedad civil fue testigo de todos los esfuerzos que realizaron algunos sectores de oposición en Naguanagua para hacer que ese municipio por primera vez quedara en mano del Socialismo del Siglo XXI. Es decir, toda una vergüenza política.

En el caso del municipio Valencia el show fue mejor, ya que por un lado quedó plasmado el alto porcentaje de rechazo que tenía la gestión de Miguel Cocchiola, a la cual desde sus inicios mucha gente preparada le advirtió y aconsejo para que hiciera rectificaciones importantes más nunca las hizo y allí están las consecuencias. Por otro lado, en la contienda surge otra candidatura que en realidad era un absurdo ya que no pasaba más allá de ser una promoción folclórica que no tenía propuestas ni proyectos, que con sus críticas lo único que hizo fue terminar de acabar con Cocchiola pero que jamás mostró esa fuerza para hacer las observaciones pertinentes a los adversarios rojos que dirigían a Carabobo. Y por esa razón es que en el circuito donde él salió electo, se perdieron 78000 votos entre 2015 y 2017. Lo que demuestra que nadie de ellos dividió a nadie y eso lo podemos determinar al ver es que las sumas de todos votos de los candidatos opositores no alcanzan el 50% de lo obtenido por el hoy Alcalde Marvez.

En resumidas cuentas, creemos que dentro de todo lo negativo que ha pasado, este hecho es positivo porque a partir de allí se tiene que levantar una nueva agrupación (sin importar edades) que comience a realizar un trabajo que tenga como objetivo rescatar la credibilidad de la ciudadanía. Se necesita que la nueva dirigencia en primer lugar tenga un discurso coherente, que hable de los problemas locales y que de forma seria ofrezca propuestas de soluciones. La gente quiere hechos concretos y está cansada de los selfies y de los videos,

Si los selfies y los videos de verdad fuesen efectivos políticamente hablando, ya aquí en Carabobo la oposición hubiese arrasado. De tal manera, que hay que bajarse de esa nube de farándula y turismo político y hacer lo que hay que hacer que no es más que madurar para convencer y para luego gobernar, porque nada hacemos con desplazar a un incapaz para colocar a un inmaduro.

Carabobo que es un estado histórico con una capital que ha parido excelentes personajes no se merece de manera alguna que la oposición sea dirigida por los menos preparados porque eso es un insulto a la inteligencia.




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.