“A mi juicio, el mejor gobierno es el que deja a la gente más tiempo en paz”. Walt Whitman (1819-1892), poeta estadounidense.

Los meses de enero y febrero de 2019 someten a Venezuela a momentos de enorme dificultad histórica, en termino de la vision económica, nutricional, social y política. Emociones ciudadanas vitales “circulan” por doquier, en franca turbulencia y deterioro. Los sentimientos políticos “encharcados”, y las perversiones sostenidas en la conducción de la nación, asfixian a los venezolanos: La patria debe retomar sus conocidas glorias. Los sostenidos intentos por el reencuentro con una identidad nacional, ha tenido costos elevados, los sufrimientos de nación se han manchado de rojo y han reclamado espíritus jóvenes.

Nuestra disposición actitudinal, y la moral ciudadana, son fichas invalorables para los esfuerzos por venir. !Mucho andar nos espera! Serán muy duras las “caminatas” al rescate de valores, de costumbres y tradiciones; hacia el logro de recursos nativos que, en abundancia, radican como privilegios de la nación. ¡Es una lucha que tendrá a veces un duro sabor amargo!

En los días por venir reforzaremos esperanzas y consolidaremos logros. Combinaremos el frio pragmatismo de acciones y conductas, con los cálidos valores de la nacionalidad; activaremos sentimientos y tradiciones de libertad, de democracia, de igualdad y del humanismo. Ajustados a la poesía de Antonio Machado, la nunca redundante: Pensaremos en salir a hacer muchos nuevos caminos, al andar. Volveremos a pasear por los senderos hermosos recorridos en el pasado; y al avanzar, dejaremos bien marcadas las huellas de lo que serían tiempos futuros, que disfrutamos como proyectos en presente…

Venezuela nos exige fuerte voluntad de cambios y elevada creatividad, para solventar la nación; para apartarla y protegerla de los “barbaros estéticos” y de los “delincuentes complacientes”: ¡Inmunización ante toda calaña! Venezuela demanda nuevos expertos dirigentes, que operen con precisión de “humanismo cibernético”; que apliquen solvencia a la dignidad en el progreso. El viejo pensador chino Lao-tsé (570 aC-490 aC) insistió en el poder autónomo del pueblo creador, con sentido propio de crecimiento y desarrollo. En este sentido, Lao-tsé consideraba que siempre “gobierna mejor quien gobierna menos”. ¿Y es que hay siempre un mejor gobierno? Muchos consideran que el mejor gobierno es el que, en plena libertad, nos enseña a gobernarnos a nosotros mismos.

Necesitamos salir de atrofias y rigideces acumuladas en la cultura y educación, que han excluido a mucha de nuestra gente humilde más valiosa. Hacia ellos y ellas iremos a buscarles, para averiguar si existen, dónde están, y cómo son sus sentimientos, sus éxitos, sus frustraciones, y sumarles para que nos ayuden a construir una nueva y grande realidad de nación. Venezuela nos pide que entremos más en nosotros mismos, para conocer la esencia vital que regula nuestras vidas y le agrega valor a nuestra patria. ¡Y que con el andar de esos procesos se consiga una madura y verdadera ilusión de felicidad!

¿Adónde nos llevarán esos largos, tortuosos, y peligrosos caminos del cambio? La vida, como aventura es una ilimitada apertura, que no tiene límites ni edades prefijadas, que sólo nos frena si aplicamos un freno, pero nunca como seres humanos y ciudadanos de un país soberano. Nuestro proyecto incorpora el tiempo suficiente para comunicarnos con la naturaleza y el universo. Para no reconstruir una nación sobre desiertos estériles y caminos de tierra arrasada; sobre campos y cultivos calcinados. ¡Todavía estamos a tiempo de ganarle al tiempo!

No es fácil pasar de los planes a los hechos: Podemos descarrilarnos del camino preciso, en cada cruce de vías y obstrucciones. Mantengamos el sentido –esencial– de hogar que educa, y de patria que alimenta y protege; del reto que enseña y nos obliga a pensar, y del grupo que no nos deja solos, ni a la intemperie. Por todo esto comentado, una vez más, recordemos el viejo decir africano que gustamos siempre en enunciar: ¡“Las huellas de quienes caminan juntos, nunca se borran”!




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.