El Benfica ha confirmado este miércoles que la Fiscalía portuguesa ha acusado a la Sociedad Anónima Deportiva (SAD) del club y a su expresidente Luís Filipe Vieira, entre otros, de fraude fiscal por supuestos pagos a una empresa por servicios ficticios.
Las acusaciones surgen en el marco del caso denominado "Saco Azul" y se centran en la presunta canalización de 1,6 millones de euros a través de una consultora informática que prestó servicios "ficticios", reveló el semanario Expresso.
Por su parte, el Benfica confirmó este miércoles la información en un escueto comunicado remitido a la Comisión del Mercado de Valores Mobiliarios (CMVM) lusa. El comunicado del Benfica también confirma las acusaciones "de falsificación de documentos instrumentales en el fraude fiscal imputado".
De acuerdo con extractos divulgados del auto, la consultora citada era utilizada para sustraer dinero de las cuentas de la SAD del Benfica y de la sociedad Benfica Estádio para "obtener su devolución en efectivo, para ser utilizado posteriormente de forma indocumentada".
Los cargos se dirigen contra los responsables de la SAD de las "águilas" en 2017: el expresidente del club Luís Filipe Vieira, el exdirector financiero Miguel Moreira y Domingos Soares Oliveira, que aún ocupa el cargo de administrador.
Benfica en el ojo del huracán
Los tres están acusados de tres delitos de fraude fiscal y 19 de falsificación de documentos, mientras que Benfica SAD y Benfica Estádio han sido acusados de fraude fiscal. El Ministerio Público también afirmó que esta trama constituyó una forma de evadir impuestos por valor de unos 500.000 euros, que deberían ser reembolsados.
Según el diario Jornal de Notícias, la cifra reclamada es de 585.000 euros, de los que 116.000 se reclaman al Benfica SAD y 307.000 al Benfica Estádio, mientras que el resto se reparte entre los individuos incluidos en el caso. La misma fuente eleva la cantidad canalizada a 2,2 millones de euros.




