(Foto referencial)
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Leida Duran llegó a su vivienda tras una semana de ausencia y para su sorpresa se encontró a su pareja maniatada, degollada y en avanzado estado de descomposición.

El olor putrefacto la petrificó y los nervios la controlaron. Era Florentino Escobar, su novio desde hace un año, quien yacía muerto en la misma cama en donde solían dormir.

No se sabe cuántos días llevaba en ese estado, pero nadie alrededor supo dar una respuesta que guiara al Cuerpo de Investigaciones Científicas Penales y Criminalísticas (Cicpc) y a la doliente. En el asentamiento campesino La Mocha, sector Ezequiel Zamora, municipio Bejuma, las propiedades quedan alejadas una de la otra, lo que dificultó a los vecinos haber escuchado algo.

Según Durán, se trató de un robo porque la moto marca Empire, azul no estaba en la casa.

Escobar, de 66 años, tenía ocho hijos y ocho nietos y se dedicaba a la agricultura como principal medio de ingreso.




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