Mujeres aimaras protestan para pedir la libertad de tres dirigentes vecinales y cárcel para el alcalde del pueblo andino Achacachi, Edgar Ramos. (EFE)
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Miles de mujeres aimaras marcharon hoy entre las ciudades vecinas de El Alto y La Paz exigiendo cárcel para el alcalde del municipio andino de Achacachi y la liberación de tres dirigentes vecinales, mientras los varones de la comunidad mantenían el bloqueo de una carretera hacia Perú que lleva siete días.

La movilización atravesó el centro paceño y llegó a las puertas del penal de San Pedro, donde están los tres detenidos, y las manifestantes advirtieron que no se irán del lugar hasta que el Gobierno atienda su reclamo, constató Efe.

La cabeza de la marcha, integrada por un millar de mujeres y varios niños, chocó con una barricada de la Policía que intentó dispersarlas con gas pimienta y perros adiestrados.

Una parte de las mujeres se arrodilló ante los uniformados para pedir que les dejen pasar al penal y después los provocaron tirando piedras, palos y petardos en una refriega de varios minutos.

Una de las mujeres, Irma Huanca, adelantó que tienen previsto radicalizar su presión si no son atendidas aunque no precisó cuáles serán las nuevas medidas que asuman.

En declaraciones desde la marcha, el dirigente Elsner Larrazabal dijo a Efe que no existe ninguna injerencia extranjera en la protesta y que la movilización no persigue interés político alguno.

De esa forma, rechazó la acusación de las autoridades que vincularon el bloqueo de la carretera hacia Perú con actores de la oposición y de la embajada de los Estados Unidos interesados en conspirar contra la gestión del Gobierno de Evo Morales.

El conflicto que corta la carretera hacia el Santuario de Copacabana, fronterizo con Perú, se originó por el enfrentamiento entre contrarios y partidarios del alcalde oficialista de Achacachi, Édgar Ramos, ante la sospecha de que el funcionario cometió actos de corrupción como la supuesta malversación de 2,5 millones de dólares.

El fin de semana, el Gobierno pidió a los pobladores de Achacachi activar un proceso para revocar al alcalde advirtiendo que pedir la renuncia era como dar un “golpe de Estado” a la autoridad.

El ministerio de Gobierno acusó a los dirigentes de la movilización de poner en riesgo la integridad de mujeres y niños al intentar buscar hechos de violencia con la Policía.

“Lamentamos el empleo de mujeres y niños en la marcha de vecinos de Achacachi que llegó a la ciudad de La Paz en busca de confrontación” indicó a los medios el viceministro de Régimen Interior, José Quiroga.

Las manifestantes también pidieron hablar con la esposa del vicepresidente del país, Álvaro García Linera, la periodista Claudia Fernández, para buscar su mediación.

Fernández, que es periodista, manifestó a los medios su disposición de reunirse con las mujeres indígenas, pero precisó que no podía dar solución al problema por ser municipal y legal.

Los dirigentes de Achacachi eligieron la semana pasada al dirigente aimara Felipe Quispe para encabezar esas protestas, aunque él aprovechó para plantear demandas políticas de carácter nacional y criticar con dureza al presidente Morales.




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