No otro tema debemos tratar los que nos sentimos comprometidos con el futuro del país, sino aquellos que tengan relación con el acto eleccionario que se llevará a cabo el próximo 15 de octubre. Es un compromiso enorme porque nuevamente, otra vez, sí, otra vez, los venezolanos nos encontramos en la disyuntiva de tener la posibilidad, el hálito de seguir ganando espacios y continuar la lucha contra una dictadura conformada por una corporación nauseabunda, armada y desnuda de principios; una lucha entre los maléficos contra los buenos.

Abstenerse, respetando como es natural la inteligencia de aquellos que hacen filigranas para justificar un acto prácticamente indefendible, es caer en el chantaje del gobierno. Es un acto de candidez de algunos, de una minoría, ciertamente, y, por otra parte, de meros mercenarios disfrazados que responden a los haberes de Miraflores.

Uno de los argumentos más manoseados por los abstencionistas es que concurrir a votar, es entre otras cosas, un esfuerzo inútil. Porque esta dictadura como lo ha venido vociferando de antemano, va a desconocer, no tanto las elecciones propiamente dichas, sino que le quitará poderes a los nuevos gobernadores, que trasladará a los aspirantes rechazados por el pueblo en los comicios en cuestión.

Este accionar de un gobierno que aparenta no estar tan grave, pero que sí lo está, y mucho, no le va a resultar tan fácil llevar a cabo el descabezamiento de los que probablemente sean diecisiete o más funcionarios, fruto de la aspiración de cada región. No se puede examinar esa obstinación de la dictadura que está cercada por casi la totalidad de los países del planeta, rechazada además, por 85% de compatriotas, como un acto  inocuo, sin consecuencias. Por esos motivos Maduro ha hecho lo indecible para estimular la abstención. Por eso mismo ha puesto numerosas trabas a través del CNE con la finalidad de escaparse de ese terrorífico trance, que las fuerzas de oposición, una vez más, habilidosamente, ha sabido sortear.

Para ir poniéndole punto final a esta nota del miércoles, voy a echarle mano a unos comentarios del coordinador político de la MUD, Ángel Oropeza, donde da categóricos argumentos que robustecen nuestras convicciones, las suyas y las mías, de que votar es la mejor decisión, más útil y por supuesto más conveniente que abstenerse. “La oposición ha labrado un respaldo casi unánime de la comunidad internacional, y ha conseguido desnudar al régimen y acorralarlo. Ello ha sido posible por la utilización de todas las armas de la política: presión de calle, internacional, social, y, ahora, presión electoral. Los venezolanos hemos puesto demasiada sangre, dolor y esfuerzo en esta lucha como para permitir ahora el fortalecimiento de la dictadura, entregándole las gobernaciones del país”. Torpemente… agrego, yo.

garciamarvez@gmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 




Estimado lector: El Diario El Carabobeño es defensor de los valores democráticos y de la comunicación libre y plural, por lo que los invitamos a emitir sus comentarios con respeto. No está permitida la publicación de mensajes violentos, ofensivos, difamatorios o que infrinjan lo estipulado en el artículo 27 de la Ley de Responsabilidad en Radio, TV y Medios Electrónicos. Nos reservamos el derecho a eliminar los mensajes que incumplan esta normativa y serán suprimidos del portal los contenidos que violen la Constitución y las leyes.