La patinadora rusa Tatiana Navka, esposa del portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov. Foto cortesía The Guardian
La patinadora rusa Tatiana Navka, esposa del portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, estuvo de vacaciones en Tel Aviv pese a que ambos fueron sancionados por Estados Unidos y la Unión Europea por la invasión de Rusia en Ucrania, informó este martes la prensa de Israel, un país criticado por su posición en el conflicto.

Navka “pasó los últimos días en el David Hotel Kempinski de Tel Aviv”, según la organización Amigos Israelíes de Ucrania, informó el diario YNet en su portal web.

Una página Facebook atribuida a Anna Zharova, cofundadora de esa organización, asegura este martes que Navka pudo haber entrado a Israel a través de “un vuelo privado”, o gracias a la ayuda de “alguien del sistema”.

“Me pregunto cuántos otros miembros del gobierno ruso o sus familiares visitan (Israel) de incógnito, cuántos agentes del Kremlin deambulan libremente por nuestras calles y realizan provocaciones”, añade la misma fuente, llamando a las autoridades israelíes a que “se encargue de ello”.

Contactado por EFE, el Ministerio de Exteriores de Israel no confirmó ni negó la llegada de Navka, y declinó hacer comentarios.

La patinadora olímpica, al igual que su marido y otros miembros de la élite del Kremlin, es objeto de sanciones impuestas por Estados Unidos, la Unión Europea, Canadá y Australia por la invasión rusa de Ucrania.

El Gobierno estadounidense califica a Peskov como “el principal propagandista y portavoz de la Federación Rusa”.

Israel no se ha sumado a estas sanciones y la noticia de la supuesta visita de Navka llega mientras el Estado judío enfrenta críticas por adoptar una posición considerada tibia ante Rusia. También se le ha reprochado no suministrar armas a Ucrania.

“Por un lado, Israel sigue dificultando la entrada a los refugiados que huyen de la guerra en Ucrania y, por otro, permite que los socios de (el presidente ruso Vladimir) Putin se queden en Israel, tomen el sol junto al mar y disfruten de la vida, mientras Ucrania y sus ciudadanos están sometidos a fuertes bombardeos”, declaró Zharova a YNet.

“Esto es absurdo. La posición de Israel hacia Rusia debe cambiar”, añadió.

La relación entre Israel y Rusia -tradicionalmente fluida- se ha mantenido tensa desde el inicio de la guerra en Ucrania debido al alineamiento israelí con las potencias occidentales que condenaron la invasión.

El mes pasado, Israel anunció que no reconoce la anexión por parte de Rusia de las cuatro provincias de los territorios ocupados en el este de Ucrania.

Sin embargo, Israel no impuso sanciones a Rusia ni envió ayuda militar a Ucrania más allá de materiales de protección personal para sus tropas como cascos o chalecos antibalas.

Esta posición se debe principalmente a la alianza estratégica de Israel con Rusia en el marco del conflicto armado en Siria, donde Moscú tiene una importante presencia y permite los bombardeos israelíes sobre milicias proiraníes.

El domingo, el ministro israelí de la Diáspora, Nachman Shai, dijo en Twitter que “ha llegado el momento de que Ucrania también reciba ayuda militar, tal como la brinda Estados Unidos y los países de la OTAN”, asegurando que Irán, enemigo de Israel, está transfiriendo misiles balísticos a Rusia.

El expresidente ruso y subsecretario del Consejo de Seguridad de Rusia, Dmitri Medvédev, replicó que la entrega de armas a Ucrania por parte de Israel dañará las relaciones bilaterales.

Los ciudadanos rusos no están obligados a obtener un visado para entrar en Israel.




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