Según la prensa local, el detenido también está acusado de provocación de lesiones corporales de forma involuntaria, así como de interferencia peligrosa en el tráfico de medios de transporte.
El hombre, arrestado hoy por la Policía de Larissa, era el responsable de la gestión de los trenes que circulaban en el tramo en el que se produjo el accidente poco antes de la medianoche del martes, y en su testimonio señaló que dio orden para que el tren cambiara de vía, pero que el sistema no obedeció.
En el marco de la investigación ordenada por la fiscalía, prestaron testimonio también otros dos funcionarios, mientras que el responsable de la empresa Hellenic Train – a la que pertenecen ambos trenes – fue interrogado esta mañana por la Policía.
"Me comprometo a que se esclarezcan las causas de esta tragedia. Haremos todo lo posible para que no suceda nunca más una cosa como esta", dijo el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, en el lugar del siniestro.
Según la televisión privada SKAI, las autoridades esperan tener más información sobre las causas que condujeron al siniestro cuando lleguen a sus manos las conversaciones grabadas en los críticos minutos previos al momento de la colisión.
El peor choque de trenes en 10 años en Europa
Unos 150 bomberos, con 17 vehículos y 4 grúas, trabajan a contrarreloj para intentar salvar la vida de personas atrapadas entre los restos de los convoyes en lo que ha sido el peor accidente ferroviario de la última década en Europa.
Según informó el Cuerpo de Bomberos, hasta ahora se han recuperado 36 cuerpos sin vida, mientras que 66 personas heridas permanecen hospitalizadas, seis de ellas en cuidados intensivos.
La prensa local habla de decenas de desaparecidos y las autoridades estiman que aumentará el balance de víctimas mortales, mientras que los esfuerzos de los bomberos se centran en los primeros vagones donde hay personas atrapadas.
Se teme que la mayoría de ellas sean jóvenes que regresaban a la ciudad universitaria de Salónica tras la celebración de los carnavales el pasado fin de semana.
"Me comprometo a que se esclarezcan las causas de esta tragedia. Haremos todo lo posible para que no suceda nunca más una cosa como esta", dijo el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, en el lugar del siniestro.
COLISIÓN A GRAN VELOCIDAD
Los dos trenes - uno de pasajeros y otro comercial - circulaban a gran velocidad cuando chocaron poco ante de la pasada medianoche (22.00 GMT) al norte de la ciudad de Larisa, cerca de Tempe, una pequeña localidad situada en un valle donde se encuentra un túnel ferroviario, a unos 300 kilómetros al norte de Atenas.
Las imágenes de drones del lugar del accidente, publicadas en los medios locales, revelan la gran intensidad con la que se produjo al colisión, con los primeros vagones del tren comercial convertidos en una amorfa masa de metal calcinado.
El primer vagón del tren de pasajeros se encuentra completamente descarrillado al lado izquierdo de los rieles, mientras que grandes trozos de metal se encuentran esparcidos por todos lados, despedidos a una gran distancia.
"Las imágenes que vi apenas bajé del vagón fueron increíbles, trágicas. Vi llamas por todas partes, pedazos de metal de los vagones se habían derretido y mucha gente perdió la vida. No tuvieron tiempo de salir", dijo un pasajero a la agencia estatal griega AMNA.
Los médicos forenses están pidiendo pruebas de ADN a los familiares de los pasajeros, ya que muchos de los cuerpos que fueron recuperados no son identificables de otra manera.
Todo indica que los trenes, operados ambos por la empresa Hellenic Train, circulaban en la misma vía a gran velocidad en el momento del choque, por lo que los respectivos conductores y otros miembros de las tripulaciones murieron en el accidente.
¿ERROR HUMANO?
Las primeras pesquisas apuntan a un error humano.
El presidente del gremio de conductores de trenes de Grecia, Kostas Geridunias, denunció en la televisión privada de ERT el estado de deterioro en el que se encuentra la infraestructura ferroviaria del país.
"Nada funciona, todo se hace manualmente, estamos en modo manual en todo el eje Atenas-Tesalónica. Los semáforos tampoco funcionan. Si lo hicieran, los conductores verían los semáforos en rojo y se detendrían a tiempo", señaló.
Por estas razones, los conductores dependen casi por completo de las informaciones que reciben de los jefes de las estaciones pertinentes, recalcó Geridunias.
El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, declaró este miércoles un duelo nacional de tres días.









