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Dayrí Blanco | @DayriBlanco07

En la Ciudad Hospitalaria Enrique Tejera (CHET) los cuidados higiénicos dan igual. En el único ascensor que funciona en el área de quirófano se traslada la basura y desechos biológicos y a los pacientes que van a ingresar a una intervención.

Los otros tres elevadores están dañados desde hace más de seis meses y no se han iniciado las labores de reparación, según denunció Romni Villasmil, presidente de la Sociedad de Médicos Internistas y Residentes (Somir).

Pero esas no son las únicas fallas del centro hospitalario más grande de Carabobo, y que recibe a pacientes de estados vecinos como Cojedes y Yaracuy. Muchas áreas están sin aire acondicionado “con lo que se complica el estado de salud de muchos pacientes”, y hay severas fallas calculadas en 80% en el suministro de anticonvulsivantes y antihipertensivos.

Tampoco existe el servicio adecuado de alimentación. Solo dos de cuatro comidas que se daban a los enfermos en el lugar se está cumpliendo, y no se respeta la dieta que requiere cada paciente. “Se le da lo mismo a alguien con problemas de triglicéridos que a uno sin esa patología”.

Romni Villasmil, presidente de la Sociedad de Médicos Internistas y Residentes (Somir). (Foto Dayrí Blanco)

Pese a ello, Villasmil puntualizó algunas mejoras. “Se están haciendo labores de remodelación de varias áreas, contamos con 50% de los antibióticos que se requieren y ya no se les pide a los pacientes el kit quirúrgico para ingresarlos a cirugía como pasaba con la administración del gobierno de Ameliach”. Reconoció que se han reunido en varias oportunidades con los representantes de la salud de la gestión de Lacava y han sido atendidas sus solicitudes.

La crisis sanitaria en la entidad no solo se deriva de la falta de medicinas e insumos. El déficit de especialistas promete ser cada vez mayor como consecuencia de los sueldos precarios que reciben. Solo en 2017, cuatro mil médicos renunciaron a sus cargos para irse del país a otras latitudes donde cobran más de 41600% de lo que reciben de manera incompleta desde el ministerio.

de acuerdo al la contratación colectiva del sector que entró en vigencia el 1 de enero el salario básico de un doctor es de dos millones 400 mil bolívares, que equivale a un poco más de 12 dólares, mientras que en Chile y Perú les pagan hasta cinco mil dólares al mes a un médico venezolano.

Al deficitario ingreso que perciben más de 70 mil profesionales en el país, de los que 12 mil corresponden a Carabobo, se suman las irregularidades en los pagos. Este año le cambiaron de forma repentina la fecha de las quincenas que serán los 5 y 25 de cada mes, y no recibieron el depósito con el aumento correspondiente. Tampoco cuentan con seguro funerario ni médico.

Villasmil pidió a las autoridades del Ejecutivo que se solvente esta situación para que no suceda como en 2017, cuando pasaron seis meses sin cobrar sus salarios. Muchos de estos profesionales están residenciados, o tienen familia y necesitan su sueldo aunque sea poco, afirmó.




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